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SALUD LABORAL

Cómo saber si su jefe lo acosa


El mobbing consiste en descalificar, desprestigiar y humillar a una persona en el ámbito laboral para desestabilizarla psicológicamente, se presenta en forma persistente y prolongada.


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 El acoso puede ser realizado por una o varias personas y lo que busca es intimidar a la víctima con el fin de que se autoexcluya, predomina la agresión psicológica, pero puede utilizarse también la agresión física y casi siempre el acosador es un superior jerárquico aunque también puede ser un compañero del mismo nivel del acosado dentro de la organización.

El acoso moral es un término utilizado para referirse al acoso en el trabajo, a éste se le denomina también: acoso psicológico, hostigamiento en el trabajo o psicoterror. En inglés, se utiliza la palabra Mobbing para referirse a éste tipo de violencia psicológica.

Las conductas manifestadas en el acoso moral son variadas y constituyen tácticas desestabilizadoras, las mismas son dirigidas al acosado, como por ejemplo: insultos, chantajes, insinuaciones, difamaciones, calumnias, tergiversaciones, aislamiento, burlas en relación a características personales o cualquier otro aspecto, evaluación injusta y mal intencionada de su trabajo, comentarios groseros o degradantes sobre su persona y, en ocasiones, sobre su familia.

También los acosadores suelen no responder a sus preguntas verbales o escritas, ponen a sus compañeros en su contra, le hablan de manera agresiva y grosera, lo provocan para que reaccione, rechazar todas sus propuestas, le quitan toda actividad, lo responsabilizan de errores cometidos por los demás, lo controlan y vigilan de manera extrema, hablan mal a sus espaldas, miradas y gestos despectivos, rechazan su contacto a través de comentarios o gestos, limitan sus posibilidades de expresión, le asignan tareas muy por debajo de su preparación.

Debido a las consecuencias negativas que sus conductas acarrean es imprescindible describir el perfil psicológico propio de los acosadores: mediocres, envidiosos, con necesidad de control, miedo a ser superados y a perder protagonismo, inseguros, falsos, oportunistas, y mentirosos compulsivos, poseen gran capacidad para el engaño, aparentan ser personas de ética y moral, con sensibilidad social y preocupación por los demás, cuando en realidad lo que hacen es utilizar a otros para lograr sus objetivos, sin importar todas las mentiras, manipulaciones, difamaciones, tergiversaciones, etc., que tengan que emplear en contra de la persona que hayan elegido como víctima y blanco de sus ataques.

En muchas ocasiones, actúan cobardemente escondiéndose detrás de otras personas, a las cuales manipulan induciéndolas a imitarlos en el maltrato, por abuso de poder o por persuación ofreciéndoles beneficios a cambio de su complicidad o silencio.

En realidad, son personas muy egoístas, sin ética, moral y escrúpulos y sin sensibilidad social y empatía, hacen uso de cualquier recurso para desacreditar moralmente a la víctima presionándola de tal manera que se sienta agobiada y se retire, ya que la víctima, desde el punto de vista del acosador constituye un estorbo o amenaza para el logro de sus fines.

Muchas veces, los acosadores poseen un carisma superficial, que desaparece cuando se les conoce bien. Son sumamente destructivos de las relaciones en el trabajo y en la sociedad, provocando enemistades y envenenando las relaciones entre las personas.

Además, utilizan un doble sentido o doble mensaje para crear confusión y distorsionar el proceso de comunicación, en sí, son expertos hostigadores/desestabilizadores, cuyas deshonestas acciones no pretenden otra cosa que favorecer sus fines o ambiciones.

Los rasgos mencionados han sido identificados por diversas tendencias como psicopatológicos, sobre todo: rasgos narcisistas, psicopáticos y paranoides.

En cuanto al perfil psicológico del acosado, la mayoría de las investigaciones confirman que las víctimas de acoso moral: poseen elevado sentido de ética, moral y honestidad, tienen gran sensibilidad social y muchas veces se convierten en los defensores de los más débiles, son muy eficientes y autónomas en su trabajo, tienen disposición al diálogo, al trabajo en equipo y sentimientos de compañerismo, son apreciadas por sus compañeros, solidarias y empáticas. Poseen un adecuado nivel de autoestima, integridad, dignidad, creatividad, iniciativa, fé en la causa de la justicia y deseos de luchar por un mundo mejor.

Fuente: Analítica.com