Archivado en Comunicados

07/05/2002

EL SÍNDROME OCULAR, PATOLOGÍA DEL SIGLO XXI


Por su interés, reproducimos el correo que hemos recibido de cibernauta.com


pdf
print
pmail

¿Cuántas horas pasas delante del ordenador?. Si la respuesta es muchas, deberías empezar a preocuparte por tu salud ocular, una de las mayores patologías del siglo XXI.

Vigilar las molestias oculares se convierte en una de las principales preocupaciones del trabajador de hoy en día. La era digital trae consigo el Síndrome Ocular del Ordenador, que afecta, actualmente, a la mayor parte de la población. Los trastornos oculares más leves se centran en lagrimeo, ardor, irritación, visión borrosa y dolores de cabeza. Pero otros como "ojo seco", errores refractivos y disfunciones binoculares pueden necesitar de tratamiento oftalmológico.

Algunas medidas a tener en cuenta en el puesto de trabajo son obtener una correcta iluminación, una distancia óptima del monitor, una alta resolución de la imagen y evitar reflejos en la pantalla.

Las imágenes de los monitores están compuestas de muchos puntos minúsculos que, realmente, no ofrecen una representación clara de las figuras. Esto obliga a enfocar la visión una y otra vez y pestañear con más frecuencia, por lo que aumenta el esfuerzo ocular. Para evitar estas molestias, es importante tener un monitor de calidad, con la mayor resolución posible. Asimismo, cuando la lubricación del ojo es inferior a lo normal, es decir, se sufre de ojo seco como consecuencia o no de la exposición permanente a la pantalla del ordenador, es recomendable, además de un parpadeo superior, la utilización de gotas oftalmológicas.

Para evitar la aparición de muchas de estas dolencias, provocadas por estar ante una pantalla muchas horas al día, es necesario tomar descansos de 10 a 15 minutos cada hora de exposición y orientar la mirada hacia un objeto distante.

También es importante contar con una iluminación adecuada. Existe la creencia generalizada y totalmente errónea, de que la utilización de una gran iluminación es beneficiosa en los lugares de trabajo. Ante todo, se debe evitar el deslumbramiento, es decir, que la luz pueda incidir directamente tanto en los ojos, como sobre la pantalla del ordenador. Uno de los errores más frecuentes es la utilización de muchas fuentes diversas de iluminación, que pueden desviar la atención de los ojos frente al monitor o causar reflejos en la pantalla.

Para evitar reflejos que impidan una correcta visión de la pantalla ha de evitarse, también, que la luz que entra por las ventanas incida en el monitor de frente o de lado: la posición correcta es situar la pantalla de espaldas a la ventana. También se pueden utilizar filtros antirreflectantes. Es conveniente, además, un óptimo emplazamiento del monitor, que debe estar levemente inclinado hacia atrás, a una distancia del usuario de unos 50 cm. y con el borde superior de la pantalla (no el del monitor) a la altura de los ojos.

Madrid, 7 de mayo de 2002