Diferencia de arqueo

Archivado en Negociacion Colectiva

Diferencia de arqueo


Las diferencias de arqueo no han de servir de excusa para que la Dirección presiones e intimide al personal.


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Resulta del todo inadmisible que las diferencias de arqueo SIRVAN PARA PRESIONAR E INTIMIDAR AL PERSONAL.

La Caja se beneficia con creces al no tener que pagar el quebranto de moneda (art. 54 del Convenio Colectivo)  Y no lo hace porque decidió asumir TODAS las diferencias que se produjesen en las oficinas por descuadre a lo largo del año. ¿A qué se debe, pues, que de manera sistemática se envíen cartas intimidatorias a los empleados que han sufrido alguna diferencia de las denominadas, elevadas, por la Caja? Y lo qué es más grave aún, a qué obedecen ciertas llamadas de algunos Jefes de Zona amenazando a los empleados responsables teóricos de las diferencias con tomar represalias contra ellos en caso de que no aparezcan la mencionadas diferencias? ¿Es que vamos a tener que denunciar públicamente con nombres y apellidos a quien así actúa?

La Caja que tiene que hacer, con el dineros que se ahorra, que son muchos miles de euros compañeros y compañeras (haciendo un cálculo por encima, este año de 2004 se pueden haber ahorrado del orden de 200.000 euros), es poner medios para reducir las diferencias (dispensadores de billetes, máquinas de contar billetes que además detecten los falsos, más personal en las oficinas, así las cargas de trabajo no serán tan onerosas y en lugar de hacer mil y una cosa podremos estar más por la faena, etc.)

La deficiente organización de la Caja hace que en las oficinas y también en los Departamentos Centrales haya una falta crónica de personal y un exceso de burocracia, ambas, causas de conflictos permanentes.

Las diferencias de arqueo no deberían representar una carga añadida sobre los hombros de los esforzados trabajadores y trabajadoras que soportan este descontrol organizativo, como tampoco es de recibo que las diferencias repercutan negativamente en la consecución de los objetivos de la oficina, como no debe ser ni podemos aceptar que se amenace al personal.

Qué pasa, Señores Directivos de la Caja, es que no saben ustedes cómo funciona esta empresa? Pues si lo saben, si saben de las insuficiencias, trampas y obstáculos que nos han puesto para desarrollar con holgura nuestra labor diaria, a qué viene presionar tanto al personal?

Digamos basta. Si la Caja tiene una deficiente organización del trabajo que busque soluciones, y si alguna cosa no funciona que lo arregle.

Nos hemos dirigido Al Cabo de Recursos para aclarar este tema y buscar conjuntamente una solución (adjuntamos escrito)

 

Mataró, 4 de febrero de 2005