Archivado en Comunicados, Salud Laboral, Mujeres e Igualdad

Circular CC.OO. en Grupo Banco Popular noviembre 2007

El embarazo es un estado natural que merece protección específica


La Ley de Prevención de Riesgos Laborales, y la Directiva Comunitaria 92/85 sobre la protección a la maternidad, establecen como riesgos, entre otros, los desplazamientos durante el embarazo y la lactancia, con consecuencias como la exposición a golpes y accidentes, sin descartar los perjuicios que suponen la aparición o agravamiento del estrés, del cansancio, de la movilidad reducida, de las posturas forzadas o del malestar físico. Por tal motivo, las empresas deben de actuar y tomar medidas preventivas, como la modificación de los horarios para facilitar unos desplazamientos seguros y no estresantes, y/o la posibilidad de traslado temporal a un centro cercano al domicilio, a petición de la interesada.



pdf
print
pmail

Muchas de nuestras compañeras en estado de embarazo se encuentran destinadas en oficinas situadas lejos de su domicilio. Esta circunstancia obliga a largos desplazamientos diarios, para acudir y volver del trabajo y también para realizar los exámenes médicos correspondientes.

Estamos detectando, además, que en ciertas ocasiones se consigna como día de libranza de Convenio (Artículo 27, punto 8: cuatro días al año) el que se precisa para el examen periódico prenatal y/o técnicas de preparación al parto, cuyo permiso se encuentra estipulado en otro párrafo del mismo Convenio Colectivo de Banca (Artículo 27, punto 1)

Un ejemplo: la empleada embarazada está destinada en una sucursal a 40 Km. de su domicilio, por tanto ha de realizar 80 Km. diarios para ir y volver del trabajo ¡Que se convierten en 160 Km. el día que tiene que asistir al médico! En el caso de que la revisión médica suponga la ausencia total de la jornada laboral, ese día se le computa como de libranza de Convenio en lugar de incluirse en el capítulo de ausencias por asistencia médica.

Ante esta situación, desde CC.OO. hemos de recordar que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, y la Directiva Comunitaria 92/85 sobre la protección a la maternidad, establecen como riesgos, entre otros, los desplazamientos durante el embarazo y la lactancia, con consecuencias como la exposición a golpes y accidentes, sin descartar los perjuicios que suponen la aparición o agravamiento del estrés, del cansancio, de la movilidad reducida, de las posturas forzadas o del malestar físico. Por tal motivo, las empresas deben de actuar y tomar medidas preventivas, como la modificación de los horarios para facilitar unos desplazamientos seguros y no estresantes, y/o la posibilidad de traslado temporal a un centro cercano al domicilio, a petición de la interesada.

Desde CC.OO. también queremos recordar, una vez más, que “el embarazo es un estado natural que merece protección específica” Por ello aconsejamos que soliciten el acercamiento todas aquellas compañeras que estén corriendo un riesgo en los desplazamientos (ver escrito a continuación). Además, hemos de exigir que no se imputen como días de libranza los necesarios para la realización de exámenes prenatales y/o técnicas de preparación al parto.

Con tu apoyo lo conseguiremos.

Noviembre de 2007

 

(escrito firmado por la interesada y dirigido al Departamento de Recursos Humanos del Banco / Dirección Regional o de Zona que corresponda. Puede informarse del mismo a la Dirección de la propia oficina y, también, a la Delegada o Delegado de CC.OO. que esté más cerca)


BANCO………………………

Dpto. de Recursos Humanos

..............................................

Fecha …………………………

Muy señor mío:

Soy empleada de la oficina de…………...................………………...............…….,
y le comunico que en la actualidad estoy embarazada. En consecuencia, conviene tener en cuenta que los largos desplazamientos que realizo desde mi casa hasta el centro de trabajo, y los cambios fisiológicos que comporta mi situación, aumentan los riesgos de sufrir inconvenientes y percances. De este modo, tanto yo misma como mi futuro bebé podemos padecer daños por la exposición a golpes y accidentes, sin descartar los perjuicios que suponen la aparición o agravamiento del estrés, del cansancio, de la movilidad reducida, de las posturas forzadas o del malestar físico.

Por lo tanto, solicito que, de acuerdo con la normativa legal de protección al embarazo, considere este escrito como mi petición de traslado a otro centro de trabajo más próximo a mi domicilio, mientras dure mi estado de embarazo.

De esta manera se lograrán evitar, en la medida de lo posible, riesgos como los señalados.

En espera de su contestación, le saludo atentamente.

Firmado:                                           

(Nombre y Apellidos de la interesada)