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CCOO Asepeyo

El reloj biol贸gico sufre importantes cambios ante los distintos horarios laborales


Septiembre 2008- En los 煤ltimos a帽os se ha producido un cambio importante en los horarios en la sociedad actual. Nuestra sociedad se va convirtiendo en la sociedad de 24 horas. Hay acuerdo generalizado en que es necesario que distintos servicios est茅n funcionando todo el d铆a. Pero, desde un punto de vista biol贸gico, 驴est谩n las personas preparadas para trabajar a cualquier hora del d铆a y de la noche?



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Para responder a esta pregunta hay que atender al funcionamiento de nuestro organismo. Nuestro cuerpo es altamente r铆tmico. Esto significa que todas sus funciones fisiol贸gicas siguen un ritmo de 24 horas, de modo que cada funci贸n tiene su m谩ximo a una hora determinada del d铆a. Por ejemplo, la secreci贸n de algunas hormonas es m谩xima a primeras horas del d铆a mientras que otras presentan su m谩xima secreci贸n por la noche, o bien la temperatura corporal que es m谩xima por la tarde y desciende durante la noche para facilitar el sue帽o. El origen de esta ritmicidad de 24 horas tiene su base anat贸mica, en una estructura cerebral, en dos peque帽os n煤cleos situados en la base del hipot谩lamo, que denominamos el reloj biol贸gico diario. Este reloj es el responsable de la generaci贸n de ritmos diarios en el organismo y al mismo tiempo permite la sincronizaci贸n al ciclo d铆a-noche al recibir informaci贸n lum铆nica directamente desde la retina.

 

Nuestras funciones fisiol贸gicas est谩n estructuradas en base a un ritmo de 24 horas. Esto significa que nuestro cuerpo no es igual durante las 24 horas del d铆a. Esta ritmicidad biol贸gica se corresponde con una ritmicidad en la capacidad intelectual y mental, de modo que por la noche, coincidiendo con el m铆nimo de temperatura, se produce la m铆nima atenci贸n y el m铆nimo rendimiento de las personas.

 

Con las imposiciones de la sociedad moderna, el reloj biol贸gico se ve sometido a cambios ambientales que nunca antes hab铆a desafiado: los cambios de horario. Sea por vuelos transmeridianos o por turnos de trabajo rotatorios, nuestro organismo se ve obligado a cambiar de horario frecuentemente. Esto implica un desajuste entre los ritmos internos y el medio externo, perdi茅ndose la estructura temporal del organismo. Ciertamente, el reloj circadiano volver谩 a ajustarse a las nuevas condiciones, pero no inmediatamente, va a tardar un cierto n煤mero de d铆as que depende de las horas que se hayan cambiado y del sentido del cambio; es decir, si se ha producido un avance o un retraso de horario. Durante el tiempo que dura la resincronizaci贸n pueden producirse determinados s铆ntomas, entre los que se encuentra alteraciones del sue帽o, alteraciones gastrointestinales, falta de atenci贸n, disminuci贸n de la capacidad de concentraci贸n y en general una disminuci贸n del rendimiento mental y f铆sico. Una vez sincronizado al nuevo horario, el organismo volver谩 a funcionar normalmente. De manera general, se considera que el reloj biol贸gico se ajusta a raz贸n de una hora por d铆a.

 

As铆 pues, que el problema en una sociedad de 24 horas no va a ser el horario en el que se trabaje, sino el hecho de cambiar frecuentemente de horario. Cambiar habitualmente de horario laboral en turnos que incluyan la noche, a la larga produce determinados riesgos para el trabajador. As铆, actualmente se ha demostrado que los cambios de turno est谩n asociados a un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares o enfermedades metab贸licas, como diabetes o incremento de colesterol en plasma, con lo que para estos colectivos son indispensables revisiones m茅dicas peri贸dicas. Adem谩s, no hay que olvidar que la primera semana de cambio de turno, la persona no presenta todav铆a sus ritmos adaptados al nuevo horario, con lo que se va a encontrar trabajando coincidiendo con las horas en que su reloj interno indica hora de descanso. En estas horas la persona trabaja en su peor momento del d铆a, con lo que existe un mayor riesgo de cometer errores y sufrir accidentes, y ser铆a conveniente extremar medidas de precauci贸n.

 

De todos modos, que todas las personas tengan un ritmo de 24 horas no significa que todas tengan el mismo horario. Algunas personas presentan tendencias matutinas, de modo que tienden a levantarse pronto e ir a dormir pronto por la noche, mientras que las personas con tendencias vespertinas, con un horario retrasado respecto a las primeras, tienden a ir a dormir y en consecuencia a despertarse m谩s tarde. El car谩cter matutino o vespertino tiene una base gen茅tica, con lo que no es f谩cil su modificaci贸n. As铆, aunque existe un alto porcentaje de personas que m谩s o menos coinciden en horarios, las personas pueden diferir en sus tendencias horarias, de modo que algunas van a preferir trabajos que impliquen levantarse temprano, mientras que otras personas con tendencia vespertina pueden preferir horarios de tarde. Incluso, menos frecuentemente, puede haber personas que prefieran un trabajo siempre nocturno.

 

En un mundo ideal, ser铆a 贸ptimo que cada uno pudiera elegir sus horarios preferidos. En una sociedad de 24 horas, hay que buscar el mejor modo de acomodar el horario biol贸gico con el social.

 

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