Embarazadas sí, gracias

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Embarazadas sí, gracias


Ciertos comentarios machistas por parte de la Dirección


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Mataró, 3 de diciembre de 2007

Dirección de los señores:

Desde la Secretaría de la Mujer de la Sección Sindical de CCOO queremos hacerles llegar nuestra inquietud. Y es que a partir de ciertos comentarios que nos han llegado se deduce que a partir de ahora las mujeres nos veremos en la obligación, poco más o menos, de pedirles a ustedes, los señores que gobiernan esta Institución, permiso, si decidimos quedarnos embarazadas ¿Es esto cierto?.

De ser así, ¿cómo funcionaría la cosa? ¿Pedimos tanda, como en las tiendas? ¿Se creará una Comisión Técnica parecida a la de los préstamos? Si es así, ¿quién tendrá atribuciones para “aprobar” un embarazo, la Comisión Local, la Diaria o la Semanal? ¿Dicha aprobación, dependerá de las vinculaciones con la Entidad? ¿Qué hace falta vincular para el permiso, tener gemelos, por ejemplo?

Son preguntas que, desde CCOO, nos hacemos las mujeres que formamos parte de esta Entidad, pero también son las preguntas que muchas mujeres se pueden hacer a raíz de lo que ciertos señores de la Dirección van comentando sottovoce a las interesadas sobre este tema.

Parecería que las mujeres no tenemos el Derecho a asumir el compromiso de traer criaturas al mundo. Más bien al contrario, tenemos que sentirnos culpables por nuestra mala cabeza, al no pensar primero en la Entidad antes que en la familia.

Y todo esto viene a cuento porque la Dirección parece ser que ha tomado la decisión de no hacer más contratos indefinidos a las chicas que ahora son interinas, so pretexto de que hay muchas mujeres embarazadas y no resulta rentable. ¡Claro, es culpa nuestra! Sólo pensamos en ser madres y nos olvidamos de nuestro Sagrado Deber hacia la Empresa. No hemos entendido que somos sacerdotisas consagradas al Templo CEL y que tener hijos es algo secundario. ¡Qué egoísmo el nuestro!

No es suficiente con tener que pasar la rueda (tribunal formado exclusivamente por hombres), soportando, en ocasiones, un trato denigrante y vejatorio, con preguntas humillantes que nada tienen que ver con la capacidad profesional de una persona, de una mujer, y que en ocasiones rozan la grosería (miraditas incluidas); no es suficiente con sentirse “repasada” de arriba abajo (con todas las connotaciones negativas que se puedan extraer de esta palabra) que ahora también nos avisan, (gracias por la deferencia) de que no hace falta que nos presentamos ni a la rueda ni al examen: la Dirección no nos hará fijas, porque, volvemos a repetirlo, hay demasiadas bajas maternales.

Y la cosa no es así, Dirección de los señores. Las mujeres tenemos derecho al trabajo, a la formación y a la libertad. Igual que a los hombres, no se nos puede discriminar ni por edad, condición social, raza o lengua, DERECHOS FUNDAMENTALES recogidos en nuestra Constitución y que parecen para ustedes unas cuestiones menores o quizás inexistentes. Pero es que, además, también tenemos todo el derecho a ser MADRES cuando nosotras lo decidamos, sin ningún tipo de presión.

Sepan, Dirección de los señores, que ustedes están atropellando nuestros derechos cuando toman decisiones sobre nuestro ámbito personal y privado como las que aquí denunciamos.

Ya hace unos cuántos años, desde CCOO, denunciamos la política de contratación de Caja Laietana. Señalábamos que la Dirección no contrataba prácticamente mujeres, que muchas no teníamos las mismas oportunidades que los hombres y que no había Jefas dentro del organigrama de la Entidad. Nuestros representantes sindicales confeccionaron un extenso dossier que presentaron a la Dirección y a su Consejo de Administración, incluso se manifestaron en la calle. A fecha de hoy, prácticamente todo aquello denunciado sigue igual. Tan sólo se notó un incremento en la contratación de mujeres (fruto de la inexistencia de las mismas en Caixa Laietana, todo hay que decirlo) Un incremento, en definitiva, que les permitía maquillar la clara discriminación cometida hasta la fecha hacia el colectivo femenino.

Ahora, cuando por cuestiones diversas algunas mujeres han coincidido en el tiempo en quedarse embarazadas, la Dirección saca su cara más retrógrada y nos devuelve a un tiempo pasado que creíamos superado: el del machismo más rancio.

Quizás, ciertos SERES SUPREMOS que (des) gobiernan esta nave son de otro planeta o han nacido por generación espontánea. Ciertamente, sólo así se explicaría su desconocimiento sobre la maternidad, por lo cual cabría disculparlos sobre ciertos comentarios. En todo caso, bueno sería que en su paupérrimo diccionario vital incluyeran palabras, con la grafía bien escrita y el significado perfectamente definido, como por ejemplo, no discriminación, conciliación de la vida laboral y familiar, planes de igualdad de oportunidades, etc.. Así, cuando menos, nos ahorraríamos las irrespetuosas conductas de algunos de los señores de la Dirección, que provocan el enojo y el rechazo más absoluto de una mayoría de personas que acaban yéndose de la Entidad. Y todo ello debido a ciertos comportamientos machistas que ofenden su dignidad y atentan contra su intimidad, de mujeres y de personas.

Desde CCOO estamos dispuestas y dispuestos a ayudarles a conducirse dentro del ámbito laboral como directivos responsables, esto es, a respetar la integridad moral de las personas, y así todos juntos lograremos que el hecho de ser una mujer en Caixa Laietana en este siglo XXI no se acabe convirtiendo en una carrera de obstáculos, o como escribió Milan Kundera, no se convierta en una insoportable levedad del ser.

Cordialmente, (o no)


Secretaría de la Mujer
Sección Sindical de CCOO de Caixa Laietana