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TRABAJO

Cambiar de empresa para vivir mejor


Lo de trabajar para vivir en vez de vivir para trabajar suma adeptos. Al menos así se deduce de las numerosas encuestas que realizan las empresas especializadas en recursos humanos que, cada vez más, y a modo de aviso para navegantes, advierten a las compañías de la necesidad de mejorar las condiciones de vida de sus trabajadores si lo que pretenden es retener el talento.


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SECCIÓN SINDICAL FRATERNIDAD MUPRESPA

Un estudio sobre motivación al cambio de puesto de trabajo realizado por el Centro de Estudios Financieros (CEF) y el grupo de selección de personal Fittest concluye que los trabajadores anteponen ya los aspectos relacionados con su calidad y estilo de vida (horarios, posibilidad de conciliar vida familiar y laboral, flexibilidad, lejanía o cercanía al domicilio, etc.) al salario, el elemento hasta ahora determinante para que una persona decida cambiar de empleo.

Así, según este estudio, el 26% de los encuestados que en los dos últimos años cambiaron de empresa lo hicieron en busca de mejores condiciones de vida, por delante de un mejor salario (21%) o de la posibilidad de promoción y desarrollo profesional (15%).

Los resultados de esta encuesta casan muy bien con las conclusiones de diversos estudios sociológicos sobre los cambios de valores en la sociedad española. La Encuesta Mundial de Valores analizada, entre otros, por el sociólogo Juan Díez Nicolás hacía un retrato de la sociedad española según el cual los jóvenes están asumiendo valores diferentes a los inculcados por sus padres y abuelos y priman mucho más la calidad de vida que sus progenitores, para quienes el trabajo y conseguir un buen salario se antepone a otros aspectos de la vida.

Sin embargo, se observan diferencias significativas por sexos. Y es que hoy por hoy la calidad de vida influye mucho más a las mujeres que a los hombres a la hora de decidir un cambio de empresa, probablemente porque todavía son ellas las que asumen más roles fuera de la vida profesional. El 31% de las mujeres que buscó otro empleo lo hizo para mejorar sus condiciones de vida, frente al 20% de los hombres, que todavía anteponen el salario (la variable más importante para el 24% de los varones y el 19% de las mujeres). Asimismo, la posibilidad de promoción profesional y la situación de la empresa pesa mucho más en la decisión de ellos que de ellas, que se preocupan más por aspectos como el contrato.

Uno de los aspectos más curiosos del estudio se refiere a la influencia de la relación que se tiene con el jefe directo. De acuerdo con la opinión de los encuestados, ésta relación es, en términos generales, menos importante de lo que parece y sólo un 6% asegura haber cambiado de trabajo por culpa del jefe.

A la hora de la verdad no se cumple, por tanto, el axioma de que no se abandona a la empresa sino al jefe. En todo caso, la mujeres son mucho más sensibles que los hombres a esta relación. Las diferencias con sus superiores lleva a marcharse a siete de cada cien mujeres frente a sólo cuatro de cada cien hombres.

La muestra de la encuesta está formada por 121 personas de todos los sectores y una banda salarial entre 48.000 y 15.000 euros al año.
Sorpresas de la encuesta

Del dicho al hecho

Uno de los aspectos reveladores del estudio es la fuerte disonancia entre lo que los trabajadores dicen y lo que hacen en relación con la calidad de vida. Así, cuando se les pregunta '¿qué es lo que más valoras en tu empresa?' la respuesta 'el ambiente de trabajo', seguida del salario aparece en los primeros lugares, muy por encima de la calidad de vida que es, sin embargo, determinante en su decisión de cambio. Igualmente, cuando se les pregunta '¿cuáles son los dos aspectos que menos valoran al aceptar un puesto de trabajo' el factor que menos valoran, tanto hombres como mujeres, vuelve a ser la calidad de vida, mientras que consideran imprescindible el salario y las posibilidades de promoción.

Estereotipos

Los responsables del estudio atribuyen esta disonancia a que en los ámbitos laborales la gente todavía contesta con estereotipos y les cuesta reconocer abiertamente mientras están en su empresa que prefieren calidad de vida y tiempo libre a desarrollo profesional.

Cinco Dias