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La reforma permanente de las pensiones


El acuerdo que los grupos parlamentarios alcanzaron en 1995 sigue vigente y ha contribuido a la viabilidad del sistema p煤blico de previsi贸n. El crecimiento econ贸mico y la notable creaci贸n de empleo rompieron los pron贸sticos m谩s catastrofistas del sector privado.


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聯El Pacto de Toledo introduce en la sociedad espa帽ola la conciencia de que el sistema p煤blico de pensiones debe someterse a una observaci贸n y a un proceso de reformas permanentes para adaptarse en cada momento a las circunstancias聰. Esta es la esencia fundamental de aquel acuerdo que el 2 de febrero de 1995 alcanzaron todos los partidos del arco parlamentario en el Parador de Toledo. En ello coinciden todas las fuentes consultadas por EXPANSI脫N.

El acuerdo ten铆a dos objetivos fundamentales. El primero, intentar encauzar la soluci贸n para la grave situaci贸n financiera en la que estaba entonces la Seguridad Social, con un d茅ficit estructural de lo que entonces era medio bill贸n de pesetas, y hoy ser铆a 3.000 millones de euros. Y, en segundo lugar, hacerlo de forma que las pensiones ya no fuesen nunca m谩s sujeto de la pol茅mica electoral.

En el primer caso, el entonces secretario general de la Seguridad Social, Adolfo Jim茅nez, destaca que el Pacto de Toledo 聯es tan positivo que muchos pa铆ses querr铆an imitarlo hoy en d铆a聰. Jim茅nez sabe lo que dice porque, junto a un estrecho colaborador, redact贸 el documento que aprob贸 la comisi贸n parlamentaria. Tambi茅n sabe lo que dice porque, hoy en d铆a, es el presidente de la Sociedad Iberoamericana de la Seguridad Social.

Por cierto, que el estrecho colaborador de Jim茅nez era Jos茅 Antonio Panizo, que hoy es el jefe de gabinete de Octavio Granado, actual secretario de Estado de la Seguridad Social. Bien es verdad que Jos茅 Antonio Herce, director general de la Fundaci贸n Fedea y uno de los grandes estudiosos de los sistemas de previsi贸n, se muestra m谩s cr铆tico con el Pacto de Toledo. 聯El actual super谩vit de la Seguridad Social no se debe al acuerdo de las fuerzas pol铆ticas, sino m谩s bien al crecimiento, la fuerte creaci贸n de empleo y la masiva llegada de inmigrantes聰, que rompieron todas las previsiones.

En efecto, los tres son factores decisivos para explicar el fracaso de todos los estudios del sector privado, que pronosticaron una cat谩strofe del sistema p煤blico de pensiones en torno al 2000. Por ejemplo, los informes de Fedea para La Caixa, que elabor贸 el propio Herce; el del entonces BBV, dirigido por Jos茅 Barea, y el de Jos茅 Pi帽era, que fuera ministro de Trabajo en Chile con el dictador Pinochet y que hizo un trabajo para el C铆rculo de Empresarios proponiendo el sistema de capitalizaci贸n individual.

Otro factor que explica el fracaso de estos informes es que nunca contaron con los datos internos de la Seguridad Social. 聯Entonces y ahora esa informaci贸n es reservada聰, dice Jim茅nez. Por todas estas razones, cuando se renov贸 el acuerdo en 2004, no volvieron a repetirse los informes. 聯Aprendimos de los errores. Las hip贸tesis no se cumplieron, luego las proyecciones, que no predicciones, tampoco. Sin embargo, las perspectivas a largo plazo no son muy diferentes de lo que pens谩bamos entonces聰, dice gr谩ficamente Herce.

Sin embargo, no s贸lo el notable crecimiento econ贸mico, la inmigraci贸n y la fuerte creaci贸n de empleo y de la afiliaci贸n justifican el super谩vit actual de la Seguridad Social, con un Fondo de Reserva de 19.330 millones de euros; es decir, el 2,6% del Producto Interior Bruto. El Pacto de Toledo sirvi贸 para retomar una medida de calado y pendiente desde los a帽os ochenta, como la reforma de la financiaci贸n de la Seguridad Social. Cambio fundamental para comprender el actual super谩vit del sistema contributivo, el que financian las empresas y los trabajadores.

Protecci贸n contributiva
Por una parte, el acuerdo estableci贸 que las cotizaciones sociales deb铆an financiar 煤nicamente la protecci贸n contributiva. Y, por otro lado, que los impuestos sustentasen la protecci贸n de car谩cter universal, la que est谩 destinada a todos los espa帽oles. Por ejemplo, la sanidad o el Imserso. En ese proceso tambi茅n est谩n las ayudas que reciben aquellas pensiones que ni siquiera llegan a las cuant铆as m铆nimas de las prestaciones de la Seguridad Social. Por lo tanto, desde que entr贸 en vigor la reforma de la financiaci贸n, las cotizaciones sociales han aportado al sistema contributivo una cuant铆a adicional de 4.881 millones de euros anuales. Una cuant铆a que est谩 contribuyendo a que la Seguridad Social alcance un super谩vit anual que ronda el 1% del PIB, unos 8.400 millones de euros. Pero, si en el lado econ贸mico puede decirse que el Pacto de Toledo ha contribuido a la buena salud de la Seguridad Social, tambien es verdad que alguno de sus protagonistas reconoce que no se cumpli贸 uno de sus objetivos pol铆ticos. 聯El 煤nico fracaso del acuerdo es que no conseguimos sacar el tema de las pensiones de la contienda electoral聰, dice Rafael Hinojosa, que represent贸 entonces a Converg茅ncia i Uni贸 en la comisi贸n parlamentaria y hoy preside el Consejo de Trabajo, Econ贸mico y Social de Catalu帽a. 聯Los pensionistas son ocho millones de personas que votan聰, reconoce.

La otra cr铆tica de car谩cter pol铆tico para el Pacto de Toledo procede de Elisa Chul铆a, experta en el tema y profesora de sociololog铆a pol铆tica. Chul铆a considera que la estrategia de reforma permanente tiene su lado malo 聯en cuanto crea incertidumbre entre los pensionistas. Les cambian las condiciones constantemente. Ser铆a mejor que todo el mundo supiera que las reformas son a largo plazo, aunque se hagan de forma gradual聰.

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