CCOO advierte
que el dato de inflación medido de noviembre a noviembre (0,2%), que se utiliza
para la revalorización de las pensiones, demuestra que la subida inicial
realizada por el Gobierno este año (2% para las pensiones inferiores a 1.000
euros y 1% para las superiores a esta cantidad) no ha sido suficiente para
garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo perdido con la congelación en
2012 (1,9%). De modo que en los dos últimos años las pensiones inferiores a
1.000 euros, que son el 66% del total, han perdido un 0,1% y las pensiones
superiores a 1.000 euros, el 33% del total, han perdido un 1,1%.
Para el
secretario confederal de Protección Social, el Gobierno intenta crear una
cortina de humo en relación a la supuesta recuperación parcial obtenida en 2012
con el único objetivo de justificar la nueva fórmula de revalorización de
pensiones que pondrá en marcha el próximo año. Según esta nueva fórmula las
pensiones subirán en 2014 un 0,25%, mientras que la previsión de inflación que ha
hecho el propio Ejecutivo será de 1,5%, por lo que todas las pensiones perderán
dicho año un 1,25% de poder adquisitivo a sumar a lo que han perdido en lo que
llevamos de legislatura.
Desde
CCOO se advierte que si se realizara un análisis estrictamente económico de la
evolución de inflación que se registra a lo largo de todo el año, la pérdida de
poder adquisitivo sería mayor. De
acuerdo con este análisis entre 2012 y 2014 la pérdida media de poder
adquisitivo de las pensiones alcanza el 2,79%. Como ejemplos (ver cuadro) los beneficiarios
de pensiones superiores a mil euros, que se revalorizaron un 1% a principios de
año, perdieron poder de compra durante gran parte de 2013 (entre enero y
agosto) y sólo lo recuperaron durante los últimos meses, aunque de manera
insuficiente para compensar la pérdida previa, registrando un recorte de su
poder adquisitivo en el conjunto del año, previsiblemente, de entre tres y
cuatro décimas. Igualmente, los beneficiarios de pensiones iguales o inferiores
a mil euros perdieron poder de compra en enero, febrero, marzo y junio de 2013,
y lo ganaron durante el resto del año, registrando una mejora en su poder
adquisitivo en el entorno de siete décimas en el conjunto de 2013. Es decir,
los efectos positivos de esta ganancia se concentran únicamente en los últimos meses de 2013 no
manteniéndose a futuro, como hubiera ocurrido de mantenerse la actual fórmula
de revalorización de pensiones.

Por último, Carlos Bravo ha recordado que el mantenimiento
del poder adquisitivo de las pensiones, además de ser una cuestión de justicia
social para con los jubilados y pensionistas, tiene también una importancia
macroeconómica de primer orden, ya que las pensiones se dedican casi en su
totalidad al consumo y ello contribuye al mantenimiento de la demanda interna
de bienes y servicios, que a su vez son motor de mantenimiento y creación de
empleo.