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Acoso sexual en el trabajo


La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define el acoso sexual como "un comportamiento de carácter sexual, no deseado por la persona afectada, que incide negativamente en su situación laboral, provocándole un perjuicio".



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En esta noticia nos hacemos eco de un interesante artículo de Héctor Valdebenito Larenas (Prevention World 04/01/2008), el cual nos permite acercarnos un poco más al conocimiento de este riesgo laboral que, si bien no se puede descartar la existencia de casos en hombres, es sufrido principalmente por las mujeres. Un problema que puede (y debe) reducirse con un adecuado plan de prevención y actuación en las empresas.

 

 

 

En el mismo podemos leer que Sonia Salas, acad√©mica de la Universidad de La Serena, viene a decir en una definici√≥n consensuada del acoso sexual que "se trata de una amenaza repetida e indeseada que puede incluir gestos, comentarios o contactos f√≠sicos de naturaleza sexual¬Ē.

 

Como ejemplos de conductas de hostigamiento sexual podemos se√Īalar:

 

v   Apretones de hombros o roces aparentemente casuales en diversas partes del cuerpo.

 

v   Juegos propuestos de car√°cter sexual.

 

v   Proposiciones de car√°cter sexual y/o amenazas que se relacionan con mejoras y/o ascensos.

 

v   Lenguaje sexual de tipo obsceno o chistes subidos de tono.

 

 

 

Otra definici√≥n, m√°s tradicional, de este comportamiento se refiere a ¬ďuna exigencia por parte de un jefe (habitualmente, no siempre, hombre) dirigida a un subordinado (normalmente mujer) para que le conceda favores sexuales con el fin de conseguir o conservar un trabajo o ciertos beneficios como aumentos de sueldo, ascensos o traslados".

 

Todo ello implica un abuso de autoridad, un atentado al respeto y a la dignidad que toda persona merece y que puede afectar a la salud mental y f√≠sica de la persona acosada (tensi√≥n, verg√ľenza, miedo, inseguridad, estr√©s, desconcentraci√≥n), adem√°s de perjudicar la productividad y el rendimiento y ser causa de accidente. Tambi√©n puede provocar absentismo, p√©rdida del buen clima laboral y del ambiente de trabajo, etc.

 

Este riesgo, que puede presentarse en cualquier tipo de empresa o servicio se puede prevenir. Para ello es esencial que el tema deje de ser tab√ļ: que sea denunciado por la persona afectada (lo que no es f√°cil, existe miedo de perder el empleo o ser tildada de provocar la situaci√≥n) y que las empresas no oculten los casos o los reduzcan al √°mbito privado, sino que cuenten con un reglamento interno en el que se repudie claramente el acoso sexual, se d√© confianza y seguridad a las victimas (en el sentido de que los casos se investigar√°n discretamente), estableciendo el procedimiento y sanciones que se adoptar√°n contra los acosadores.

 

El acoso sexual afecta principalmente a mujeres j√≥venes, de ingresos reducidos, educaci√≥n no profesional, que han sido asediadas por largo tiempo y solo se deciden a denunciar el hecho como √ļltimo recurso. Existe una percepci√≥n generalizada que la sexualidad masculina, es ¬ďirracional e irrefrenable¬Ē, y por tanto, cualquier manifestaci√≥n de una mujer se puede entender como una invitaci√≥n a un acercamiento sexual. Esto se refiere tanto a aspectos intelectuales (personalidad, asertividad, iniciativa), como tambi√©n a aspectos m√°s externos (vestimenta y maquillaje). Frente a esto, la persona que es v√≠ctima de hostigamiento sexual debe asumir internamente que la actitud indebida y abusiva no es generada por su modo de hablar o su vestimenta, sino propia de personas insanas, incapaces de controlar sus impulsos, que abusan de su poder o status.

 

La mayoría de los acosadores masculinos no entiende que su conducta sea reprochable e ilícita, y el eventual rechazo de la víctima no los hace desistir. Incluso consideran que las manifestaciones de acoso constituyen un halago para la mujer.

 

La persona víctima de acoso sexual debe formular su reclamación por escrito, en la empresa o directamente en la Inspección del Trabajo, pudiendo también exigir el pago de indemnizaciones legales que procedan. Sin perjuicio de ello, puede acudir a los sindicatos o delegados de personal en su empresa, para que la orienten y asesoren.