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Otra vuelta de tuerca a las sucursales en Citibank.

OTRA VUELTA DE TUERCA


Coincidiendo con el periodo vacacional, Distribución ha comunicado a todas las sucursales que durante este mes y hasta mediados de septiembre deben realizar una revisión exhaustiva de todos los contratos de apertura de cuentas realizados desde marzo-05 hasta la fecha.


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OTRA VUELTA DE TUERCA

(EN VACACIONES Y CON ALEVOSIA)

Coincidiendo con el periodo vacacional y a lo largo de la semana, las distintas Regionales han comunicado a todas las Sucursales que durante este mes y hasta mediados de Septiembre, deben realizar una revisión exhaustiva de todos los contratos de apertura de cuentas realizados “desde el mes de Marzo de 2005 hasta el día de hoy”.

Para ello, se ha hecho entrega de un “Check-list” que servirá como guía para efectuar dicha revisión. Este debe ser firmado por el gestor de la cuenta y la persona que lo ha verificado. Por cierto ¿Qué pasará cuando el gestor de la cuenta ya no esté en la oficina?.

En el caso de las oficinas que tengan más de 700 nuevas aperturas desde la fecha anteriormente indicada, tendrán un apoyo adicional mediante la incorporación de personal administrativo contratado a tal efecto. Por el contrario, aquellas que estén por debajo en número de aperturas, deberán ser las oficinas las que con sus propios recursos afronten dicha revisión.

No es nada nuevo, pero sí recurrente por parte de la Dirección de Distribución, el hecho de tomar decisiones en las que queda claro que los trabajadores y trabajadoras no pintan nada. Estas se quieren justificar con peregrinos argumentos y, como viene siendo habitual, finalmente tienen un impacto negativo sobre el conjunto de los trabajadores/as de las oficinas.

Sabiendo la empresa, desde hace un año, que habría una auditoria (interna) en este año 2006 ¿cómo no se ha tenido la capacidad de prever esta situación y haber realizado esta revisión con tiempo suficiente?

¿Cómo se puede tomar una decisión de esta naturaleza en un momento en el que las plantillas de las oficinas se encuentran bajo mínimos por estar en el período vacacional?

¿Por qué no se dota a todas las oficinas de los medios necesarios?

Creemos que las respuestas a estas preguntas son obvias y queda patente una vez más la falta de sensibilidad y desprecio a los compañeros/as de oficinas, la discriminación entre oficinas y la falta de previsión de que hace gala la Dirección de Distribución. Siempre pagamos el pato los mismos ¿Por qué no se exigen responsabilidades a los encargados de tomar las decisiones?

Ante esta actitud, en particular, y como norma general los trabajadores y trabajadoras de Oficinas debemos tener muy claro qué podemos hacer. Y para ello, hemos de recordar algunas formas de actuación que por buena fe profesional solemos olvidar:

- Nunca somos responsables de la insuficiencia de personal, no podemos intentar paliarla a costa de no controlar adecuadamente lo que hacemos y de prolongar nuestra jornada de trabajo. En ningún caso se nos puede obligar a ello.

- Debemos cumplir total y estrictamente con nuestras obligaciones, demostrar nuestro nivel de profesionalidad trabajando siempre de acuerdo con las normas dictadas por la propia empresa. Las cosas se hacen sólo cuándo se pueden hacer, como se deben hacer y por quienes están autorizados a hacerlas.

Porque excedernos en nuestras competencias puede ser para bien del cliente y normalmente para beneficio de la empresa, pero a nosotros nos puede crear un perjuicio irreparable. Ya que mientras esta forma de actuar beneficie a la productividad, la dirección del banco mira para otro lado, su laxitud y permisividad son evidentes; pero el día que Citibank considera que alguna operación, por actuar así, puede suponer un perjuicio, directo o indirecto, para la empresa ó algunos directivos, la laxitud se convierte en rigidez y la permisividad en intolerancia. Ese día desparecen todos los méritos que hayamos demostrado durante nuestra vida profesional y se nos aplican las más duras sanciones posibles. Valga como botón de muestra lo ocurrido hace unos meses con nuestro compañero de la Suc. de Pozuelo.

Es de suponer que el sobreesfuerzo que deberán hacer las plantillas de las oficinas (ya de por sí bastante cortas y, además, con ausencias por vacaciones) se tendrá en cuenta a la hora de exigir el cumplimiento de los objetivos marcados y se aplicará, por parte de la Dirección, la misma flexibilidad que habitualmente reclama a los compañeros/as de la red de sucursales.

Los Sres. Navarro y Serrano se empeñan en demostrarnos día a día que en Citibank el sentido común es el menos común de los sentidos.

Seguiremos trabajando, seguiremos informando.

10 de agosto de 2006