Intervención de CC.OO. en la Asamble de Marzo de la BBK

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Patxi Ruiz, en nombre del grupo de CC.OO., critica aspectos fundamentales de la gestión reciente de la BBK.

Intervención de CC.OO. en la Asamble de Marzo de la BBK




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Buenas tardes Sr. Vicepresidente; consejeros y consejeras.

 

Es la primera vez, que yo recuerde que celebramos la asamblea sin la presencia de su presidente. Y como digo resulta extraño.

 

Quisiéra que mis primeras palabras fueran para, en mi propio nombre y en el del grupo de CC.OO. que represento, hacer votos por el rápido y total restablecimiento del Sr. Irala.

 

Sin duda, no es ésta la única circunstancia especial de la asamblea que celebramos hoy.

 

BBK ha cumplido 100 años. En un momento como éste, desde CC.OO. quisiéramos reafirmar nuestro apoyo e identificación al modelo de entidad financiera que a lo largo de tantas décadas ha configurado BBK y, en general, las cajas de ahorros en España.

 

 Las cajas, y BBK en particular, presentan unos ratios de solvencia, eficiencia y productividad que se comparan muy favorablemente con las sociedades anónimas financieras. Y sobre todo, e insisto en lo de sobre todo, han cumplido una imponente función social que se puede resumir en un dato absolutamente contundente: Las cajas han devuelto a la sociedad en forma de dividendo social unos recursos similares, en el mismo tiempo, a los fondos europeos que España ha recibido desde su ingreso en la Unión Europea.

 

Es decir que respecto de las cajas de ahorros habría que decir que si no existieran... habría que inventarlas.

 

100 años son el pasado y a todos nos debiera preocupar sobre todo el futuro, aunque solo sea, como decía Woody Allen, por que es el sitio donde vamos a vivir más tiempo

 

El Presidente citó en la Convención el convenio colectivo como el único objetivo no cumplido de los del 2006 y corremos el riesgo que también sea un objetivo que no se alcance en 2007. No es buena cosa, evidentemente. Creemos que ni en el fondo ni en la forma el planteamiento realizado por la institución a los sindicatos se concilia bien ni con las cuentas que hoy se han presentado en esta asamblea, ni con la evolución de las mismas en el plan estratégico, ni con los ratios fundamentales que recoge la memoria. Ni, por supuesto, tampoco con la hipótesis, por nadie desmentida, todo lo contrario, de una cercana fusión de las tres cajas vascas. Volvemos a dejar aquí constancia de nuestra voluntad de negociar un convenio que resuelva los problemas más urgentes y que nos permita abrir un espacio de reflexión conjunta sobre los aspectos laborales que pondrá encima de la mesa la fusión.

 

Con motivo del centenario de la caja y de los excelentes resultados del 2006, vimos atendida la petición que desde CC.OO. hicimos de que se gratificara a la plantilla. Somos conscientes que en estos casos es difícil contentar a todo el mundo. Pero no queremos dejar de señalar que la fórmula elegida para definir el colectivo destinatario de la gratificación: personal fijo operativo al 3 de febrero de 2007 ha supuesto un maltrato muy poco razonable a algunos colectivos.

 

 No deberíamos demorar el inicio de la discusión del nuevo plan estratégico de la OBS –el actual vence este año-. Quiero recordar que votamos en contra del cambio de criterio que se decidió en una anterior asamblea respecto a la asignación de recursos a la OBS (incremento de IPC más dotaciones extraordinarias cuando se pueda frente a un porcentaje más o menos fijo de los beneficios); criterio que según se maneje puede suponer un adelgazamiento de la OBS que no compartiremos. Este año, la dotación extraordinaria sitúa los recursos dedicados en el 28% de los beneficios del año, dos puntos menos que en 2006. Esperemos que no sea el inicio de una tendencia.

 

También en relación con la OBS quizá ha llegado el momento de revisar la situación tanto del antiguo sanatorio de Plencia y del plan de promoción de viviendas de alquiler que era uno de las actuaciones estrella del anterior plan estratégico. Después del tiempo transcurrido quizá ya no tiene mucho sentido seguir achacando a terceros responsabilidades –que sin duda existen- y sea mejor reorientar ambas cuestiones por que lo cierto es que en relación a la primera cuestión, Plencia, lo único irreversible es que el Sanatorio se cerró y no se ha materializado ninguna alternativa y respecto del segundo parece que seguimos sin suelo.

 

Hemos abrazado con pasión la RSE –no queremos decir que sea pasión de conversos- y parece que nos llueven premios, reconocimientos eta abar.

 

En nuestra opinión, y venimos insistiendo en ello desde hace varias asambleas, hay una distancia peligrosa entre lo que podríamos llamar lo macro y lo micro. Voy  a poner algunos ejemplos:

 

Políticas de igualdad. Conocemos y reconocemos el esfuerzo que algunas personas están desarrollando en este capítulo, pero tenemos serias dudas de que la entidad tenga un compromiso con este tema: mientras la disponibilidad para “no tener horarios” siga siendo un parámetro fundamental de ascenso en la escala jerárquica; mientras no se desarrollen políticas avanzadas de conciliación de la vida laboral y personal no se podrá invertir la desertificación de mujeres que se produce conforme se asciende en el organigrama.

 

La aprobación de la Ley de igualdad y el mandato de negociar planes específicos en las empresas de más de 250 personas de plantilla es una buena oportunidad para calibrar voluntades y compromisos sobre esta cuestión que es vital para el futuro. Esta cuestión podría ser por sí sola el armazón de un convenio colectivo.

 

Creemos que con la RSE se puede tener la tentación de una especie de despotismo ilustrado, al menos en relación con uno de los grupos de interés fundamental, el equipo humano, que podría expresarse más o menos así: “todo para el equipo humano....pero sin sus representantes”. Los sindicatos,  como instituciones dentro de la caja seguimos sin tener acceso a la intranet, tenemos que realizar los envíos por los correos de un empleado/a, por ejemplo. No formamos parte del Comité de RSE, cuestión ya resuelta en otras empresas.

 

La Memoria de sostenibilidad está muy bien, adherirnos a instancias internacionales de RSE, recibir certificaciones y premios varios sobre igualdad está muy bien, pero si no superamos lo “micro” no va a valer de mucho más allá de la imagen.