El Síndrome de Burnout y los profesionales sanitarios.

Archivado en Comunicados, Salud Laboral

Secc. Sindical CCOO Asepeyo

El Síndrome de Burnout y los profesionales sanitarios.


En los centros sanitarios podemos encontrarnos diversos tipos de riesgos laborales relacionados con: las condiciones de seguridad (golpes, caídas, incendio,…), con el medioambiente de trabajo o microclima laboral (agentes biológicos, contaminantes químicos, iluminación, etc.) y con la carga y la organización del trabajo (movilización de enfermos, nocturnidad, estrés, etc.), aunque bien es cierto que todos estos riesgos no están tenidos en cuenta en muchas ocasiones ni por el personal sanitario ni por la dirección y gestión del centro hospitalario.



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El término inglés “Burnout” hace referencia a una disfunción psicológica que parece suceder de un modo más común, entre trabajadores cuya labor se realiza en relación directa con la gente. Es la consecuencia de elevados niveles de tensión en el trabajo, frustración personal y actitudes inadecuadas de enfrentamiento a situaciones conflictivas. Supone por tanto un coste personal, de organización y social que pueden llegar a ser muy importantes.
Maslach y Jackson lo definen como una respuesta inadecuada a un estrés emocional crónico cuyos rasgos principales son: un agotamiento físico y/o psicológico, una actitud fría y despersonalizada en la relación hacia los demás y un sentimiento de inadecuación a las tareas que ha de realizar. El estudio de este tema fue iniciado por los autores antes señalados y continuó recibiendo aportaciones de otros estudiosos hasta que en 1981 se celebró la primera Conferencia Nacional de “Burnout” (Filadelfia). Sirvió para unificar criterios y para hacer una apuesta en común sobre trabajos realizados sobre pequeñas muestras.

Afecta negativamente, tanto al operador, como a su familia, al usuario y a la institución. En muchas ocasiones, el operador intenta reducir el estrés quizás con el alcohol o con fármacos o bien alejándose de la gente.


Cuando decimos que un profesional está “quemado” se trata de reflejar el hecho de que una situación (laboral, familiar, social) le ha sobrepasado, agotando su capacidad de reacción. Es el final de un proceso continuado de tensión y de estrés. Si bien esta experiencia negativa puede ocurrir en distintas esferas vitales el término a pasado a la investigación psicológica para reflejar una situación de desajuste entre el trabajador y el puesto que ocupa. Se puede decir con mayor detalle, que el “Burnout” o “quemamiento”, es un síndrome de reducción de la capacidad personal, que puede presentarse en sujetos, que por profesión, se ocupan de la “gente”. Se trata de una reacción a la tensión emocional crónica creada por contacto continuo con otros seres humanos, en particular cuando éstos tienen problemas o motivo de sufrimiento. Es decir, se puede considerar un tipo de estrés ocupacional, pero aunque tenga algunos efectos morbosos comunes con otras reacciones al estrés, el factor característico del “Burnout” es que el estrés surge de la interacción social entre el operador y el destinatario de la ayuda. Por ello se dice, que este síndrome es “el precio de ayudar a los demás”, es por lo que está perfectamente descrito y estudiado y siempre se refiere al que pueden sufrir los profesionales que tiene por misión ayudar a los demás (médicos, enfermeras, maestros, policías, asistentes sociales, etc.).El estudio de este tema fue iniciado por los autores antes señalados y continuó recibiendo aportaciones de otros estudiosos hasta que en 1981 se celebró la primera Conferencia Nacional de “Burnout” (Filadelfia, dicha conferencia sirvió para unificar criterios y para hacer una apuesta en común sobre trabajos realizados sobre pequeñas muestras. Afecta negativamente, tanto al operador, como a su familia, al usuario y a la institución. En muchas ocasiones, el operador intenta reducir el estrés quizás con el alcohol o con fármacos o bien alejándose de la gente.

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