Archivado en Comunicados, Prevision Social

Un envejecimiento insostenible


El gasto p煤blico en pensiones supone en la actualidad el 8,2% del PIB, porcentaje que se duplica en el caso de Asturias y que, en otras sociedades envejecidas, como son las de Cantabria, Castilla y Le贸n , Extremadura y Galicia, supera el 10%.


pdf
print
pmail
El crecimiento sostenible, mencionado como objetivo en el art铆culo 3 del Tratado que fue rubricado el pasado 29 de octubre por todos los l铆deres de la Uni贸n Europea, va a ser observado estad铆sticamente mediante una lista de indicadores que permitir谩n detectar los problemas que vayan surgiendo en aspectos econ贸micos (inversi贸n, competitividad, globalizaci贸n del comercio, etc茅tera), medioambientales (cambio clim谩tico, consumo de energ铆a, generaci贸n y recogida de residuos...) y sociales o demogr谩ficos (pobreza y exclusi贸n social, salud p煤blica, participaci贸n ciudadana o envejecimiento).

Sin quitar importancia a los aspectos econ贸micos o medioambientales, que tradicionalmente son los que centran la atenci贸n en materia de sostenibilidad, merece la pena detenerse en el problema del envejecimiento, que se refleja en indicadores que ponen en relaci贸n el gasto p煤blico en pensiones o el gasto p煤blico dedicado al cuidado de los mayores con el producto interior bruto.

El gasto p煤blico en pensiones supone en la actualidad el 8,2% del PIB, porcentaje que se duplica en el caso de Asturias y que, en otras sociedades envejecidas, como son las de Cantabria, Castilla y Le贸n , Extremadura y Galicia, supera el 10%. El indicador que pone en relaci贸n el gasto p煤blico en cuidado de mayores con el PIB todav铆a no est谩 disponible, entre otras cosas por las grandes dificultades que presenta separar la atenci贸n sanitaria de la puramente asistencial, pero su volumen va a ser notable.

En t茅rminos de desarrollo sostenible, el envejecimiento va a constituir en un futuro muy pr贸ximo un problema dram谩tico, sobre todo porque al inevitable envejecimiento poblacional se une el problema de unas composiciones familiares en las que cada vez es menos frecuente la coexistencia de varias generaciones, con lo que la tradicional asistencia familiar a los ancianos habr谩 de verse sustituida por asistencia p煤blica.

En la actualidad, la poblaci贸n de 65 a帽os y m谩s es el 17% del total pero, seg煤n las recientes proyecciones demogr谩ficas elaboradas por el INE, en el a帽o 2050 esta poblaci贸n va a tener un peso del 30,9%, lo que va a hacer variar la denominada raz贸n de dependencia desde los casi tres activos potenciales (personas de 16 a 64 a帽os) por pensionista que hay en la actualidad hasta 1,8 activos potenciales por cada mayor de 64 a帽os.

Y todo ello a pesar del rejuvenecimiento poblacional que se est谩 produciendo por la inmigraci贸n de personas j贸venes, que tambi茅n envejecer谩n, y por una inicial fecundidad mayor de las mujeres extranjeras que, como siempre ocurre, ir谩 adapt谩ndose a la pautas de las mujeres espa帽olas.

La pasividad de los responsables pol铆ticos ante este problema ha sido alarmante a pesar de que, desde hace ya muchos a帽os, se viene alertando del peso tan importante que iba a alcanzar una poblaci贸n mayor, que adem谩s de percibir prestaciones monetarias suele tener problemas de salud y asistenciales que, como se sabe, se precipitan a medida que se van alcanzando edades m谩s avanzadas.

La 煤nica soluci贸n para hacer sostenibles los sistemas asistenciales y sanitarios pasa por una recuperaci贸n de las tasas de fecundidad de las mujeres espa帽olas y las claves de esta recuperaci贸n, como ponen reiteradamente de relieve las encuestas de fecundidad, est谩n en acabar con el empleo precario de los j贸venes, hacer asequibles los alquileres o la adquisici贸n de vivienda e incrementar las ayudas sociales a la maternidad, cuestiones que se manifiestan como causas de que las espa帽olas no tengan los 2,1 hijos que desear铆an en lugar de los 1,2 hijos que se tienen en la actualidad por t茅rmino medio.

Este problema del envejecimiento va a adquirir caracteres dram谩ticos en algunas comunidades aut贸nomas, cuesti贸n que deber铆a tenerse muy en cuenta ahora que se est谩 replanteando la estructura del Estado y la descentralizaci贸n de competencias. Las migraciones interiores, tan acusadas en los a帽os sesenta pero que todav铆a afectan anualmente a muchos miles de personas, han expulsado j贸venes y han precipitado el envejecimiento de muchas zonas, por no hablar de otros problemas anejos como la desertizaci贸n de sus territorios. Algunas comunidades, como Arag贸n, Asturias, Castilla y Le贸n y Galicia, ya en 2001 ten铆an m谩s de un 20% de su poblaci贸n con m谩s de 64 a帽os, y en provincias como Teruel, Soria, Zamora, Lugo y Orense la poblaci贸n mayor rondaba el 27%, cerca ya del referido 30,9% previsto para el conjunto nacional en 2050.

Sin duda, cuando se conozcan las proyecciones demogr谩ficas para esas zonas se apreciar谩 un panorama desolador, con proporciones impresionantes de ancianos, unos que no emigraron y otros que, habi茅ndolo hecho cuando eran j贸venes, han retornado a sus lugares de origen.

Jos茅 Aranda
Cinco Dias, 17 de noviembre de 2004