Archivado en Comunicados

Solicitamos a la BBK una paga por los 100 años

CC.OO. desconvoca las movilizaciones previstas ante el palacio Euskalduna




pdf
print
pmail

Ante la postura manifestada por la representación de la caja en la última reunión de la Mesa Negociadora, en el sentido, como ya conocéis,  de proceder a actualizar los salarios CC OO ha decidido desconvocar las movilizaciones previstas para el día 3. Con ello pretendemos favorecer un clima de diálogo no sólo en la negociación del convenio sino en el conjunto de las relaciones laborales e institucionales.

 

Pero no queremos dejar pasar la oportunidad de referirnos a algunas cuestiones en relación con la celebración de esta Convención en particular.

 

La caja cumple 100 años. Nada menos. Desde la instauración de la democracia, nuestra memoria más cercana, ha solventado con brillantez los sucesivos retos que los distintos cambios regulatorios de su actividad le han planteado. Todos ellos en el sentido de liberalizar su actividad, homologarla con la de la banca, abrirla a la competencia y someterla a los vaivenes de un mercado cada vez más complicado.

 

Generaciones de profesionales la han hecho crecer, consolidarse y ahora, más recientemente, expandirse. Hace 17 años protagonizamos una fusión y ahora nos encontramos a las puertas de una segunda. Y aquí estamos: 251 millones de beneficios (42.000 millones de las antiguas pesetas), un 26% más que hace un año; 3.600 millones de euros de recursos propios (600.000 millones de las antiguas pesetas), la caja más solvente del sistema; más de 39.000 millones de volumen de negocio (más de 6 billones de las antiguas pesetas), un 21% más que el año pasado, 30,4% más en el caso de las oficinas de la expansión. Y una importantísima Obra Social.

 

No vamos a discutir los méritos de la Dirección, que tiene la capacidad de reconocérselos y retribuírselos. Pero que no se discutan los méritos de la plantilla, ni se le regatee lo que se merece. Y, según la Dirección, esta plantilla no se merece el convenio que tiene. Porque, a una parte de ella, se le niega su aplicación y para todo su conjunto se lo quiere “jibarizar”. Hablan de reconocer el desempeño y se niegan a reconocérselo a colectivos que se lo están ganando a pulso. Hablan de compromiso con la caja y no son capaces de ofrecer un futuro estable a una cuarta parte de la plantilla de la expansión que se ha batido el cobre para alcanzar ese 30,4% de incremento del negocio “muy superior a la media del sistema”. ¿A qué proyecto minimamente ilusionante nos quiere convocar, Sr. Irala?

 

Sin duda que habría formas muy sencillas de reconocer el papel de la plantilla en los logros de BBK en un momento tan señalado como este. Dedicar una parte del incremento de los beneficios de este ejercicio pasado a una paga lineal para toda la plantilla (a toda, sí: fija, en prácticas, de la financiera y de la OBS), podría ser una de ellas. Hay ejemplos recientes, como se ha visto estos días en la prensa.

 

CC OO se ha sentido siempre parte de la caja, en nuestra condición de trabajadores y trabajadoras de la misma, y en nuestra condición de representantes de una parte importante de la plantilla. Nuestra defensa de los intereses de la misma nunca la hemos visto contradictoria con los intereses de la caja. Plantilla e institución son inseparables. Lo que no es bueno para una no lo puede ser para la otra. Hace años escribimos que pasarían presidentes, directores generales y la caja, su plantilla y sus representantes seguirían. Y, lo repetimos otra vez; aquí estamos.

 

A lo largo de los últimos 25 años, CC OO ha sido una parte activa de los cambios en las relaciones laborales. Hemos favorecido unos cambios y nos hemos opuesto a otros. Para ello hemos valorado su fundamento, su necesidad y su oportunidad. Y para abordar los cambios hemos valorado la experiencia de los anteriores. Y le tenemos que decir que la experiencia de los últimos es pavorosa para nuestra credibilidad hacia nuestros interlocutores.

 

100 años son el pasado. Pero el futuro, Sr. Irala, no lo podrá construir contra su activo humano y sus representantes a los que, una vez más, no ha considerado oportuno convocarles a la Convención del Centenario.

 

Por lo que nos toca, gracias.