Ajustar los horarios antes de tomar medidas más drásticas

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Ajustar los horarios antes de tomar medidas más drásticas


El aumento de la productividad en Iberdrola con la jornada continua es un ejemplo de cómo reducir costes sin recortes.



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06-02-2009 -

Entre ser despedido y llegar antes a casa es bastante probable que un trabajador opte por lo segundo. Quizás optaría por lo segundo incluso aunque no sintiera la amenaza de un cese. La jornada continua y otras medidas de conciliación pueden ser además una forma de ahorro para la empresa, como muestra la experiencia de algo más de un año de Iberdrola. Menos accidentes, menos absentismo y más productividad.

El cambio afectó a 7.300 trabajadores, de Iberdrola, Iberdrola Generación e Iberdrola Distribución. La productividad ha aumentado en 500.000 horas. 'Hemos reducido los tiempos muertos', afirma Ramón Castresana, director de Recursos Humanos de Iberdrola. 'Cuando la gente iba a comer, a veces tenía que ducharse, cambiarse de ropa... Interrumpir una reparación quita tiempo'.

El índice de accidentalidad y absentismo ha bajado un 10%. 'Teniendo toda la tarde libre pueden hacer gestiones', explica Castresana. Esther Sánchez, profesora de Derecho del Trabajo de Esade, cree que la reducción del absentismo es generalizada y lo relaciona en parte con la situación económica y con el miedo a perder el empleo. 'La gente ha visto las orejas al lobo', señala.

En todo caso considera que las medidas de horarios merecen ser estudiadas antes de tomar medidas más radicales. 'Los tribunales están diciendo a las empresas que proponen un ERE que prueben otras cosas antes. Las que están aprovechando la crisis para despedir están abocadas al fracaso', afirma Sánchez. Silvia Vílchez, directora de Relaciones Corporativas de MRW, que lleva 10 años con la jornada continuada, considera que la crisis puede ser un 'impedimento o excusa' para los poco convencidos con la conciliación.

Hay fórmulas, como las bolsas de horas, que consisten en que el patrón sigue pagando lo mismo aunque el empleado trabaje menos, a cambio de que en un futuro trabaje de más. O las vacaciones no pagadas. 'Hay que estudiarlas en cada empresa, en complicidad con los trabajadores, porque un determinado diseño puede ser más productivo', señala Sánchez. Para ello recomienda un asesor jurídico que analice las posibilidades legales.

Con la jornada continua la empresa se ahorra las comidas de sus empleados. Y se ahorra en luz, añade Ignacio Buqueras, presidente de la Comisión para la Racionalización de Horarios. 'Si todos los ministerios cumplieran el plan Concilia ahorrarían mucha energía', ironiza sobre las medidas de ahorro propuestas por el Gobierno.

Castresana resalta que Iberdrola hizo el cambio como parte de su estrategia, para que los trabajadores estuvieran más a gusto, y no tanto por el ahorro. 'Lo que hemos ahorrado lo hemos invertido en formación', un 5% más que el año anterior. 'Adoptar la jornada continua sólo por la crisis no es conveniente. El equipo directivo debe asumirlo. Si no lo hace, y presiona a la gente para que se quede hasta tarde, no sirve de nada'.

Algunas empresas se han dirigido a Iberdrola para aprender de su funcionamiento. MRW recibe a gente con ganas de aprender. Anualmente atienden unas 200 visitas guiadas en jornadas de benchmarking. 'Tienen que analizar si se lo pueden permitir', resume Castresana, 'y si están convencidos, que apuesten por ello'.

Diez años de equilibrio

Una de las compañías españolas más veteranas en implantar el horario continuado es MRW, hace 10 años. 'Es un tema complicado en el tejido empresarial español', apunta Silvia Vílchez, directora de Relaciones Corporativas. 'Hemos confundido durante muchos años estar en el trabajo con trabajar'.

El uso ineficaz del tiempo que lleva años denunciando el economista Ignacio Buqueras. 'La hora del almuerzo es tiempo infrautilizado del turno de los conserjes y de las secretarias de altos directivos'. La medida se tomó en MRW cuando la compañía se trasladaba del centro de la ciudad a un polígono industrial no muy bien comunicado, como una contraprestación para compensar a los empleados.

'Nosotros somos una empresa de servicios 24 horas y hemos podido demostrar la rentabilidad y sostenibilidad de estas políticas', presume Vílchez, que es algo escéptica con que la crisis cambie las mentalidades. 'En estos tiempos el empresariado tenderá a alargar jornadas antes que a recortarlas'.

Comer a las 15 h

Empleados satisfechos. El 88% de los trabajadores de Iberdrola valora mucho las medidas de conciliación, que se tomaron de acuerdo con la mayoría de ellos.

Ahora empiezan la jornada entre 7 h y 7.30 h, y salen entre las 15 y las 15.30. ¿Aguantan para comer? Ramón Castresana, director de Recursos Humanos dice que 'es cuestión de acostumbrarse'.

Los servicios de retén que trabajan por turnos, las 24 horas, consiguieron más días de vacaciones.

Por ahora otras empresas del grupo Iberdrola, como Renovables, no podrán disfrutar de la jornada continua. 'Es una empresa joven, con un entorno competitivo distinto', explica Castresana.

Carlos Gómez Abajo

Cinco Dias

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