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Sharan Burrow, Secretaria General de la Confederaci贸n Sindical Internacional en el Foro de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos


Sharan Burrow. Secretaria General CSI
Responsabilidad Social! Discurso de Sharan Burrow, Secretaria General de la Confederaci贸n Sindical Internacional en el Foro de Naciones Unidas sobre Empresas y Derechos Humanos.  Ver art铆culo original . Ver lotros art铆culos sobre el proceso sobre Empresas y Derechos Humanos , que ahora mismo ofrece dos vertientes (ver aqu铆 una noticia muy ilustrativa). Definitivamente queda atr谩s una RSE basada en la voluntariedad. Ver tambi茅n el discurso en la presentaci贸n de la nueva versi贸n del estandar de memorias de Sostenibilidad GRI-G4 


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Amigos y colegas: 

Perm铆tanme que le presente a la fuerza de trabajo mundial: 2.900 millones de trabajadores.

El 60% de los trabajadores est谩n empleados en la econom铆a "formal", pero la mayor铆a de ellos,  con un empleo cada vez m谩s precario y luchando con unos salarios de pobreza con los que no pueden vivir y mantener a sus familias con dignidad.

Incluso dentro de la econom铆a formal hay una crisis hist贸rica del empleo con m谩s de 200 millones de personas desempleadas y desesperadas, la mayor铆a mujeres y j贸venes que nunca han conocido un trabajo digno,  como el "derecho al trabajo" prev茅. Muchos m谩s han dejado ya de buscar trabajo formal.

Y adem谩s est谩 el 40% de trabajadores que est谩n ocupados en el sector informal, el sector de la econom铆a de la desesperaci贸n, donde no hay derechos, ni salarios m铆nimos ni protecci贸n social. Esto no es s贸lo un problema de los pa铆ses en desarrollo, ya que entre el 20 y el 90 por ciento de la fuerza de trabajo del G-20 se compone de econom铆a informal. Se est谩 marchitando el trabajo decente y se est谩 marchitando la econom铆a formal.

Pero hay algo peor: 35 millones de trabajadores esclavizados,  la mayor铆a explotados por particulares y empresas que generan 150 mil millones de d贸lares de ganancias ilegales con su trabajo.

Y ahora, las cadenas de suministro de empresas incorporan a todos estos grupos de trabajadores

Este modelo cada vez m谩s dominante de comercio y  las cadenas de suministro global est谩 fallando a las personas, las econom铆as en desarrollo y sus personas son explotadas,  y la mayor铆a de las ganancias se toman en zonas offshore. El negocio de este tipo de producci贸n es de 20 mil millones de d贸lares y est谩 creciendo de forma exponencial.

Necesitamos entre todos a cambiar esto...

-  El trabajador nepal铆 propiedad de otro ser humano en Qatar nos necesita...

-  La trabajadora dom茅stica india explotada en Arabia Saudita nos necesita...

-  Los trabajadores que sobrevivieron en  Rana Plaza, y siguen sin una legislaci贸n laboral adecuada nos necesitan...

-  Los trabajadores de Camboya que no fueron fusilados por luchar por un salario m铆nimo de s贸lo $ 177 al mes nos necesitan...

- Los productores de flores en Colombia que s贸lo quieren formar un sindicato, pero temen por sus vidas nos necesitan...

-  Los ni帽os explotados por los productores de cacao en Costa de Marfil nos necesitan...

-  Los pueblos ind铆genas afectados por la mina de cobre Tampakan en Filipinas nos necesitan...

-  Y millones m谩s de trabajadoras y trabajadoras nos necesitan...

Para los sindicatos,  los Principios Rectores de la ONU sobre Empresas y Derechos Humanos son es el instrumento sobre el comportamiento empresarial m谩s importante en m谩s de 30 a帽os. Resuelven cuestiones de gran importancia para los trabajadores - cuestiones de derechos y responsabilidades- obvias para los trabajadores y sus sindicatos, pero que se niegan con demasiada frecuencia por las empresas e incluso a por los gobiernos.

Las empresas comerciales tienen la responsabilidad de sus cadenas de suministro y sus relaciones comerciales. Una de las mayores amenazas a los derechos humanos de los trabajadores son las empresas que tratan de escapar de su responsabilidad mediante la externalizaci贸n y el  empleo indirecto. Las cadenas de suministro globales de hoy se caracterizan por la explotaci贸n y el trabajo precario, a menudo inseguro. Los Principios Rectores por primera vez proporcionan el consenso de que las empresas tienen la responsabilidad de violaciones de derechos humanos en sus cadenas de suministro. En otras palabras , que el trabajo en subcontrataci贸n ya no significa subcontratar los derechos humanos de los trabajadores.

El "deber del Estado" para proteger los derechos humanos y la "responsabilidad empresarial" de respetar los derechos humanos son diferentes e independientes. Esto significa que los Estados no pueden utilizar el poder de las empresas como una excusa para no cumplir con su deber de proteger los derechos humanos, y que las empresas no pueden utilizar el fracaso del Estado en cumplir con su deber como una excusa para eludir su responsabilidad de respetar los derechos humanos. Las empresas que operan en Qatar tienen la responsabilidad de respetar los derechos humanos de los trabajadores migrantes, incluyendo su derecho a afiliarse a un sindicato.

Independientemente de que el Estado de Qatar o de otros Estados del Golfo utilicen la esclavitud (sistemas Kafala) incumpliendo su deber de proteger los derechos humanos: 隆las empresas tienen la responsabilidad de hacerlo!

No importa si las naciones no puedan o quieran regular los negocios o formalizar el trabajo con derechos legales, un salario m铆nimo obligatorio y protecci贸n social: el trabajo de contrataci贸n empresarial a trav茅s de las cadenas de suministro deben incluir estos derechos, incluido el derecho a la negociaci贸n colectiva, salarios y condiciones no discriminatorias.

Recuerden que el art铆culo 23 de la Declaraci贸n Universal de Derechos Humanos: ?Toda persona que trabaja tiene derecho a una remuneraci贸n equitativa y satisfactoria, que le asegure, as铆 como a su familia, una existencia conforme a la dignidad humana y que ser谩 completada, en caso necesario, por cualesquiera otros medios de protecci贸n social?.

La responsabilidad no es un concepto voluntario de responsabilidad social corporativa (considerada por muchos como voluntaria). Los Principios Rectores dejan claro que respetar los derechos humanos no es "opcional". Los Principios Rectores citan la "responsabilidad" como una disposici贸n obligatoria.

No se trata de la empresa: se trata de la propiedad de los derechos. La RSE es demasiado a menudo un cuesti贸n de negocio (bussiness case)  y de beneficios para la empresa cuando "hacen lo correcto". El enfoque de los Principios Rectores est谩 basado en los titulares de derechos, en la necesidad de proteger y respetar los derechos humanos y en proporcionar soluci贸n cuando se violan estos derechos. El 煤nico "riesgo" que aqu铆 importa es el "riesgo" de violar los derechos humanos, y no el riesgo de la empresa que viola los derechos humanos.

La responsabilidad de las empresas de respetar los derechos humanos incluye el derecho de los trabajadores a afiliarse a un sindicato y negociar colectivamente por salarios y condiciones de trabajo. Los Principios Rectores dejan claro la responsabilidad de las empresas de respetar los derechos humanos y las normas internacionales del trabajo. Para los trabajadores, esto significa la libertad de asociaci贸n y el derecho a la negociaci贸n colectiva, la eliminaci贸n del trabajo forzoso e infantil y la no discriminaci贸n.

La diligencia debida significa mucho m谩s que "no hacer da帽o". La diligencia debida establecida en los Principios Rectores es proactiva. No se trata de identificar los impactos negativos reales o potenciales - que obliga a las empresas a tomar medidas positivas. Para los trabajadores la debida diligencia significa que ning煤n empresario debe disuadir a los trabajadores que ejerzan su derecho a afiliarse a un sindicato y ning煤n empresario debe evitar cualquier oportunidad genuina de negociar colectivamente.

Los principios rectores son el punto de partida, pero hay un mucho trabajo por hacer:

路   Planes de acci贸n nacionales (2): El desarrollo de los Planes Nacionales de Acci贸n por todos los gobiernos debe ser una prioridad. Estos planes deben ser desarrollados por todos los pa铆ses de una manera transparente y participativa, con la plena participaci贸n de la sociedad civil y los sindicatos. Ellos deber铆an dar lugar a una mayor coherencia pol铆tica a nivel nacional e internacional, obligando a los gobiernos a revisar sus pol铆ticas de inversi贸n y tratados, y sus pol铆ticas de compras, para garantizar la coherencia con su deber de proteger los derechos humanos.

路      Due Diligence: La importante labor por delante ser谩 la construcci贸n de un verdadero consenso sobre lo que constituir铆a la debida diligencia en situaciones espec铆ficas. La prueba estar谩 cuando veamos c贸mo las empresas respeten los derechos de los trabajadores en sus cadenas de suministro.

路     Remedio: Hay una necesidad urgente de desarrollar el acceso realista para remediar a las v铆ctimas de abusos contra los derechos humanos. Las empresas todav铆a niegan la responsabilidad de establecer verdaderos mecanismos de queja con la intenci贸n de proporcionar remedio incluyendo la compensaci贸n financiera. Hoy en d铆a hay demasiados mecanismos de reclamaci贸n que proporcionan relaciones p煤blicas, pero lamentablemente,  poco m谩s.

路     Inversores: los inversores, incluidos los accionistas minoritarios, tienen la responsabilidad de utilizar su influencia para garantizar que las empresas en las que invierten respeten los derechos humanos.

En definitiva, tenemos un negocio de RSE de 80 mil millones de d贸lares y ha fracasado. La fuerza de trabajo mundial est谩 en un lugar m谩s sombr铆o hoy con m谩s y m谩s renuncias a exigir derechos y garantizar su cumplimiento. No hay sustituto para los requisitos legales obligatorios y acceso a la justicia.

No hace falta decir que todo lo anterior requiere la participaci贸n activa de la sociedad y los sindicatos en la formaci贸n tanto de pol铆ticas p煤blicas como de empresa. Este trabajo ser谩 el que determine si el Deber del  Estado de Proteger, la Responsabilidad Empresarial de Respetar son verdaderamente realizables para conseguir un cambio real para los trabajadores y las comunidades en las que viven.

Podemos hacerlo, juntos.

Sharan Burrow, 
Secretaria General de la Confederaci贸n Sindical Internacional