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CON LA CAJA NO SE JUEGA (2)


La reforma de la Ley de Cajas de Ahorros de la Comunidad de Madrid es un compendio perfecto de lo que no se debe hacer en materia de regulaci贸n de estas entidades


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La reforma de la Ley de Cajas de Ahorros de la Comunidad de Madrid es un compendio perfecto de lo que no se debe hacer en materia de regulaci贸n de estas entidades financieras, tanto por su contenido como por la forma de llevar a cabo las modificaciones.

 

El objetivo principal de la nueva ley es otorgar al Gobierno de la Comunidad de Madrid el control sobre la gesti贸n de Caja Madrid, al aumentar sensiblemente el n煤mero de consejeros generales que, directa o indirectamente, nombra el ejecutivo auton贸mico en la Asamblea General de la Caja a trav茅s de los sectores de representaci贸n de la Asamblea de Madrid y de las Entidades Representativas. Adem谩s, disminuye la representaci贸n de los sectores de impositores y de corporaciones municipales e introduce una nueva distribuci贸n del cupo correspondiente a la entidad fundadora, a favor de los sectores en los que la Comunidad tiene mayor control.

 

Todo ello produce un aumento de la representaci贸n p煤blica en la Asamblea General de Caja Madrid, que supera el 50% : 25% Corporaciones locales, 16,5% Asamblea de Madrid y 13,3% Entidades Representativas p煤blicas (C谩mara de Comercio y universidades) o predesignadas por la Comunidad de Madrid. Esto va en contra de las directrices europeas y de los criterios orientadores de la anterior reforma legislativa sobre las cajas de ahorros. Por si fuera poco, la nueva ley pretende operar con retroactividad, al establecer que se aplicar谩 incluso a los procesos de renovaci贸n ya iniciados bajo los preceptos de la ley anterior. Al analizar la secuencia de los acontecimientos, podemos concluir que responde a un concepto patrimonial del poder, cuyo ejercicio raya con la prevaricaci贸n :

 

     - Cuando el Consejo de Administraci贸n de Caja Madrid, en uso de sus facultades, aprueba el inicio del proceso electoral para una renovaci贸n parcial y ordinaria de la Asamblea General, la Comunidad anuncia una reforma legal para adaptar la normativa a los cambios legislativos producidos tres a帽os antes, para los que ha habido tiempo suficiente y que en su d铆a no fueron considerados necesarios ni por la Caja ni por la Comunidad de Madrid, al referirse a aspectos ya recogidos en los Estatutos de la Caja. De hecho, la anterior renovaci贸n parcial de la Asamblea se realiz贸 sin problemas y sin plantear esos cambios ahora tan urgentes.

 

     - Se utiliza para la reforma la Ley de Acompa帽amiento de los Presupuestos Generales, en la que no deber铆an tener cabida m谩s que las soluciones estrictamente necesarias para problemas inmediatos y cuya urgencia as铆 lo aconseje. No es este el caso.  

 

     - El Gobierno de la Comunidad lleva al parlamento auton贸mico un proyecto de ley con cambios t茅cnicos poco relevantes, asegurando que esas ser谩n las 煤nicas modificaciones a la normativa de cajas de ahorros; pero el 煤ltimo d铆a del plazo para presentar enmiendas, el Partido Popular, que sustenta al Gobierno auton贸mico, registra una bater铆a de enmiendas que llevan al escenario actual.

 

Hasta ahora, la normativa en materia de cajas de ahorros de la Comunidad de Madrid se hab铆a elaborado con la mayor participaci贸n y apoyo social y pol铆tico posibles; de hecho, la 煤ltima reforma data de 2003 y se promulg贸 ya bajo un Gobierno del P.P.

 

Como objetivo fundamental en lo que afecta a la gesti贸n de la cajas de ahorros, CC.OO. siempre ha defendido su naturaleza jur铆dica y su estabilidad institucional, por encima incluso de los administradores que en cada periodo desempe帽en su responsabilidad.

 

Los gobiernos auton贸micos son precisamente los garantes de esa estabilidad, y el de la Comunidad de Madrid parece haber olvidado que su papel legal es de supervisi贸n y no de gesti贸n; y ha convertido a Caja Madrid en un campo de batalla donde dilucidar diferencias pol铆ticas que nada tienen que ver con la entidad financiera y que s贸lo pueden entorpecer la buena marcha de la misma.

 

No nos cansaremos de defender la independencia de las cajas y la autonom铆a de sus 贸rganos de gobierno, desde el reconocimiento legal de la necesaria pluralidad sociopol铆tica en los mismos. Esto es algo que en Caja Madrid ha dado unos resultados espectaculares en los 煤ltimos a帽os y ha permitido el desarrollo y crecimiento de la Caja, embarcada actualmente en proyectos como Cibeles, que requieren una gesti贸n profesional y firme que no debe ser obstaculizada por injerencias y disputas pol铆tico-partidarias.

 

El intervencionismo practicado por el Gobierno de la Comunidad supone una vulneraci贸n de los mencionados principios de estabilidad, independencia y autonom铆a, que introduce a Caja Madrid en un vaiv茅n de imprevisibles consecuencias, agravado adem谩s por la situaci贸n actual de crisis econ贸mica y financiera. Inestabilidad equivale a desconfianza, justo lo que no se pueden permitir las entidades de cr茅dito, y menos en estos momentos. Ni la Caja, ni sus trabajadores, ni sus clientes merecen este trato.

 

Esta Ley, su gestaci贸n y la pol茅mica p煤blica, perjudica a Caja Madrid como instituci贸n; arroja sombras sobre el sistema financiero espa帽ol; pero, sobre todo, amenaza al modelo de cajas de ahorros. Estamos ante un episodio no s贸lo de m谩s control p煤blico de una caja de ahorros, sino que pudiera ser el primer paso en el camino de una futura privatizaci贸n de Caja Madrid. CC.OO. haremos todo lo posible para que este riesgo no se abra paso y contaremos, sin duda, con m谩s apoyos que los propios de este sindicato.

 

Madrid, 9 de Enero de 2009