Archivado en Noticias

¿A QUIÉN QUIERE ENGAÑAR LA CECA? Mentiras y medias verdades sobre el


Ceca

CECA son las siglas de Confederación Española de Cajas de Ahorro, a día de hoy la patronal que agrupa los 13 bancos procedentes de las Cajas (Caixabank, Bankia, Unicaja, Kutxabank, Ibercaja,... ) y a las 2 Cajas que todavía mantienen esa naturaleza jurídica (Caixa Ontinyent y Caixa Pollença). CECA ha hecho dos aportaciones al debate sobre el impuesto a la banca, una junto a AEB, la Asociación Española de Banca (Santander, BBVA, Bankinter,...), y otra que hacen solos, teóricamente para que la opinión pública pueda enjuiciar con conocimiento de causa, en la que el titular es: "El tipo impositivo total de las entidades de crédito adheridas a CECA ascendió al 41% en 2017. Por cada 100 euros de beneficio antes de impuestos se destinaron 41 euros de manera directa al pago de impuestos."



pdf
print
pmail

Subleva a cualquiera que conozca los números o se detenga a leerlos, porque es falso de toda falsedad. El objetivo es tratar de engañar a la ciudadanía supuestamente desinformada, a los medios de comunicación o algún profesional distraído y, hasta donde sea posible, a los Diputados y al Gobierno; o, al menos, presionar para crear una excusa con la que combatir el impuesto que se ha planteado.

Nota de prensa de CECA, del 21 de junio en la que en el titular se afirma que "El tipo impositivo total de las entidades de crédito adheridas a CECA ascendió al 41% en 2017. Por cada 100 euros de beneficio antes de impuestos se destinaron 41 euros de manera directa al pago de impuestos". Lo que les lleva a la conclusión de que "En relación con el posible establecimiento de nuevos gravámenes al sector financiero, para aumentar la recaudación y financiar la subida de las pensiones, la asociación considera que gravar a un sector específico no es la solución, sobre todo si se tiene en cuenta la contribución que realiza ya el sector."

Las afirmaciones de CECA se basan y documentan con un Estudio de PwC (PriceWaterhouseCoopers, una de las Big Four, las cuatro grandes firmas internacionales de auditoría y consultoría, que también destaca por su "expertice" en los más avanzados métodos de "elusión fiscal" ), cuyo texto completo es de recomendable lectura para calibrar correctamente el alcance del engaño

Algunas entidades de AEB también hacen y publican el mismo estudio, también con PwC que es el autor de la idea, para adornar sus Memorias de Responsabilidad Social y quizá tratar de ganar puntos en relaciones con la Administración. Sin embargo, AEB no llega a encargar y publicar el Informe para el total de sus asociadas. No podemos afirmar si porque en AEB no hay unanimidad en pagarlo y publicarlo, por algún raro escrúpulo, o porque en CECA -como nuevos bancos- sobrepasan sin freno el nivel de atrevimiento de sus competidores.

La mentira del 41% de impuesto, que en su titular CECA pone en relación con los beneficios para dar lugar al equívoco de que se trata del tipo del Impuesto de Sociedades, quiere tapar a su vez que el tipo medio de este Impuesto en 2017 del conjunto de las 15 entidades ha sido del 7,3% (¡siete coma tres por ciento!), según datos extraídos de los Balances individuales públicos en el Anuario Estadístico 2017 de CECA, publicado en su web el pasado 17 de julio.

Balances individuales (Anuario Estadístico CECA 2017)

Entidad

B.A.I.

Imptos

%

Resultado

CAIXABANK

1.568.353

140.222

8,9%

1.428.131

BANKIA

549.401

80.649

14,7%

468.752

KUTXABANK

131.148

-53.269

-40,6%

184.417

CAJASUR

22.465

6.740

30,0%

15.726

UNICAJA

242.030

40.056

16,6%

201.974

CEISS

-69.581

-32.964

47,4%

-36.617

IBERCAJA

105.037

5.349

5,1%

99.688

ABANCA

313.895

21.937

7,0%

291.958

LIBERBANK

-271.744

73.800

-27,2%

-345.544

BANCO CLM

-521.353

-159.699

30,6%

-361.654

C. ONTINYENT

8.006

1.823

22,8%

6.183

C. POLLENÇA

2.940

585

19,9%

2.355

CECABANK

108.155

34.938

32,3%

73.217

Sector CECA

2.188.752

160.167

7,3%

2.028.586

 

La clave de la enorme diferencia está en el cuadro resumen de la página 11 del Informe de Contribución Fiscal (importes en millones de euros):

SECTOR CECA CONTRIBUCION TOTAL FISCAL 2016/2017

 

   

 

Principales magnitudes

2016

2017

%

 

   

 

Total impuestos soportados

2.255

2.287

1,42

Pagos por Impuesto sobre Sociedades

752

1.087

44,55

Devoluciones por Impuesto sobre Sociedades

-776

-991

27,71

Seguridad Social a cargo de la empresa

1.009

1.010

0,1

IVA soportado no recuperable

706

682

-3,4

Impuesto sobre los Depósitos de las Entidades de Crédito

204

152

-25,49

Impuestos municipales y de las Comunidades Autónomas

329

331

0,61

Otros impuestos soportados

31

15

-51,61

 

   

 

Total impuestos recaudados

2.611

2.550

-2,34

Retenciones sobre salarios y pagos a profesionales

1.169

1.178

0,77

Seguridad Social a cargo de los empleados

188

204

8,51

Retenciones sobre rentas de instrumentos financieros

894

756

-15,44

Impuestos repercutidos sobre ventas y servicios

324

369

13,89

Otros impuestos recaudados

36

43

19,44

 

   

 

Contribución fiscal total

4.866

4.837

-0,6

 

Es decir, que en el 41% de la "Contribución fiscal de CECA" están las cuotas de la Seguridad Social a cargo de la empresa y del trabajador y las retenciones de IRPF de sus empleados. No es baladí, porque en el detalle (página 14) se explica que "Los impuestos asociados al empleo representan el 49% de la contribución fiscal total del sector CECA".

Para seguir engordando la cifra se echa mano del IRC (Impuesto sobre Rendimientos del Capital) retenido a clientes, del IVA repercutido, y otros impuestos en los que también, como con el IRPF de sus trabajadores, su función se limita a recaudar e ingresar en Hacienda, pero cuyos pagadores son otras personas físicas o jurídicas distintas del Banco. Esta es la mayor parte de la diferencia entre el 7,3% y el 41% de sus cuentas tramposas: impuestos que pagan otros.

No se les olvida añadir el IBI municipal y la Tasa de recogida de basuras de sus inmuebles, lo mismo que pagamos también las personas físicas, además del IRPF. El Informe es bastante detallado y explicativo en el desglose de ese "41% de contribución fiscal sobre beneficios".

Si nos atenemos al Impuesto de Sociedades, y teniendo en cuenta que en el Informe no aportan el dato de la liquidación final que se realiza en julio 2018, lo que publican, págs. 15 y 16, es que "los pagos realizados durante el ejercicio por Impuesto sobre Sociedades ascendieron a 1.087 M€, y las devoluciones recibidas, a 991 M€, siendo la contribución neta del año por este impuesto de 96 M€. Esta contribución neta es superior en 120 M€ a la del año 2016, que fue negativa por importe de 24 M€" (sic). En el Anuario Estadístico el dato agrupado de las 15 entidades: Beneficio Antes de Impuestos de 2.188.752.000€ y un Impuesto de 160.167.000€, el 7,3%.

No aparece en ningún sitio del Informe de CECA, faltaría más, el coste para la Hacienda pública por los intereses de la Deuda contraída para el saneamiento de muchas de sus entidades, los Esquemas de Protección de Activos o asunción por el Estado de quebrantos por créditos irrecuperables, o las pérdidas de la Sareb, etc. para cubrir los "accidentes" producidos precisamente en este sector. No es muy arriesgado aventurar que casi con seguridad el saldo neto de los impuestos realmente pertenecientes a las Entidades y el coste de devoluciones, subvenciones y otros instrumentos, es deficitario para la Hacienda Pública, es decir, que muy probablemente ponemos de nuestro bolsillo.

Es muy curioso, sin embargo, que se les olvide un importante ingreso en la Hacienda pública, el que representan los dividendos por las acciones del Estado en Bankia, de propiedad pública en un 60,63% (que es del 60,93% después de la fusión con BMN). El dividendo repartido en 2018 con cargo a beneficios de 2017 ha sido de 338.014.844,39 €, por lo que lo cobrado por el Estado a través del FROB (Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria) ha sido de 204.938.400€, un ingreso recurrente en Hacienda. Y seguirá siendo un ingreso recurrente para las arcas públicas mientras Bankia siga en manos del Estado. En este lapsus juega un papel, sin duda, la negación subconsciente por el resto de entidades de la propiedad pública de Bankia y la “alergia” que les produce la existencia, eso sí, forzada por las circunstancias, de un banco público contrastablemente rentable y eficiente.

Incluso cabría añadir los 818,3M€ por la venta el pasado diciembre de 2017 del 7% de esa participación Si bien, sumando esa venta y el dividendo 2017, España ha recuperado hasta ahora 2.861M€, el 11,89% de las ayudas públicas que se inyectaron en Bankia (22.424M€) y BMN (1.645M€), y que forman parte de nuestra Deuda Pública. Los partidarios de la venta, de la privatización, lo que nos ofrecen es consolidar una pérdida de 16.000M€ (una vez descontado el valor en bolsa a día de hoy ).

CONTEXTUALIZANDO. EL IMPUESTO DE SOCIEDADES

Para contextualizar la cuestión, de un excelente artículo de Javier G. Jorrín en elconfidencial del 22 de julio, reproduzco lo siguiente:

El Gobierno de Rajoy rebajó el tipo efectivo a las empresas en dos años consecutivos, pasándolo del 30% al 25% en 2016 (en el caso de los bancos, mantuvo el 30%). El resultado es que en 2017 la recaudación de este tributo apenas ha crecido en 1.700 millones desde el año 2012. Un comportamiento que contrasta con los impuestos soportados por las familias. El IRPF genera ahora 6.400 millones de euros más y el IVA aporta 13.200 millones más.

El motivo para que las sociedades tributen tan poco no se puede encontrar en los beneficios, ya que su renta ascendió en 2017 a máximos históricos. La base imponible consolidada del impuesto sobre sociedades ascendió a 220.400 millones de euros, un 1,1% más que antes de la crisis.

La caída de la contribución responde a dos cuestiones: la cantidad de deducciones que tienen las compañías y las bases imponibles negativas generadas durante la crisis. Las pérdidas de años anteriores compensan los beneficios actuales, de modo que las empresas aumentan sus ganancias mientras reducen el tipo efectivo que pagan a la Agencia Tributaria. Un efecto que se acabará cuando las empresas agoten todos sus créditos fiscales o cuando el Estado limite su uso.

La confirmación oficial de las insuficiencias en este impuesto, en El País del 1 de agosto: Los grandes grupos españoles reducen la tributación sobre sus beneficios al 6,14%.

El tipo efectivo sobre el resultado contable de los grandes grupos consolidados bajó en 2016 al 6,14%, según los datos publicados este martes por la Agencia Tributaria, frente al 7,3% registrado el año anterior. Esta tasa está lejos del tipo oficial del 25%, no refleja el tipo real del impuesto de sociedades que se aplican las multinacionales, porque no recoge las deducciones y exenciones fiscales que se anotan legalmente estas empresas. Tampoco tiene en cuenta los impuestos que pagan sus filiales en el extranjero. Pero sirve para dar una idea de lo que realmente pagan las corporaciones españolas. Estos grandes grupos consolidados aumentaron su resultado contable un 28% durante 2016, hasta los 111.788 millones y pagaron un total de 6.862 millones en impuesto de sociedades, solo 300 millones más que el año anterior a pesar de ganar casi 25.000 millones más.

El Gobierno de Pedro Sánchez ha anunciado que pretende establecer un tipo mínimo del 15% para las grandes empresas. Las patronales, las asociaciones de empresarios y otros colectivos empresariales como la banca han advertido sobre el impacto de la medida para la inversión y el empleo. Aseguran que pagan al fisco mucho más de lo que muestran los datos de la Agencia Tributaria.

EL "IMPUESTO A LA BANCA"

Sin prejuzgar los objetivos y los contenidos de este Impuesto, anunciado y no concretado, lo cierto es que los futuros afectados han salido en tromba a combatir su mera posibilidad. Un Impuesto que, afirma el Presidente: "En cuanto a la imposición a la banca, hubo varias cumbres como la del G20, al principio de la crisis económica, donde se dijo que el sector financiero tiene que contribuir de una manera mucho más específica a los ingresos públicos. Nosotros vamos a explorar esa vía, estamos trabajando y esperamos que podamos contar con el apoyo de la Cámara.(entrevista en eldiario.es del 22 de julio), de Ignacio Escolar/Neus Tomàs). Pero de la intención al hecho, como sabemos, hay un trecho.

Sin embargo, el argumento que más se está utilizando ahora es que el Impuesto a la Banca lo terminará pagando el consumidor a través de más comisiones, encarecimiento del crédito, mayor coste de productos y servicios bancarios.

El motivo principal es que la competencia imperfecta es la que dispara los beneficios de las empresas y los precios que paga el consumidor. Y en el sector financiero las condiciones están servidas: los cuatro mayores bancos (Santander, Caixabank, BBVA y Bankia) tienen una cuota de mercado que alcanza el 81,5% cuando en 2008 era del 49%. Un oligopolio casi perfecto.

Declaraciones de máximos responsables de bancos y cajas en sus presentaciones de Resultados están dejando alto y claro al Gobierno cual es su posición. Seguramente opinan que el Gobierno está en una situación débil y con las meras advertencias puede ser suficiente. La respuesta del sector vino en la Nota de prensa conjunta de CECA y AEB (regularmente obvian a UNACC y ASEMECC como patronales de las Cooperativas de Crédito, que también son sector financiero ) del pasado 10 de julio, donde se dice que "La contribución del sector financiero al sostenimiento del gasto publico es superior al de otros sectores", para así poder concluir que "Aumentar la carga tributaria del sector financiero conllevaría efectos perjudiciales para la economía". Si bien el primer titular es el que hace referencia a la contribución fiscal del sector, la Nota no se centra en ello y se utilizan otros argumentos -todos ellos discutibles- como posibles efectos colaterales perjudiciales, desventaja competitiva europea, mayores exigencias de solvencia, sobrecoste para acceder al mercado de capitales, etc., para combatir la idea del impuesto a la banca.

Siendo cierto el diferencial que en Impuesto de Sociedades existe para los bancos, no dejan de compartir, como demuestran las cuentas y sus resultados, todas las demás causas que hacen que los beneficios empresariales se recuperan pero no así la recaudación. En el caso del sector financiero especialmente el uso de los Créditos fiscales, compensando impuestos por las pérdidas anteriores de las entidades adquiridas, a precio de saldo por cierto.

Las empresas siempre quieren ganar más, aumentar su beneficio, está en su naturaleza. Luego, esos beneficios van a los accionistas, a la inversión o a aumentar las retribuciones de los directivos. En el sector financiero los Estudios anuales de Retribuciones elaborados por la Federación de Servicios de CCOO dejan claro que esta última es la opción que nunca falta, con incrementos y diferenciales muy superiores a las medias para los 3.200 directivos que deciden sobre riesgos y estrategias. El coste del 20% de la plantilla que más cobra es 4,74 veces el coste del 20% que menos cobra.

Quieren ganar más, pero los precios están condicionados tanto por el coste real del producto o servicio como por las posibilidades de fijar los mismos. En el caso de productos y servicios vendidos directamente al consumidor, como son los de la banca, también influye la posición de la demanda, no solo por su volumen o la posibilidad de elegir, sino también por la percepción sobre lo "justo" o "razonable" de esos precios. O sea, hay un componente de convencimiento al cliente de que el precio del producto es el ajustado, de que "su banco" lo trata en las mejores condiciones.

Es ahí donde se insertan las campañas de propaganda, las mentiras, con las que se pretende condicionar el resultado final o justificar públicamente el traslado a precios si se termina legislando.

Un ejemplo de medias verdades ha sido el reprobable incidente del ministro que cobraba el salario a través de una sociedad, para así "optimizar" el pago de impuestos, porque es "lo que se hace en el sector". Justificada, sin duda, la exigencia de dimisión, cumplida en menos de doce horas. Nada se habla de la empresa pagadora, a la que no se le exige responsabilidad alguna. ¿Qué cree Vd, trabajador con nómina, que le diría su empresa si le pide que a partir de ahora desea cobrar a través de una sociedad patrimonial o que le ingrese la nómina en una cuenta de un territorio offshore (paraíso fiscal)?.

Otro ejemplo es escuchar a Albert Rivera (Antena3, Espejo Público, 24 de julio) decir que votarán contra el incremento del límite de gasto de los PGE 2019 porque "está en contra de la subida de impuestos". Igual dinámica de confundir a la opinión con medias verdades, porque no es lo mismo aumentar la recaudación que subir los impuestos, o no es lo mismo subir el IRPF -de lo que no hay ningún anuncio- que recaudar más por el Impuesto de sociedades, o crear impuestos específicos para los grandes conglomerados o la banca.

ALGUNAS CONCLUSIONES

En el caso que nos ocupa, el descaro, la poca vergüenza, el cinismo que desprende este informe no tiene explicación salvo que se esté convencido de que nuestros gobernantes, y/o los medios de comunicación, se van a tragar a pies juntillas tal ejercicio de ficción o que, una vez que PwC “lo coloca”, son capaces de creerse sus propias mentiras. Solo cabe exigir a la CECA, a cada una de sus entidades asociadas, y a los Bancos que individualmente lo hacen, que no gasten más recursos en Informes fraudulentos y que pidan perdón por el intento de engaño a la ciudadanía.

Por otro lado, hay que seguir atentos -e intervenir- en el debate sobre el Impuesto a la banca y la fiscalidad en su conjunto. Es en los medios y en las redes donde se va a sustanciar el alcance del mismo, incluso si sale adelante o no. Hay que modificar el sistema fiscal, pero ni puede hacerse con parches ni aplazando medidas concretas y posibles hasta que seamos capaces de diseñar, aprobar y hacer funcionar el sistema ideal. Que todos sabemos que también necesitaría de grandes acuerdos internacionales.

Mientras tanto, es imprescindible mayor transparencia y que ciertas empresas, además de pagar menos que nadie, no se rían de nosotros y a la vez, para colmo, nos den lecciones morales. Un sistema fiscal justo exige que no sólo paguemos los trabajadores.

Córdoba, 1 de agosto del 2018

Juan José Giner Martínez / jjginermtnz@gmail.com

Anterior Secretario General del Sector Financiero de la Federación de Servicios de CCOO


banner afiliacin