La Ley de atención a las personas dependientes, una importante conquista del movimiento sindical

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Balance sindical del año 2006: luces y sombras de la acción de Gobierno

La Ley de atención a las personas dependientes, una importante conquista del movimiento sindical


La Secretaría de Comunicación de CC.OO. ha hecho pública una declaración en la que hace balance del año 2006 y destaca la aprobación en el Congreso de la Ley de atención a las personas dependientes como una de las principales conquistas del movimiento sindical. El año llega a su fín con luces y sombras: con importantes avances en el diálogo social, pero con una política económica que apuntala un modelo de crecimiento con apreciables signos de agotamiento.


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En el capítulo de avances, CC.OO. destaca las distintas mesas de diálogo social cerradas con acuerdo (Empleo, por lo que tiene de incentivo a la contratación indefinida, Seguridad Social, que pese a sus limitaciones, va en la dirección siempre defendida por CC.OO. de garantizar la sostenibilidad del sistema público en un contexto en el que hay que pagar cada vez más pensiones, por más tiempo y de mayores cuantías, atención a las personas dependientes, que supondrá dotar a nuestro país de lo que ha venido en llamarse el cuarto pilar del Estado del Bienestar); el proceso de regularización extraordinaria de inmigrantes que permitió aflorar una significativa bolsa de economía sumergida y legalizar 600 mil inmigrantes con derechos laborales; o las negociaciones sobre el salario mínimo interprofesional.

Pero a juicio de CC.OO., estos avances se producen mientras persiste una lógica económica que el Gobierno no quiere romper, y que de mantenerse en el tiempo puede resultar funesta al apoyar el crecimiento económico que conoce nuestro país en el consumo interno y en sectores como la construcción y los servicios que no están sujetos a la competencia externa, intensivos en mano de obra poco cualificada y que aportan poca productividad a nuestra economía. Las consecuencias son conocidas: aumenta el empleo, la inflación mejora con dificultad, pero siguen incrementándose los contratos temporales y los salarios se deprimen a pesar del notable aumento de los beneficios empresariales, a la vez que los accidentes laborales alcanzan cifras que se pueden calificar de escandalosas. Además, la productividad no despega y la persistencia de una tasa de inflación superior a la de los países de nuestro entorno dificulta la capacidad de competir de nuestros bienes y servicios en el mercado internacional. Por eso no nos cansaremos de reclamar un cambio del modelo de crecimiento para evitar que los efectos positivos de los acuerdos alcanzados queden diluídos.

Mención aparte merece, finalmente, la insólita intervención del Ejecutivo a propósito del patrimonio sindical histórico, preciptando un decreto en el que no se acredita la titularidad de los bienes que se reclaman y que se hace en pleno proceso de elecciones sindicales.

C.S.CCOO