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MUJER

Uno de cada cuatro embarazos acaba en el despido de la mujer


El 50% de los varones asumen que hay que redefinir el papel masculino, como confirman el 70% de las mujeres.


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"Uno de cada cuatro embarazos se traduce en un despido para ella, por lo que la maternidad se convierte en el principal riesgo laboral para la mujer", explic贸 ayer la profesora Nuria Chinchilla en una jornada sobre conciliaci贸n laboral y familiar organizada por el IESE y Audi. Chinchilla present贸 un estudio sobre el papel de la mujer en el mercado laboral y su relaci贸n con el lugar que ocupan los hombres.

El estudio se basa en una encuesta a 970 directivas y directivos espa帽oles, con edades comprendidas entre los 35 y los 55 a帽os, y con formaci贸n superior. Seg煤n Nuria Chinchilla, la conclusi贸n es que "en las empresas falta capital social, que se traduce en relaciones laborales sanas y duraderas", por lo que afirm贸 que "estamos machacando la ecolog铆a humana porque no hay tiempo para tener ni帽os y mucho menos para educarlos".

De los entrevistados, el 50% de los varones asumen que hay que redefinir el papel masculino, como confirman el 70% de las mujeres. El 82% de ellas declaran que han necesitado la baja por maternidad, frente al escueto 12% de los directivos que confiesan haberla pedido.

Aun as铆, ambos coinciden, con un 91% de respuestas afirmativas, en que el papel de los dos sexos en casa es fundamental. Sin embargo, los datos demuestran que un 10% de las mujeres recurren a ser aut贸nomas para poder hacer frente a sus cargas familiares, mientras que son 煤nicamente un 2% de los hombres los que dan ese paso. Por si fuera poco, en lo que a labores dom茅sticas se refiere, 茅stas siguen repercutiendo en las mujeres, de las que el 41% afirma que el apoyo masculino al respecto es m谩s afectivo que real.

Nuria Chinchilla insisti贸 en que a煤n queda mucho camino por delante para llegar a la igualdad laboral. Marina Mateo, directora de relaciones laborales de Caja Madrid, dijo que las mujeres deber铆an ser "m谩s ambiciosas" para torcer esta situaci贸n desfavorable y, de esta forma, aspirar a los mismos puestos directivos que los hombres.

La Vanguardia