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CONCILIACION

Gestión del tiempo: El reto de la conciliación entre la vida personal y la profesional


Los espa√Īoles trabajaron el √ļltimo a√Īo un total de 1.798 horas, m√°s que la mayor√≠a de sus vecinos europeos que, de media, s√≥lo dedicaron 1.644 horas anuales a su empresa.


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 Cada vez se habla m√°s de racionalizaci√≥n de los horarios, conciliaci√≥n de la vida laboral y familiar. Lo cierto es que en los √ļltimos cincuenta a√Īos, el n√ļmero de horas que la gente trabaja ha ido descendiendo poco a poco, pero hay pa√≠ses donde se vive mejor que en otros y las diferencias son evidentes. Mientras que un coreano es de los m√°s trabajadores del mundo, un holand√©s es de los que menos horas dedican a la empresa. En Espa√Īa se trabaja por encima de la media europea, aunque por debajo de Latinoam√©rica.



M√©xico es el pa√≠s del continente americano donde m√°s horas al a√Īo se trabaja, un total de 2.110. En general, en Am√©rica Latina se pasa m√°s tiempo en el puesto de trabajo ¬Ė1.952 horas de media al a√Īo¬Ė que en Estados Unidos ¬Ė1.819 horas anuales¬Ė. En Espa√Īa, el n√ļmero de horas es menor, se dedican 1.798 horas a la empresa, pero la jornada laboral es m√°s larga que en EEUU, ya que los espa√Īoles tienen m√°s vacaciones y d√≠as festivos. En Chile, esta cifra asciende hasta las 1.974 horas anuales; le sigue en el ranking latinoamericano Colombia (1.956), Venezuela (1.931), Argentina (1.903) y Brasil (1.841).



Los espa√Īoles trabajaron el √ļltimo a√Īo un total de 1.798 horas, m√°s que la mayor√≠a de sus vecinos europeos que, de media, s√≥lo dedicaron 1.644 horas anuales a su empresa. Espa√Īa est√° muy lejos de pa√≠ses que, como Holanda, dedican 1.355 horas anuales a la vida laboral. La evoluci√≥n espa√Īola ha sido lenta. En los √ļltimos cincuenta a√Īos, la jornada de trabajo se ha reducido un doce por ciento, mientras que en Holanda esta diferencia es de un treinta y cuatro por ciento. En la √ļltima d√©cada, la tendencia decreciente en Espa√Īa ha sido casi nula, ya que s√≥lo se ha reducido un 0,6 por ciento, seg√ļn datos del holand√©s Groningen Centre for Growth. En Brasil, por ejemplo, el n√ļmero de horas trabajadas ha descendido en los √ļltimas cuatro d√©cadas un 13%, muy por encima de otros pa√≠ses vecinos, como Chile, que a penas ha reducido en un 2,8% este indicador.



El caso de Corea del Sur es completamente opuesto, ya que su poblaci√≥n, lejos de acortar su jornada laboral, la ha incrementado un ocho por ciento en los √ļltimos cincuenta a√Īos, hasta 2.392 horas. De hecho, los coreanos fueron los m√°s trabajadores del mundo. Por encima de la frontera psicol√≥gica de las 2.000 horas todav√≠a hay muchos pa√≠ses en pleno siglo XXI, como Estonia, Letonia, Lituania, Bangladesh, Hong Kong, Malasia, Singapur, Taiw√°n, Tailandia o M√©xico.



No por mucho trabajar...

Al comparar la productividad de un empleado con las horas que √©ste dedica a la empresa, se llega a la conclusi√≥n de que ¬ďno existe correlaci√≥n¬Ē entre ambas variables, asegura Gayle Allard, profesora del Instituto de Empresa (IE) en Madrid. ¬ďNo eres m√°s competitivo por trabajar m√°s¬Ē, a√Īade esta experta. De hecho, en Espa√Īa, el tiempo que se desaprovecha en el trabajo equivale al 8,1% del PIB, mientras que en Estados Unidos es del 7,6%. ¬ďNo se trata de trabajar m√°s, sino de hacerlo mejor¬Ē, concluye.



Seg√ļn Ignacio Buqueras, autor de Tiempo al tiempo ¬Ėobra sobre conciliaci√≥n laboral y racionalizaci√≥n de los horarios-, ¬ďestamos esclavizados por el tiempo¬Ē pero, adem√°s, lo malgastamos. Espa√Īa es el pa√≠s europeo en el que m√°s reuniones se celebran, asegura Buqueras. En su opini√≥n, el sector empresarial est√° preocupado porque cree que racionalizar los horarios es acortar la jornada laboral. Sin embargo, su tesis defiende la idea de aprovechar el tiempo de forma m√°s eficaz, ¬ďya que no es lo mismo estar trabajando que estar en el trabajo¬Ē, explica. De hecho, los espa√Īoles son los europeos que menos rinden en la empresa, s√≥lo por delante de Grecia y Portugal.



Por su parte, Nuria Chinchilla, profesora de la escuela de negocios IESE y miembro de la Comisi√≥n p√ļblica para la Racionalizaci√≥n de los Horarios en Espa√Īa comenta que ¬ďlos horarios oficiales muchas veces son correctos, pero los reales en ocasiones son reflejo de una direcci√≥n de equipos deficiente que, en algunos casos, atenta contra la salud de la empresa y del trabajador, y que le impide tener una vida equilibrada¬Ē. En su opini√≥n, ser√≠a conveniente volver a adoptar el horario solar, es decir, el que se utiliza en Londres y abandonar el uso horario de Berl√≠n, que es el que est√° implantado en Espa√Īa. ¬ďLa escasez de tiempo personal y familiar nos hace, adem√°s de personas estresadas e insatisfechas, seres esclavos y a la vez avaros de tiempo. Esto ha llegado a generalizarse de tal manera que en las entrevistas de selecci√≥n, el candidato pregunta sobre el horario, criterio de decisi√≥n que valora igual que el aprendizaje que le va a suponer trabajar en esa empresa¬Ē, explica Chinchilla.



En opini√≥n de Esther S√°nchez Torres, de la escuela de negocios ESADE, una mala distribuci√≥n de la jornada laboral provoca ¬ďabsentismo, incrementa los riesgos psicosociales, afecta la implicaci√≥n del trabajador y provoca la p√©rdida de todos aquellos componentes salariales que priman la flexibilidad, la dedicaci√≥n temporal y la implicaci√≥n en la empresa¬Ē. Sin embargo, reconoce que es dif√≠cil gestionar los horarios de trabajo porque, ¬ďcon independencia de las horas de entrada y salida, actualmente se han alterado los par√°metros tradicionales de la jornada. Hasta hace s√≥lo unas d√©cadas, el conjunto de la poblaci√≥n se mov√≠a de manera uniforme, es decir, el horario, diurno era bastante homog√©neo. Actualmente, esta uniformidad se ha roto y, con ello el que algunos han llamado el tiempo de la ciudad¬Ē.



En cuanto a la relaci√≥n entre las horas trabajadas y la productividad, Nuria Chinchilla se√Īala no existen estudios fiables pero ¬ďest√° claro¬Ē que las largas jornadas ¬ďqueman¬Ē y desmotivan a largo plazo. En este sentido, su opini√≥n es la misma que la de Gayle Allard y se√Īala que, ¬ďtrabajando m√°s horas que el resto de europeos¬Ē, los espa√Īoles tienen una de las productividades m√°s bajas, la tercera por la cola. Adem√°s, ¬ďhabr√≠a que comprobar tambi√©n qu√© porcentaje de gasto farmac√©utico en ansiol√≠ticos y medicamentos contra enfermedades consiguientes a la somatizaci√≥n del estr√©s puede ir asociado a esta cuesti√≥n¬Ē, puntualiza la profesora del IESE.



La asignatura pendiente es apoyar, no s√≥lo con gestos, a las empresas que est√°n facilitando la conciliaci√≥n de la vida familiar, laboral y personal de sus empleados o tienen la intenci√≥n de hacerlo, se√Īala Chinchilla. Propone alg√ļn tipo de ventajas fiscales o puntos a√Īadidos en los concursos p√ļblicos. Para la experta de ESADE, ¬ďcualquier medida que universalice la conciliaci√≥n, la reconozca en t√©rminos asexuados, que integre los diferentes derechos que se ven afectados (derecho a la igualdad y a la no discriminaci√≥n, derecho a la salud, derecho al trabajo y derecho a la familia), y coordine correctamente la dimensi√≥n asistencial, laboral y de Seguridad Social, merece una valoraci√≥n positiva¬Ē.



Chinchilla, como miembro de la Comisi√≥n p√ļblica para la Racionalizaci√≥n de los Horarios en Espa√Īa, se ha fijado lograr una adecuada conciliaci√≥n laboral ¬ďno m√°s all√° de 2010¬Ē. S√°nchez Torres es menos optimista, aunque se√Īala que ¬ďexisten instrumentos suficientes para reconducir la situaci√≥n en pocas d√©cadas¬Ē. Sin embargo, la influencia de la ampliaci√≥n de la Uni√≥n Europea o la aparici√≥n de pa√≠ses productores emergentes dificultan el √©xito de cualquier medida que exija cambios de estructura social¬Ē y aseguran que ¬ďla flexibilidad cuantitativa no puede tener √©xito cuando el competidor es China¬Ē donde, al igual que en el resto de Asia, la mayor√≠a de los pa√≠ses supera ampliamente las 2.000 horas anuales de trabajo, a excepci√≥n de Jap√≥n y Pakist√°n. El mismo problema existe en Am√©rica Latina y pa√≠ses productores que, como Brasil, son de bajo coste para las multinacionales, pero que a su vez tiene que competir con la r√°pida expansi√≥n del gigante asi√°tico.



La conciliación es cosa de dos

Hasta hace poco, cuando se hablaba de conciliar la vida laboral con la profesional, existía la tendencia de pensar sólo en la mujer, ya que cultural y tradicionalmente es ella la que se encarga de los hijos. Sin embargo, cada vez más se pone de manifiesto en las sociedades de los países industrializados que el hombre no sólo debe colaborar en la vida familiar, sino que tiene que tener los mismos derechos que la mujer en este sentido.



Durante el V Congreso Mujer, familia y trabajo, celebrado recientemente en la capital espa√Īola, Jane Haaland, ex ministra de Asuntos Exteriores de Noruega, puso de manifiesto que en su pa√≠s tanto la maternidad como la paternidad son dos aspectos protegidos por ley. As√≠, ¬ďlas madres tienen derecho a un a√Īo de baja cuando dan a luz y el padre puede optar a seis meses¬Ē, se√Īal√≥. En definitiva, plante√≥ la conciliaci√≥n como una cuesti√≥n de derechos humanos que garantiza ¬ďla estabilidad de una familia y, por lo tanto, de la sociedad¬Ē.



En el congreso, tambi√©n particip√≥ el psiquiatra Enrique Rojas, que expuso la importancia de que tanto hombres como mujeres quieran conciliar porque ¬ďes imprescindible para que exista una relaci√≥n de familia duradera¬Ē. La catedr√°tica de sociolog√≠a y miembro del Consejo Superior de Investigaciones Cient√≠ficas (CSIC), M¬™ √Āngeles Dur√°n, plante√≥ el siguiente interrogante: ¬ď¬ŅPor qu√© dedicar el tiempo a la familia es un deber, dedicarlo a nosotros es un disfrute y emplearlo para trabajar es un desarrollo personal?¬Ē En su opini√≥n, esta concepci√≥n implica que todav√≠a queda un largo camino por hacer.



Representantes de distintas empresas consideran que la flexibilidad de horarios, la atenci√≥n personalizada y el teletrabajo son algunas de las medidas de conciliaci√≥n que hacen que el trabajador se sienta mejor y, por lo tanto, sea m√°s rentable. Y es que, seg√ļn Marieta del Rivero, directora general de Nokia Espa√Īa, ¬ďcuando la vida personal va bien, profesionalmente se nota¬Ē y a√Īade que ¬ďes muy importante que una compa√Ī√≠a abogue por que la gente sea responsable con lo que tiene que hacer y no por los horarios¬Ē. Hoy en d√≠a, la adopci√≥n de medidas que faciliten el equilibrio entre vida laboral y personal es una ventaja competitiva que distingue a un grupo de empresas pero que, en un futuro, dejar√° de existir, ya que la conciliaci√≥n ser√° una obligaci√≥n de todas las compa√Ī√≠as, seg√ļn consideran los directivos.

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