Precariedad y desigualdad laboral de los jóvenes en España

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CC.OO. manifiesta su apoyo a las movilizaciones de la juventud francesa en contra del contrato para el primer empleo

Precariedad y desigualdad laboral de los jóvenes en España


Del millón de jóvenes parados menores de 30 años que hay en nuestro país, casi un tercio lleva más de un año buscando empleo. De los que tienen empleo el 65% son temporales; es decir 2,2 millones de trabajadores jóvenes que firmaron 7,6 millones de contratos en 2004. Todos ellos reciben un salario que sólo supone el 64% de la media salarial española.


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CC.OO. ha mostrado su apoyo a las movilizaciones de la juventud francesa en contra de una modalidad flexible de contratación que imposibilita el pleno ejercicio de los derechos laborales a los trabajadores y trabajadoras; y que a medio plazo debilitará aun más las relaciones laborales de los jóvenes, emplazándolos a una situación de extrema debilidad ante el mercado laboral.


A pesar de las  iniciativas europeas (como la Estrategia Europea de Empleo, la de Lisboa y el Pacto Europeo por la Juventud) que tienen por objetivo establecer medidas específicas para mejorar el empleo, la educación y la conciliación de la vida familiar y laboral para jóvenes, observamos que los Estados miembros están apostando por políticas de empleo perjudiciales para la emancipación juvenil. Así no es de extrañar que en nuestro país sólo un 33% de los jóvenes hayan logrado una emancipación real; es decir, la plena autonomía e independencia.


La Secretaría de Juventud de CC.OO. no defiende la configuración de un mercado de trabajo donde las relaciones laborales se flexibilicen sin el gobierno de los trabajadores y trabajadoras, se abarate la mano de obra y el despido no esté suficientemente justificado. No se puede mantener la idea de un mercado de trabajo con trabajadores y trabajadoras a dos velocidades, unos que tengan estabilidad en el empleo y otros a los que se discrimine por la edad y se les condene a un trabajo precario y sin derechos. Este tipo de políticas siguen poniendo de manifiesto el grado tan alto de discriminación que sufren los y las jóvenes en el mercado laboral, dónde ser joven lejos de ser una ventaja implica menor salario, mayor temporalidad, rotación y fraude en la contratación.


Estas ideas de la creación de empleo a través de la precariedad responden a la voluntad de gobiernos poco exigentes e incapaces de transformar la sociedad, configurándose así una patronal que busca contrataciones a bajo coste; y unos trabajadores jóvenes obligados a asumir la rebaja de derechos en sus  empleos para poder incorporarse al mercado de trabajo.


Por este motivo, desde CC.OO. también queremos mostrar nuestra preocupación por la situación del empleo en Europa y concretamente en nuestro país, donde la juventud sufre altas tasas de precariedad, desempleo y temporalidad en la contratación. Creemos que es necesario que iniciativas como el Pacto Europeo por la Juventud sean una realidad. Para ello, es imprescindible que todas las Administraciones movilicen sus recursos en busca de un horizonte de pleno empleo con calidad y promuevan un diálogo fluido con los agentes sociales para conseguir esos fines.

 

Las cifras nos dicen que en España no existe un solo mercado de trabajo, existen varios y los jóvenes se insertan en el más precario, en el que ha nacido de los nuevos modelos productivos basados en la descentralización productiva o en las cadenas de subcontratación. A esta situación hay que sumarle que en nuestro país se ha arraigado una cultura empresarial basada en el ahorro de los costes laborales, y no como reivindica CC.OO. en la inversión en investigación, desarrollo e innovación, y tampoco en la formación de los trabajadores. El problema puede ser mucho más grave a largo plazo: los trabajadores y su trabajo fueron la gran columna sobre la que se creo nuestro Estado de Bienestar, esta cultura productiva puede ser la gran responsable de su destrucción. A los jóvenes nos toca defender ese legado como un enorme tesoro.   

 

Por esta razón CC.OO. llama a la organización de los jóvenes en torno a un sindicato de clase, porque desde ahí, desde el valor central del trabajo en la construcción de la sociedad, podremos seguir ganando derechos como ciudadanos.

 

CC.OO. sigue reclamando la promoción de la contratación indefinida inicial, más innovación en nuestro sector productivo de forma que los jóvenes universitarios no sufran de sobrecualificación, la adecuación de nuestras políticas activas, la dignificación de la formación profesional, la regulación de ciertos colectivos como becarios y trabajadores en prácticas que trabajan sin relación laboral, o el control y aumento de responsabilidad en las cadenas de subcontratación. Es necesario trabajar en el camino de alcanzar medidas que permitan a los jóvenes participar en el sector productivo y en la sociedad de forma armónica, y en igualdad de condiciones a las del resto de trabajadores.

 

El Gobierno español tiene una enorme oportunidad y una fuerte responsabilidad en este momento en el que se negocia la reforma del mercado de trabajo. Sus posturas deben tender más a estas propuestas sindicales y alejarse de las mostradas hasta ahora por la patronal. De ser así se dará un paso en la mejora del empleo de los jóvenes, de no serlo también los jóvenes de España saldrán a la calle para reivindicarlo. 

 

 

Nuria Rico

Secretaria confederal de Juventud de CC.OO.