Archivado en Comunicados, Salario

2008 ha sido un ejercicio especialmente duro

La evaluación que nos merecemos


En estos días se está procediendo a realizar la valoración de los profesionales, que configura la V3 e influye en la retribución variable que se devenga en febrero y en la carrera profesional.


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Por muchos motivos, 2008 ha sido un ejercicio especialmente duro, en el que la crisis económica ha derivado en una serie de dudas hacia las entidades financieras; en el que la desconfianza generalizada en la seguridad de los ahorros produjo un incremento sustancial del limite máximo del Fondo de Garantía de Depósitos; en el que se han producido acusaciones de haber dado un cerrojazo al crédito; a lo que se añaden circunstancias específicas de Caja Madrid, que nos mantienen en la primera página de los medios de comunicación. Todo esto no ayuda y afecta a nuestra labor diaria, como no podía ser de otro modo.

En medio de estas circunstancias excepcionales, el desempeño de los trabajadores se ha situado en un nivel excelente y ha quedado, una vez más, suficientemente acreditado. Como consecuencia, la valoración que ahora se está efectuando a los empleados deberá reflejar esta realidad y el esfuerzo realizado en 2008.

En cuanto a la valoración por competencias o valoración profesional anual, este año se ha procedido a actualizar sus enunciados y factores, para adaptarlos a la nueva realidad de la Caja. En su aplicación práctica, antes se valoraban 6 competencias con una puntuación de 1 a 6, mientras que, a partir de ahora, se evalúan más competencias y existen más rangos en la puntuación de cada una de ellas. Otra novedad consiste en que el evaluador puede efectuar una subida posterior de 1 punto a la valoración alcanzada. No obstante, las posibilidades en cuanto a la puntuación final del empleado son exactamente las mismas que hasta ahora, ya que la escala de puntos en V3 sigue siendo de 0 a 15 puntos.  

Estas novedades no afectan, a su vez, al fondo del asunto, ya que lo que el sistema SVR sigue evaluando en la V3 son las actitudes del empleado, y no otras cuestiones que nada tienen que ver. En concreto, la valoración de los resultados u objetivos alcanzados en el ejercicio se efectúa en el factor V2, y dichos resultados se siguen evaluando en tanto objetivos de grupo, con la única salvedad de ciertos colectivos concretos que tienen contemplada la asignación de objetivos individuales, por acuerdo laboral.

La V3 tampoco puede concebirse como un reparto de premios y castigos, cosa que desde CC.OO. nunca podríamos aceptar. Nuestra valoración profesional es un sistema progresivo y abierto en el tiempo, por lo que no debería experimentar grandes alteraciones de un año a otro, salvo quizás en ejercicios como el 2008, precisamente, en el que los esfuerzos realizados han sido mucho mayores que en otras ocasiones.

Madrid, 7 de enero de 2009