Prejubilaciones: Fracaso total

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CCOO BANESTO
Los prejubilados rechazan masivamente las nuevas condiciones ofertadas

Prejubilaciones: Fracaso total


Los trabajadores han rechazado mayoritariamente la oferta que Banesto les ha hecho para el cambio del contrato de prejubilación.


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La inseguridad jurídica provocada por una normativa ambigua y contradictoria y la actitud de la Seguridad Social negando la aceptación de jubilaciones anticipadas provenientes de los contratos de prejubilación hasta su desarrollo reglamentario, han pesado más que las informaciones confusas e interesadas de Recursos Humanos, negando el conflicto y proclamando un supuesto acuerdo con la administración, además de utilizar de forma fraudulenta un acta de la comisión informativa del año 1998, como si se tratara de un “acuerdo”, en la que simplemente se comunica a los sindicatos la implantación unilateral del plan de prejubilaciones exclusivamente para dicho año,  con el fin de justificar el desaguisado que han formado.
 
Parece que de momento casi se han paralizado las ofertas a los prejubilados por la escasa receptividad obtenida por parte de los interesados. Ha pesado más la inseguridad jurídica generada por la contradicción existente entre la ley y el proyecto de real decreto y las instrucciones que la Seguridad Social ha cursado a sus delegaciones, que el ofrecimiento del banco.

Banesto era conocedor del proyecto de real decreto que limita la ley 40/2007; también era conocedor de la disposición de la Seguridad Social de no admitir jubilaciones anticipadas que provengan de un contrato individual de prejubilación hasta la publicación de un reglamento que las desarrolle, ¿por qué entonces se ha embarcado en esta propuesta, a priori condenada al fracaso?, ¿qué objeto tiene situar a los trabajadores en la necesidad de entrar en un conflicto legal para desvelar el importe de su pensión?

No entendemos la negativa actitud de Banesto en la negociación de un acuerdo de prejubilaciones que incorporase la jubilación anticipada. Hemos de recordar que en el año 1998 Banesto impulsó unilateralmente un proceso de prejubilaciones, que fue bien recibido por la representación de los trabajadores, ya que ponía fin a una larga etapa de confrontación sindical generada por la utilización de Banesto de una cifra record de despidos y de bajas incentivadas como forma de regulación de empleo encubierta, que produjo una crispación sin precedentes en la plantilla.

Han preferido dejar pasar seis años sin negociar con la representación sindical, a pesar de las importantes ventajas económicas y sociales que generaba un acuerdo, ¿qué motivos tienen para no firmar un acuerdo colectivo que hubiera dado plenas garantías a este proceso?.

Para justificarse que han intentado negociar están proclamando que no ha sido posible por la intransigencia sindical, aun a sabiendas de que es mentira, que en seis años sólo se ha producido una reunión con los expertos y que se han postergado sistemáticamente nuestras peticiones con el argumento de su inviabilidad económica. Es inaceptable que Banesto no tenga en consideración a sus trabajadores y que pretenda que los beneficios de un acuerdo sean exclusivamente para el banco. Cualquier acuerdo debe pasar por beneficiar a todos los trabajadores afectados.

En estos últimos meses venimos denunciando la actitud agresiva y unilateral del banco en su política de Recursos Humanos. La reciente implantación de iniciativas en este área, con un desarrollo del Plan Guggenheim exclusivamente encaminado al aumento de la presión por objetivos y un empeoramiento sustancial del clima laboral que no nos parece el mejor camino para la paz social. Pero si apuestan por la confrontación y la crispación, no les quepa duda que la tendrán

10 de Noviembre de 2008