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ECONOMIA

Edimburgo se blinda con los preparativos de la reunión del G-8


La policía escocesa ha detenido este lunes a un centenar de manifestantes en Edimburgo durante las protestas previas a la cumbre de líderes del Grupo de los Ocho (G-8), entre los próximos miércoles y viernes en Gleneagles.


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El enfrentamiento entre los manifestantes y las fuerzas del orden, en el centro de la capital escocesa, también ha dejado varios heridos leves en ambos bandos.

Hasta un millar de simpatizantes de grupos anarquistas, según la policía, han protagonizado lo que han denominado "El Carnaval para el disfrute total" en las calles de Edimburgo, una ciudad prácticamente tomada por las fuerzas del orden. Lo que había empezado con un cruce de palabras acabó finalmente en una refriega entre agentes y manifestantes, que avanzaban disfrazados y a ritmo de tambores por el centro de la ciudad.

La Policía ha recomendado a los comercios que cerrasen y que su personal permaneciese dentro y alejado de las ventanas. Los radicales, en su mayoría jóvenes de la región, han destrozado partes de la acera y han lanzado ladrillos contra una línea de oficiales protegidos con armaduras y cascos en Rose Street, una zona lujosa repleta de cafés y bares populares.

La Policía cargó en repetidas ocasiones contra la muchedumbre, haciendo uso de sus escudos para empujar hacia atrás a los manifestantes. Acto seguido, los agentes se han visto sorprendidos por una lluvia de botellas y latas de cerveza vacías.

Contra la pobreza

Más de 10.000 policías patrullan las calles de Edimburgo, donde miles de personas se congregan ya para participar en las protestas contra la pobreza y la injusticia social, con motivo de la cumbre del G-8, los siete países más ricos y Rusia. El plato fuerte de las manifestaciones será el miércoles en Edimburgo, con la marcha convocada por el activista Bob Geldof y el último concierto de los once Live 8 contra la pobreza.

El pasado sábado, Londres centró la serie de diez conciertos simultáneos en todo el mundo, que reunió a algunos de los mejores artistas de los últimos 30 años para presionar a los líderes del G-8 para que aumenten su ayuda a Africa, cancelen la deuda externa de todos los países e impulsen el comercio justo.

Con una audiencia de 2.000 millones de espectadores que siguieron los recitales por televisión e Internet, el Live 8 ha dado a los líderes mundiales "el mayor mandato de la historia para acabar" con la extrema pobreza, según Geldof.