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2006

Marco de situaci贸n de las cajas de ahorros: Una defensa del modelo y su naturaleza juridica


La ganancia paulatina de cuotas de mercado las han situado superando los umbrales del 50% del conjunto del sistema financiero, y participan en el entorno del 5% del capital de las empresas, muchas de ellas transnacionales, que componen el IBEX, exclu铆dos los Bancos,. Las cajas, por tanto, se asientan sobre un "pastel mayor" y son, a煤n m谩s, "un preciado Objeto de Deseo".

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2006 - MARCO DE SITUACI脫N DE LAS CAJAS DE AHORROS UNA DEFENSA DEL MODELO Y DE SU NATURALEZA JUR脥DICA

Se podr铆a decir que en junio de 2005 las cajas de ahorros espa帽olas disfrutaban de una confortable posici贸n.

Tras la entrada en vigor de la Ley Financiera (2002) y posteriores regulaciones estatales (2003) y auton贸micas, se hab铆an introducido una serie de modificaciones al marco normativo que podr铆an resumirse en tres bloques: reequilibrio de la composici贸n interna de los 脫rganos de Gobierno entre las representaciones de la Sociedad Civil y de las Administraciones P煤blicas; introducci贸n de medidas para reforzar la gesti贸n profesional y transparente; y revisi贸n del modelo de financiaci贸n del crecimiento de las cajas: fusiones interterritoriales, acuerdos de colaboraci贸n, nueva regulaci贸n sobre cuotas participativas...

Asimismo, la celebraci贸n del 聯Foro Cajas de Ahorros: Precursoras en Responsabilidad Social Corporativa聰 (junio 2005), supuso un escaparate de reconocimiento p煤blico en el que las cajas se reivindican como h铆brido entre el modelo cl谩sico de sociedad mercantil capitalista y la empresa socialmente responsable.

1.- Nuevo envite sobre la naturaleza jur铆dica de las cajas de ahorros

De nuevo, y como ocurri贸 en 2001, desde el 谩mbito europeo se plantean amenazas al modelo de cajas de ahorros espa帽olas. Sin duda, tras las modificaciones del marco jur铆dico que se ha venido produciendo en las cajas europeas, el punto de mira se fija ahora sobre la excepci贸n, las cajas de ahorros espa帽olas.

La Federaci贸n Europea de Banca, a instancias de A.E.B., plantea una denuncia ante la Comisi贸n Europea que coincide con varios elementos que la realzan, como son los informes elaborados por el Servicio de Estudios del Deutsche Bank y las amenazas latentes que en esta coyuntura se apuntaban en el Informe/Visita anual de los expertos del F.M.I.

Los principales argumentos de dichas denuncias e informes son recurrentes: las supuestas asimetr铆as en la competencia que provocar铆a una regulaci贸n para cajas de ahorros, a juicio de la Banca diferenciada y proteccionista; y relacionado con lo anterior, un supuesto riesgo de politizaci贸n de la gesti贸n al contar con una fuerte presencia de representaci贸n pol铆tica proveniente de las Administraciones P煤blicas presentes en sus 贸rganos de gobierno.

En este marco confluyen, a modo de grandes olas encadenadas, las reacciones pol铆ticas y medi谩ticas sucesivas que se retroalimentan con cada uno de los proyectos econ贸micos u organizativos en los que participan de manera directa o indirecta las cajas de ahorros. As铆, se ha abierto un frente en cada uno de ellos, desde el anuncio de proyecto de fusi贸n de las cajas vascas, al anuncio de creaci贸n de un Banco de Cajas en Andaluc铆a y, de manera muy destacada, la OPA de Gas Natural sobre ENDESA(1), todo ello, m谩s que relacionado, mezclado con el 聯ruido聰 pol铆tico y medi谩tico, tambi茅n, que viene generando el debate territorial del Estado. La amenaza, pues, es que se desencadene, para la naturaleza jur铆dica de las cajas, una especie de 聯tormenta perfecta聰.

2.- Un preciado Objeto de Deseo

Pero 驴qu茅 motiva esta situaci贸n? Sin duda, el propio 茅xito de las cajas de ahorros. La ganancia paulatina de cuotas de mercado las han situado superando los umbrales del 50% del conjunto del sistema financiero, y participan en el entorno del 5% del capital de las empresas, muchas de ellas transnacionales, que componen el IBEX, exclu铆dos los Bancos,. Las cajas, por tanto, se asientan sobre un 聯pastel mayor聰 y son, a煤n m谩s, 聯un preciado Objeto de Deseo聰.

Breve recordatorio de la historia de un 茅xito

Sin embargo, hay que recordar que dicha posici贸n ha sido alcanzada en un marco de liberalizaci贸n progresiva de los mercados financieros:

  • Ha sido un incremento de cuota, pues, basado fundamentalmente en la rentabilidad y la eficiencia.

  • La evoluci贸n hist贸rica del Fondo de Garant铆a de Dep贸sitos ilustra la mejor trayectoria de las Cajas de Ahorros respecto a la Banca.

  • Las cajas han drenado ineficiencias del sistema al absorber otras entidades, cooperativas de cr茅dito, bancos y/o redes bancarias no rentables. En este sentido hay que volver a recalcar tres hechos:

  • Algunas redes bancarias o bancos proven铆an de la segregaci贸n de grupos bancarios que m谩s adelante han aducido asimetr铆as - caja compra banco, banco no puede comprar caja -, como el Banco de Fomento (parte del antiguo grupo BCH) o el de Cr茅dito y Ahorro (parte del antiguo grupo BBV), entre otros.

  • Banco de los Pirineos, Isbank, Sindibank, redes del Banco Urquijo, entre otros, fueron comprados por cajas como pod铆an haberlo sido por cualquier otro operador financiero.

  • Las cajas tambi茅n han adquirido redes de bancos extranjeros o sucursales espa帽olas de bancos extranjeros, desde redes del Deutsche Bank, divisiones parciales de Barclays Bank, o marcas enteras como B.N.P., Grupo Credit Lyonnais o Abbey Nat. Bank. En estos casos habr铆a que preguntarse sobre las razones por las que, salvo excepciones, la banca extranjera no ha tenido una mayor implantaci贸n o 茅xito: 驴se debe a la alta y eficiente competencia de los operadores nacionales; se debe a la existencia de una normativa regulatoria que, a pesar de su progresiva liberalizaci贸n, ha supuesto una barrera de entrada para las entidades financieras for谩neas;...?

Los Grupos de inter茅s lanzan, pues, una de las mayores ofensivas para lograr una modificaci贸n de la naturaleza jur铆dica de las cajas de ahorros. Su objetivo: la apropiaci贸n y/o eliminaci贸n de estos competidores.

Papel de las cajas de ahorros. 驴Qu茅 han aportado al sistema econ贸mico?

La culminaci贸n de ese objetivo supondr铆a, utilizando una terminolog铆a impropia pero quiz谩 muy gr谩fica, la mayor Desamortizaci贸n de un Bien Social en la Historia de Espa帽a, y de tan graves como imprevisibles consecuencias. Hay que tener en cuenta que las cajas, en los procesos de liberalizaci贸n operativa, crecimiento y expansi贸n de su actividad vividos en los 煤ltimos 30 a帽os, coincidentes con el desarrollo de una Democracia avanzada, han sido fundamentales para:

  • Garantizar la competencia y evitar la concentraci贸n oligop贸lica del mercado financiero.(2)

  • Garantizar el acceso a los servicios financieros de amplias capas de la sociedad, favoreciendo la inclusi贸n social (medios rurales, clases populares, inmigrantes extranjeros,...).(3)

  • Favorecer el desarrollo econ贸mico de los territorios donde han venido operando, a trav茅s del 聯dividendo social聰, pero tambi茅n, con su actividad financiera, no s贸lo a su clientela m谩s t铆pica - familias y PYMES -, sino ampliando y ganando 聯cuota聰 en otros nichos de mercado.

  • Incluso han jugado cierto papel antic铆clico en momentos de recesi贸n y contracci贸n general del cr茅dito como el que vivi贸 la econom铆a espa帽ola en 1993. (4)

Dimensi贸n de la Obra Social. Reversi贸n del Beneficio a la Sociedad

Durante los 煤ltimos treinta a帽os de progresiva liberalizaci贸n econ贸mica, se puede afirmar que las cajas orientaron sus esfuerzos a demostrar que eran operadores financieros tan eficientes y rentables como sus competidores. Y durante ese periodo, de manera m谩s o menos consciente, dejaron en segundo plano los viejos esloganes de los 70聮 聳 聯el inter茅s m谩s desinteresado聰, 聯estamos con la gente聰...- , como si su dimensi贸n Ben茅fico-Social no formara parte del paradigma de 茅xito y legitimidad social de las cajas.

Sin embargo, la coincidencia en el tiempo de su 茅xito desde el punto de vista financiero con el alza de los valores de la Responsabilidad Social de la Empresa (RSE), ha hecho que las cajas vuelvan la vista hacia su originalidad y la pongan en valor. Cuentan con la ventaja de haber sido creadas para realizar Acci贸n Social (OBS) y en sus 贸rganos de gobierno est谩n presentes gran parte de los llamados stake-holders (grupos de inter茅s sociales), con lo que desde el punto de vista de la RSE parecer铆a que es el tiempo de las cajas de ahorros.

As铆, resulta muy oportuno el encargo que CECA realiz贸 a la consultora PriceWaterhouseCoopers (PWC), que en un reciente informe sobre la OBS de 37 de las 46 cajas en 2004, valora que los cerca de 1.800 millones de 聙 invertidos entre obra propia y en colaboraci贸n suponen:

  • Por analog铆a, situarse en el primer puesto mundial del ranking de Fundaciones.

  • El equivalente al volumen de los fondos de Cohesi贸n U.E. recibidos por Espa帽a (1.500 mill 聙).

  • Un 0,11% del incremento del P.I.B. de 2004, que fue del 2,7%.

  • 26.136 nuevos puestos de trabajo, de los que 3.087 fueron directos, con una remuneraci贸n media de 24.467 聙/a帽o, frente a la media nacional de 21.846 聙/a帽o.

  • 123 millones de beneficiarios.

  • Una cobertura del 53% del total de municipios y del 96% de la poblaci贸n espa帽ola.

3.- V铆as de crecimiento de las cajas de ahorros

Como ya se ha comentado, en gran medida, las cifras que avalan el 茅xito de las cajas dan la clave de lo que las amenaza y ello, en definitiva, es producto de una gran capacidad de adaptaci贸n a las nuevas situaciones econ贸mico-financieras; o, dicho de otro modo, haber sabido tornar las amenazas en oportunidades.

As铆 la ca铆da de m谩rgenes de una industria como la financiera, muy madura, con alto nivel de competencia y en un largo periodo de tipos de inter茅s bajos, oblig贸 a las cajas a modificar sus estrategias de negocio: ganar tama帽o y dejar de ser prestamistas en el mercado interbancario, lo que ha sido posible gracias a la solvencia y capacidad de generar Recursos Propios, as铆 como a un eficaz control del riesgo.

En la 煤ltima d茅cada confluyeron varios elementos que las cajas saben aprovechar: salida a bolsa de los 煤ltimos paquetes de capital que el Estado manten铆a de las antiguas empresas del INI/SEPI, transnacionalizaci贸n iberoamericana de la banca espa帽ola en busca de mayores m谩rgenes, integraci贸n monetaria europea y un crecimiento sostenido y superior a la media europea de la econom铆a espa帽ola.

En este entorno, las cajas afianzan su liderazgo en la banca minorista y sobre todo en la financiaci贸n del consumo y del cr茅dito hipotecario, a la vez que van ocupando el hueco que dejan los bancos en las participaciones empresariales, lo que comporta un despegue de la actividad de la Banca de Negocios en las cajas, por s铆 mismas o aprovechando su capacidad de cooperar a trav茅s de los servicios financieros de CECA.

As铆, podr铆amos decir que los vectores de crecimiento del balance de las cajas han sido el incremento de sus participaciones empresariales, el incremento de su capacidad instalada para la realizaci贸n de la banca minorista y la inversi贸n tecnol贸gica.

I. Las ahora tan pol茅micas participaciones empresariales:

Las participaciones societarias en empresas que aportan estabilidad de resultados, por el dividendo y por su importante revalorizaci贸n en Bolsa, se han revelado como una buena opci贸n de negocio ante la ca铆da de los m谩rgenes.

Este tipo de participaciones en el capital de empresas, con voluntad de permanencia, son y deben ser financieras. Salvo excepciones, no se han realizado con voluntad de adquirir la responsabilidad de gesti贸n y donde 茅sta se ha adquirido directa o indirectamente se est谩 reconsiderando, a帽adir铆amos, como debe de ser. Son, sin embargo, inversiones estrat茅gicas, y de ello se benefician ambas partes, las cajas y las empresas en las que participan, pues, entre otras ventajas, colaboran a estabilizar 聯n煤cleos duros聰 en sus consejos, y, desde el punto de vista del inter茅s general, hay que estimar la importancia que tiene preservar mayor铆as de capital nacionales, sobre todo en empresas recientemente privatizadas, la mayor铆a de ellas productoras/distribuidoras de 聯bienes p煤blicos聰 y con importantes implicaciones sociales, entre otras, el nivel de empleo que generan o la garant铆a de acceso a servicios b谩sicos de la comunidad. (5)

As铆 pues, el control y supervisi贸n de dichas participaciones y el de las propias cajas deben ser los fijados por las reglas econ贸micas de juego generales y, particularmente ahora, los que se derivan de la aplicaci贸n de los nuevos criterios contables (NICs) y de solvencia (Basilea II), las normas de transparencia y buen gobierno corporativo, as铆 como una visi贸n integrada de esas reglas en la Responsabilidad Social de la Empresa.

Ahora bien, y como precauci贸n, el volumen de participaciones de las cajas no deber铆a rebasar un nivel, cuyo l铆mite recomendable deber铆a derivarse del juego de varios factores:

  • Que las necesidades de consumo de RR.PP. no cuestionen los ratios de solvencia.

  • La oportunidad de su mantenimiento, en funci贸n de la posibilidad de contabilizar los beneficios consolidados o no con arreglo a la nueva normativa contable.

  • La oportunidad de realizar plusval铆as por la revalorizaci贸n acumulada de dichas participaciones.

  • La oportunidad de invertir en negocios alternativos ante una previsible subida de tipos (por moderada que 茅sta sea)

  • La libertad de movimientos que deber铆an de tener para desinvertir, si as铆 lo consideraran oportuno.

  • La aplicaci贸n de criterios de Responsabilidad Social.

Pero nunca deber铆a admitirse o promoverse la imposici贸n de reglas restrictivas y particulares a las cajas de ahorros por su naturaleza jur铆dica, pues existen otras f贸rmulas empresariales o de inversi贸n, tambi茅n singulares, que, bien en el terreno de una actividad comercial expansiva, bien en el plano de las participaciones de capital, nadie cuestiona; por ejemplo, el caso de una conocida y gran empresa comercial con estatus jur铆dico de Fundaci贸n o la presencia de grandes Fondos de Pensiones internacionales en las participaciones de capital de importantes empresas transnacionales.

No obstante, no se puede obviar alguno de los puntos d茅biles que este tipo de inversi贸n conlleva:

  • Requiere de un nivel elevado de Recursos Propios.

  • Hist贸ricamente, las asociaciones con el sector industrial en momentos de recesi贸n han causado las principales crisis financieras.

  • El hecho de que las cajas no coticen en los mercados despierta m谩s que recelos cuando adquieren importantes participaciones de empresas cotizadas.

II. Incremento de la capacidad instalada:

Como se帽al谩bamos, la ca铆da de m谩rgenes empuja a las cajas, como al resto de entidades financieras, a ganar dimensi贸n propia.

En los 煤ltimos dos a帽os se han vuelto a reactivar con fuerza los procesos de expansi贸n geogr谩fica. La expansi贸n se produce m谩s selectivamente que en los a帽os noventa, siendo la Comunidad de Madrid, la Costa Mediterr谩nea y los archipi茅lagos de Canarias y Baleares los territorios de mayor desarrollo; pero a diferencia del periodo anterior, la est谩n llevando a cabo todo tipo de entidades, sobre todo las medianas y peque帽as.

Esta expansi贸n de redes est谩 asociada a la sostenida demanda de Cr茅dito Inmobiliario y de Consumo, dos vectores de actividad muy proc铆clica, y comporta dos tipos de ocupaciones, m谩s que preocupaciones:

  • A las cajas, cada vez m谩s, les 聯saltan las costuras聰 territoriales, por lo que es tan importante mantener y garantizar la unidad de mercado.

  • Vigilar el Riesgo que supone tanto el consumo de RR.PP. como un posible cambio de ciclo econ贸mico, sobre todo para las entidades de menor dimensi贸n.

No obstante, a pesar del 茅xito notable de las cajas en cuotas de mercado, hay otros negocios en los que las cajas a煤n tienen bastante camino que recorrer, como son los de la Banca Personal, Banca de Inversiones y operaciones corporativas, Fondos de Inversi贸n, ... Para este tipo de actividad, tambi茅n se requiere cobertura de RR.PP., control del riesgo, y sobre todo, conocimiento espec铆fico del mercado, pero suponen en s铆 mismos 聯nuevos caladeros聰 y diversificaci贸n del negocio.

Sin duda, la experiencia acumulada en el 煤ltimo periodo de participaciones empresariales, aunque tienda a rebajarse, no habr谩 sido en balde, pues en estos momentos las cajas conocen mucho mejor que hace una d茅cada la Banca de Negocios.

III. Incremento de las inversiones en Tecnolog铆a:

Una vez que se ha dimensionado o acompasado a la demanda real de la clientela el desarrollo de la Banca a distancia, se ha reactivado 茅sta y su complementariedad con la banca presencial, a la vez que se profundiza en la segmentaci贸n de la clientela y la diversificaci贸n de la oferta de productos y servicios (Banca personalizada). (6)

Ello comportar谩 mayores inversiones en tecnolog铆as de la informaci贸n, as铆 como en el desarrollo de pol铆ticas de cooperaci贸n entre cajas como son los outsourcings 聯compartidos聰 (ATCA, Infocaja,...). (7)

Obviamente, este tipo de inversiones tambi茅n consume RR.PP., en un principio, pero a su vez permite desarrollo y crecimiento.

4.- Financiaci贸n del crecimiento de las cajas de ahorros

Para seguir en esta l铆nea de 茅xito, las cajas de ahorros van a tener que seguir 聯financiando聰 el crecimiento que cada una de ellas decida acometer. Para ello tienen distintas opciones, con independencia de la opini贸n que a CC.OO. nos merezca cada una de ellas.

A) Fusiones:

  • Las m谩s obvias: dentro de la misma Comunidad Aut贸noma.

  • Pero, probablemente, sea el momento en que se planteen fusiones entre cajas de distintas comunidades aut贸nomas.

B) Alianzas estrat茅gicas.

  • Las alianzas que pudieran concertar dos o m谩s cajas entre s铆.

  • La que de hecho suponen los servicios que ofrece CECA a las asociadas que as铆 lo requieren.

C) Creaci贸n de organismos supra-cajas. Redefinici贸n del papel y facultades de las Federaciones de Cajas, creaci贸n de sociedades de inversi贸n, otras f贸rmulas de inversi贸n compartida entre varias cajas,...

D) Operaciones para incrementar los Recursos Propios:

  • Continuar con la emisi贸n de participaciones preferentes, que ya no tienen porqu茅 emitirse en para铆sos fiscales, deuda subordinada, c茅dulas hipotecarias, titulizaci贸n de activos para liberar RR.PP,...

  • Las pol茅micas Cuotas Participativas; a las que CC.OO. seguimos viendo como la ventana abierta al cambio de naturaleza jur铆dica, aunque la reciente sentencia del T.S. ante el recurso de COMFIA-CC.OO. haya anulado los derechos de suscripci贸n preferente y veto a la amortizaci贸n anticipada, otorgados por el Decreto de desarrollo de la Ley Financiera a los cuotapart铆cipes. Asimismo, sigue pendiente el Reglamento de Emisi贸n y los riesgos, a nuestro juicio, persisten.

Dos consideraciones que debemos realizar:

  • Optar por alguna o algunas (de manera combinada) de estas disyuntivas no es neutro para el desarrollo del modelo de cajas de ahorros.

  • No todas las cajas tienen, realmente, todas estas posibilidades.

Riesgos que comportan.

  • No garantizar la autonom铆a de los OO.GG. para la toma de dichas decisiones y para la participaci贸n y el control de dichos 贸rganos. (8)

  • No garantizar la realizaci贸n de la funci贸n social en territorio/os de implantaci贸n, sobre todo de la OBS.

  • Desnaturalizaci贸n, si se optara por emisiones de capital que coticen en Bolsa.

Y para minimizarlos ...

  • Potenciar el papel de las Comisiones de Inversiones.

  • Los OO.GG. tienen que reforzar el control sobre las empresas participadas del Grupo.

  • Se debe garantizar desde el 谩mbito de los propios 贸rganos, m谩s que desde la acci贸n de supervisi贸n de las autoridades auton贸micas, que la OBS se realiza en todo el 谩mbito territorial de implantaci贸n de la caja.

  • Actual regulaci贸n de Cuotas Participativas: la dotaci贸n al fondo de cuotapart铆cipes no debe lastrar la dotaci贸n a la OBS y el mercado de cotizaci贸n no deber铆a ser la Bolsa.

  • Se deber铆an incorporar al 聯entramado聰 normativo-estatutario los c贸digos de Buen Gobierno y de Responsabilidad Social, as铆 como su verificaci贸n normalizada (GRI).

5.-La responsabilidad de los actores

Sin embargo, es necesario que, adem谩s, las actuaciones de los sectores representados o con responsabilidades en la conformaci贸n de los OO.GG. se encaminen a preservar la naturaleza jur铆dica, con lo que deben de ser corregidas aquellas pr谩cticas que no vayan en esa direcci贸n. En este sentido es:

exigible a los Responsables P煤blicos

  • Que no legislen traspasando la l铆nea de supervisi贸n y control, ni intervengan directamente en la gesti贸n, ni invadan competencias que les corresponden a los OO.GG., o que no planteen marcos jur铆dicos que ya han sido delimitados por el Tribunal Constitucional en sucesivas sentencias desde 1982, en materias tan de actualidad como la unidad de mercado. (9)

  • Que no induzcan a la realizaci贸n de inversiones con criterios cuestionables desde el punto de vista econ贸mico-financiero.(10)

  • Que no pretendan sustituir inversiones p煤blicas con el riesgo de 聯satelizar聰 la OBS o una parte de su presupuesto.(11)

  • Que no trasladen a los OO.GG. tensiones derivadas de posiciones partidistas: acceso y/o mantenimiento de 谩reas de influencia.

  • Que no obtengan financiaci贸n a trav茅s de cr茅ditos que por precio o garant铆a induzcan al trato de favor. No es exclusiva de las cajas, pero en ellas, por la particular composici贸n de sus 贸rganos de gobierno, es un hecho con mayores riesgos reputacionales.

exigible a los Gestores

  • Que no se promueva la independizaci贸n de la 聯tecnoestructura聰 y se someta la elaboraci贸n y posterior ejecuci贸n de los planes t谩cticos y estrat茅gicos al preceptivo control de los OO.GG.

  • Que se abstengan de promocionar grupos afines en los OO.GG. para su propio soporte en la Direcci贸n.

  • Que no utilicen las pol铆ticas de inversi贸n y participaci贸n como 聯trampol铆n聰 de promoci贸n econ贸mica personal.

  • Que ni alienten, ni promuevan, la modificaci贸n legal que dote a las cuotas participativas de derechos pol铆ticos, ante la perspectiva de que sean 茅stos unos de los principales detentores para tomar posiciones de control y propiedad, tipo MBO.

exigible al resto de grupos representados, en general

  • Que nadie traslade sus tensiones e intereses de grupo fuera del 谩mbito propio y los lleve a los 贸rganos de gobierno de las cajas.

6.- Consideraciones finales

Atendiendo a que el 茅xito empresarial de las cajas es, precisamente, el motivo por el que se las quiere 聯desamortizar聰, por lo que se las quieren apropiar.

Atendiendo a que el marco natural de desarrollo de su actividad va a seguir comportando pol铆ticas de crecimiento de tama帽o, incremento de las inversiones y estrategias de generaci贸n de Recursos Propios que no cuestionen su naturaleza jur铆dica.

Atendiendo a que son precisamente la diversidad y la presencia equilibrada de diferentes sectores de la Sociedad Civil y de las Administraciones P煤blicas las que, con el juego de contrapesos, deben y pueden corregir las pr谩cticas m谩s dudosas.

SE HA DE SEGUIR REIVINDICANDO Y PONIENDO EN VALOR EL MODELO DE CAJAS DE AHORROS

Razones que lo justifican

  • Su 茅xito est谩 directamente vinculado al restablecimiento de un r茅gimen de libertades y al desarrollo del Estado Social y de Derecho en Espa帽a.

  • Garantizan la competencia.

  • Suponen una importante garant铆a de inclusi贸n social.

  • Reparten un dividendo social equivalente a los fondos que recibe Espa帽a de la U.E.

  • Implementan el desarrollo econ贸mico de los territorios donde operan.

  • Lejos de desnaturalizar las cajas: Son un modelo a exportar.(12)

Hasta aqu铆 lo que ser铆a una reivindicaci贸n del modelo en el momento econ贸mico-financiero actual, 聯las cajas de ahorros como son y como est谩n聰, con sus luces y sus sombras.

No obstante, CC.OO. queremos reiterar, de manera resumida, lo que hasta ahora hemos venido defendiendo como l铆neas de mejora, es decir, como a CC.OO. le parece que 聯deben ser聰.

7.- Resumen de Propuestas de CC.OO. para mejorar el modelo

  • Seguir reforzando la autonom铆a de los 脫rganos de Gobierno. Es en el seno de lo 贸rganos de gobierno donde se dise帽an y aprueban las decisiones estrat茅gicas del negocio, as铆 como la realizaci贸n de la Obra Social, y en los que se administra el d铆a a d铆a de su actividad, que con criterios de rentabilidad, eficiencia y responsabilidad social gestionan los profesionales de las cajas (Separaci贸n Gesti贸n / Administraci贸n).

  • El Buen Gobierno Corporativo ha de recogerse en un C贸digo. Si previamente se ha de elaborar un C贸digo Unificado, como ha indicado recientemente la CNMV, deben tenerse en cuenta las propuestas de todas las partes que estamos interesadas en los 贸rganos de gobierno de las cajas. Y as铆 se lo manifestamos a dicho organismo regulador.

  • En todo caso, en la concreci贸n en cada entidad se debe contemplar:

  • Intensificar el control y vigilancia de la gesti贸n, definiendo un plan estrat茅gico, debatido y aprobado por el Consejo de Administraci贸n, de cuyo cumplimiento se realizar谩 el correspondiente control en cada plan anual t谩ctico.

  • Revisar peri贸dicamente las competencias delegadas por parte del Consejo de Administraci贸n, estableciendo los l铆mites en cada momento.

  • Control de empresas participadas. Regular la representaci贸n de la caja en las empresas participadas como consecuencia de una posici贸n accionarial, con el fin de conseguir una mayor transparencia y control de las inversiones.

  • Para ello ser铆a necesario que los representantes de las cajas en dichas empresas fueran siempre miembros de sus 贸rganos de gobierno, o directivos con la debida acotaci贸n de mandato y representaci贸n por parte de dichos 贸rganos de gobierno. En el caso del Grupo o Corporaci贸n Financiera su Consejo debe coincidir con el de la propia Caja o, en su caso, con la Comisi贸n Ejecutiva.

  • Desarrollo pleno de las competencias de las Comisiones de Inversi贸n, Retribuciones y de Auditoria, que han de establecer un protocolo de procedimiento y competencias y, en cuya composici贸n, debe de estar garantizada la participaci贸n de los diversos grupos durante cada mandato. En materia de retribuciones se han de especificar claramente las correspondientes a los miembros de los 贸rganos de gobierno, as铆 como las de los directivos.

  • En los C贸digos de Buen Gobierno se deben integrar los criterios de Responsabilidad Social (RSE) y su preceptiva verificaci贸n (GRI).

  • La RSE es inversi贸n; es transversalidad, pues afecta a toda la cadena de generaci贸n de valor; es transparencia y buen gobierno; es un potenciador de la productividad y la rentabilidad; tiene un componente laboral interno fundamental; no s贸lo es acci贸n social, pero es tambi茅n una OBS adaptada a la demanda social de cada momento; es Banca 脡tica, inversiones responsables y microcr茅ditos; debe ser auditable; no puede ser subcontratable, ni operaci贸n de mercadot茅cnia; es sostenibilidad; es... algo muy parecido a la funci贸n social de las cajas. Por eso, las cajas tiene una posici贸n privilegiada, una gran oportunidad y, tambi茅n, una gran responsabilidad聰.

  • La formulaci贸n de cuentas anuales debe de realizarse con criterios de elaboraci贸n de un Balance Social que recoja la valoraci贸n de lo que se puede denominar FUNCI脫N SOCIAL INTEGRAL, esto es, recoger los impactos sociecon贸micos de la actividad financiera, de la Obra Social y de la incorporaci贸n de los criterios de gesti贸n socialmente responsables; y debe de contar con un informe de la Representaci贸n Laboral de los Trabajadores.

  • Reforzar el Equilibrio: Sociedad Civil y Representaci贸n P煤blica. Las cajas son entidades de derecho privado aunque su finalidad es social. Son, pues, instituciones sociales, que no p煤blicas. Por ello, para preservar este bien com煤n se requiere un gobierno y control social, expresi贸n equilibrada de la representaci贸n p煤blica y de la sociedad civil.

Los poderes p煤blicos, estatales y auton贸micos, deben circunscribirse al ejercicio, constitucional y estatutario, de la tutela y supervisi贸n de las cajas.

  • La representaci贸n de los clientes debe ser la expresi贸n de la Sociedad Civil organizada:

  • Elecciones de impositores. La articulaci贸n de la representaci贸n de los impositores se ha de llevar a cabo a trav茅s de procesos electorales m谩s transparentes y universales, en los que los elegibles puedan ser cualquiera de lo impositores que cumplan los requisitos m铆nimos de antig眉edad, saldo medio y/o n煤mero de operaciones.

  • Representatividad de las entidades de inter茅s social. Se deben habilitar espacios de representaci贸n directa a los agentes representativos y legitimados de la sociedad civil (como son las organizaciones sociales representadas en los Consejos Econ贸micos y Sociales, sindicatos y organizaciones empresariales, entre otras.)

  • La representaci贸n de los trabajadores debe situarse como m铆nimo en el 15% del total de los 贸rganos de gobierno. La representaci贸n laboral refuerza dos principios b谩sicos: profesionalidad e inter茅s objetivo en el mejor desarrollo de la empresa.

Asimismo, consideramos que la representaci贸n de los trabajadores debe volver a estar presente en los 脫rganos de Gobierno de la Confederaci贸n Espa帽ola de Cajas de Ahorros (CECA).

  • La representaci贸n de las entidades p煤blicas en los 贸rganos de gobierno debe representar proporcionalmente su pluralidad para garantizar el m谩ximo de estabilidad institucional.

  • Y todos los representantes en los 贸rganos, provengan del grupo que provengan son, ante todo, administradores plenos de estas entidades, con lo que su honorabilidad, capacidad, profesionalidad y autonom铆a deben de ser criterios de designaci贸n y pautas de actuaci贸n en el ejercicio de su cargo.

  • Profundizar en la gesti贸n eficiente, rentable, socialmente responsable y el crecimiento sostenible.

  • Ante las necesidades que plantea un mercado m谩s global, inversiones tecnol贸gicas, reorientaci贸n estrat茅gica del negocio, m谩s Recursos Propios en suma, se tienen que habilitar f贸rmulas que permitan a las cajas adquirir la dimensi贸n que sus 贸rganos de gobierno aprueben, ya sean, expansiones, fusiones inter o intraterritoriales, alianzas estrat茅gicas, servicios comunes compartidos, etc.

  • En este sentido, reforzar el papel cooperativo de CECA sigue siendo una alternativa estrat茅gica para el sector. No s贸lo potenciando su papel institucional, como bien intangible o a modo de clave de arco de la naturaleza jur铆dica de las cajas, sino tambi茅n lo que es en la actualidad, una eficiente sociedad de servicios para las cajas que la utilizan y catalizador de alianzas estrat茅gicas.

  • Las cajas deber谩n adoptar sus estrategias de crecimiento y negocio sin recurrir a la emisi贸n de activos financieros que pongan en riesgo su naturaleza jur铆dica. Hemos venido siendo contrarios, pues, a la emisi贸n de Cuotas Participativas por el riesgo de que desarrollasen derechos pol铆ticos.

As铆, COMFIA-CC.OO. interpuso un recurso ante el Tribunal Supremo contra el Reglamento de Cuotas Participativas, RD 302/2004, de 20 de febrero, por habilitar derechos pol铆ticos a los cuotapart铆cipes no contemplados en la norma de rango superior, la Ley Financiera (Ley 44/2002, de 22 de noviembre). El Tribunal Supremo, a instancias de dicho recurso, ha anulado determinados preceptos por ilegales. No hay, pues, en la actual legislaci贸n, posibilidad normativa de dotar de derechos pol铆ticos a dichas cuotas.

  • No obstante, en el marco de regulaci贸n actual, COMFIA-CC.OO. sostenemos las siguientes l铆neas de actuaci贸n para seguir evitando los riesgos de desarrollo de derechos pol铆ticos en las cuotas y, as铆, continuar preservando la actual naturaleza jur铆dica de las cajas:

  • Las decisiones sobre las cuotas participativas se tienen que adoptar con mayor铆as cualificadas en asambleas generales y sin delegaci贸n autom谩tica en los consejos de administraci贸n, como se recoge en distintas legislaciones auton贸micas y en los estatutos de muchas cajas de ahorros.

  • Asimismo, creemos que la presencia del Sindicato de Cuotapart铆cipes en los 贸rganos de gobierno distorsiona la representaci贸n del grupo de los Clientes (Impositores) por lo que no deber铆a crearse, y as铆 se recoge tambi茅n en diversas legislaciones auton贸micas.

  • Ante la eventualidad de que estos activos tengan que cotizar en mercados secundarios, somos contrarios a que sea en el que cotizan las acciones (la Bolsa de Valores), pues llevar铆an impl铆citos dichos derechos pol铆ticos.

  • En la elaboraci贸n del Reglamento de Emisi贸n, a煤n pendiente de aprobarse, el Gobierno debe contar con las consideraciones de todos los grupos que estamos presentes en los 贸rganos de gobierno y tener en cuenta, entre otras materias a contemplar, que la actual regulaci贸n del fondo de dotaci贸n de cuotas participativas lastra, a nuestro juicio, la dotaci贸n de los fondos de la Obra Social.

NOTAS AL PIE

1) Ante la subida de tipos por parte del BCE y la dificultad de consolidar las participaciones tras la entrada en vigor de las NICs. 驴Se est谩 descontando y aumenta la presi贸n para que se desinvierta una parte de las participaciones en empresas - bancos y principales empresas del IBEX incluidos - que las cajas han adquirido en estos 煤ltimos a帽os? Desde luego, grupos vinculados a la Banca Internacional de Inversiones, lo apuntan y descuentan.

2) Hoy por hoy se puede afirmar que los usuarios del sistema financiero espa帽ol gozan de los mejores precios por servicios financieros de toda la U.E.

3) La desaparici贸n de los Saving Banks en Gran Breta帽a provoc贸 exclusi贸n financiera y, por lo tanto, exclusi贸n social, con lo que el gobierno brit谩nico ha tenido que 聯reinventar聰 las cajas a trav茅s del servicio postal. En Francia, se acaba de anunciar la medida por la que el Estado, para evitar la exclusi贸n financiera, va a garantizar el acceso a una cuenta bancaria y tarjeta de d茅bito libre de gastos.

4) Las empresas que obtuvieron financiaci贸n ajena a trav茅s de alguna caja de ahorros probablemente se han vinculado a 茅sta de por vida y ello explica, tambi茅n, el porqu茅 del incremento de cuota de mercado en los cr茅ditos a las empresas.

5) Hay que recordar que en el paradigma de 聯los n煤cleos duros聰 participaban los bancos espa帽oles ante la privatizaci贸n de las empresas estatales, hasta que modificaron su estrategia de negocio y optaron por la expansi贸n en Iberoam茅rica.

6) Vamos a ver y vivir una aut茅ntica disputa del mercado minorista, tras la ofensiva del Banco Santander sobre las comisiones, y tanto las oportunidades de defensa o de contraataque del resto de operadores van a pivotar sobre la capacidad de gestionar sus bases de clientes y todo lo que se vincule a la Calidad.

7) Muy pol茅micos, por la poca sensibilidad que las direcciones de las cajas, en general, han demostrado para establecer un marco laboral pactado colectivamente, tanto para los trabajadores afectados en cada caja por la externalizaci贸n de servicios, como con los trabajadores contratados en los nuevos centros operativos subcontratados.

8) As铆, entre otras consideraciones, la creaci贸n de una entidad financiera entre las cajas andaluzas cuya forma jur铆dica es un Banco de Inversiones, a trav茅s de la ficha del BEF, y que esta sociedad no pueda administrarse con el debido control del OO.GG. de las cajas participantes, ha llevado a que CC.OO. muestre su disconformidad con el proyecto.

9) La introducci贸n de la Generalitat Valenciana en los OO.GG. de las cajas de esa comunidad, a pesar de reservar la supervis贸n al Instituto Valenciano de Finanzas, plantea m谩s que dudas sobre la necesaria separaci贸n entre Supervisi贸n y Administraci贸n; las sentencias del TSJPV sobre la Ley de Cajas del Pa铆s Vasco anulan invasiones de competencias del Gobierno Vasco y sus criterios, perfectamente, podr铆an ser de aplicaci贸n al Anteproyecto de Ley de Cajas de Canarias; por no abundar en la tan pol茅mica reserva de competencias exclusivas que conten铆a el Anteproyecto de Estatuto de Autonom铆a de Catalunya.

10) La no nata Sociedad de Inversiones Estrat茅gicas de Castilla y Le贸n, las inversiones y participaciones en Parques Tem谩ticos, los intentos de hacer participar a las cajas en IZAR, los requerimientos p煤blicos para que La Caixa participe del capital de Volkswagen, son s贸lo ejemplos, unos frustrados, otros realizados y bastante ruinosos, y otros en fase de tentativa, que ilustran esos riesgos.

11) Hay ejemplos varios en el tiempo. Por ejemplo, el acuerdo, ya antiguo, de destinar una cantidad anual del presupuesto de la OBS de la cajas encuadradas en la federaci贸n catalana en funci贸n de su tama帽o y, ahora, reeditado con la creaci贸n, eso s铆, de forma m谩s transparente y recogido en la norma auton贸mica, de una Comisi贸n de Control de OBS participado por el Gobierno de la Generalitat y la Federaci贸n de Cajas Catalana. O, tambi茅n, el pago con cargo a la OBS de Caja Madrid, del Salario M铆nimo de Integraci贸n de la Comunidad de Madrid, durante la primera mitad de la d茅cada de los 90.

12) En s铆 misma, la experiencia espa帽ola de 聯bancarizaci贸n聰 universal de la poblaci贸n, enmarcada en el desarrollo de una Democracia avanzada e integrada continentalmente durante estos 煤ltimos 30 a帽os, supone un ejemplo susceptible de ser adaptado a otros pa铆ses de econom铆as empobrecidas; pero la creciente presencia de trabajadores inmigrantes en Espa帽a y su consecuente inclusi贸n financiera supone una oportunidad potencial mayor de desarrollo de sus pa铆ses de origen, que las cajas, sin duda, tienen la ocasi贸n y, probablemente, obligaci贸n 茅tica de promover y liderar.