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Sobre la situación del Consejo Estatal de RSE


JOS√Č CARLOS GONZ√ĀLEZ LORENTE - TRIBUNA 5 DIAS.- El pasado d√≠a 18 apareci√≥ en este mismo medio un art√≠culo titulado La CEOE quiere acabar con el Consejo Estatal de RSE (Cerse), basado en un borrador de la propia CEOE en el que al parecer se habla de sustituir este √≥rgano por un foro de 12 personas. Como miembro de ese consejo, creo necesario hacer una serie de consideraciones al respecto y comentar de primera mano el trabajo realizado y el que tenemos pendiente.


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En el documento se habla de que las patronales se sienten poco representadas (tienen 12 miembros directos, pero la mayor√≠a del grupo de expertos representan tambi√©n a fundaciones empresariales, que adem√°s tienen iniciativas y sellos propios que contin√ļan potenciando¬Ö). Desde que comenz√≥ este proceso mundial de RSE, un conjunto de grupos de intereses ha estado intentando influenciar e incluso boquear un proceso participativo.

Esta crisis ha demostrado que el gran problema es la interferencia de los intereses privados en los organismos de inspección y control; y en la legislación. Y por supuesto, en los procesos relacionados con la transparencia y la sostenibilidad (incluso Naciones Unidas ha advertido del peligro de mercantilizar estos procesos globales). En la RSE, una de las reflexiones centrales es la influencia de las empresas en la sociedad. Lo que intentan hacer algunos sectores con el Cerse encaja en este ámbito.

En la RSE estamos hablando de c√≥mo reportar y evaluar la sostenibilidad. Estamos hablando de transparencia, trascendental para la salida de la crisis. Y la CEOE (no toda, y no solo) parece olvidar que de las m√ļltiples crisis en las que estamos inmersos, la principal es la crisis de credibilidad, de la que carecer√≠a totalmente un foro de RSE al gusto de las patronales.

En mi opinión, las empresas no deberían vetar o bloquear el sistema de indicadores (o temas) por las que ellas mismas deben ser evaluadas. Vamos, que quizás precisamente sean las empresas o los intereses empresariales los que no deban estar presentes en ese foro. Por supuesto, esta idea será rechazada de pleno, así que tendremos que llegar a un consenso.

Hay que reconocer la gran dificultad operativa de un consejo de 56 miembros, pero las causas de esta poca operatividad puede que no sea el n√ļmero de miembros, sino la absoluta falta de medios y, sobre todo, la intransigencia de algunos de ellos para hablar de lo que podr√≠amos decir temas pol√©micos (o molestos). Pondr√© alg√ļn ejemplo de estos temas que, al final, son los que tienen que ver con las causas de la crisis.

- Durante las sesiones apareci√≥ el tema de la compra p√ļblica responsable. La parte empresarial ve esto como una distorsi√≥n al mercado (como si no estuviesen distorsionados ya).
- La responsabilidad fiscal de las empresas.
- Equidad, retribuciones y bonus (los incentivos perversos, otro tema central respecto a la crisis).
- La simple mención al qué no está funcionando, sobre todo, de nuevo, en relación a la crisis. El Cerse debería estar haciendo ya recomendaciones al respecto: es una de sus funciones principales.

Creo que la sociedad espa√Īola merece tener esta informaci√≥n. No hablar de todo esto y dejar la RSE solo como un asunto de buenas pr√°cticas (que hacen todas las empresas, incluso las que han provocado la crisis) ser√≠a desnaturalizar completamente la RSE, que desde CC OO consideramos algo sumamente valioso para el futuro de la sociedad.

Respecto a la actitud del Gobierno ante la RSE, debo decir que el ritmo de trabajo del Cerse disminuyó considerablemente (y sospechosamente) cuando las perspectivas de un cambio de Gobierno se vieron claras (los miembros de la CEOE, algunos de los cuales tengo que decir que hicieron aportaciones valiosas, comenzaron a no aparecer en las reuniones).

Hablan de un plan nacional de RSE. Oigo que se parecer√≠a al plan alem√°n de RSE (¬Ņotra vez lo que diga Merkel?); algunos gur√ļs (que de paso tambi√©n cuestionan la presencia de los sindicatos¬Ö porque hacemos huelgas y cosas malas) opinan que se deber√≠a sustituir al Cerse por este plan. Pues bien, me he preocupado de traducirlo y leerlo. Y ¬°sorpresa!: est√° basado en un consejo alem√°n de RSE compuesto por 44 miembros, con cuatro partes: patronales, sindicatos, ONG-consumidores y el sector p√ļblico, y presidido por la propia ministra de Trabajo.

En el Cerse, participo en el grupo de trabajo llamado ahora Promoci√≥n de la RSE, antes denominado de Transparencia (era el nombre m√°s apropiado), que ya elabor√≥ un documento sobre temas y subtemas sobre los que deber√≠an informar las empresas. Al contrario de lo que se est√° intentando difundir, creemos que se trata de un documento valioso, sobre todo por el dif√≠cil consenso alcanzado entre los 56 miembros. En la actual fase del trabajo (la que se pretende no contin√ļe), hemos alineado estos temas con la Estrategia Europea de RSE y las iniciativas de consenso (GRI, ISO26000, OCDE, OIT y Trabajo Decente, ONU-Derechos Humanos, ONU-ISR/PRI¬Ö), y hablamos continuamente de la relaci√≥n de todo esto con la transparencia, el desarrollo sostenible, con un nuevo sistema de competitividad responsable e incluso con el tema de la marca Espa√Īa.

Todo ello impregnado con la vieja idea del bien com√ļn; eso que se llama sentido de Estado. A veces, en mi grupo, parec√≠a que este sentido se contagiaba a todos sus miembros. El pa√≠s no merece suprimir la esperanza de configurar una econom√≠a verdaderamente sostenible.

José Carlos González Lorente. Secretario Federal de RSE en COMFIA-CCOO. Vocal del Consejo Estatal de RSE (Cerse) por CCOO
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