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El Supremo aprueba el despido disciplinario de sindicalistas por insultar al empresario


El Tribunal dice que el ejercicio de la libertad de expresi贸n y de informaci贸n en el trabajo "no puede justificar sin m谩s el empleo de apelativos insultantes, injuriosos y vejatorios para el empleador que recibe la cr铆tica".


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SECCI脫N SINDICAL FRATERNIDAD MUPRESPA

El Tribunal Supremo considera que el despido de un trabajador es procedente cuando se vierten expresiones 聯vejatorias, degradantes e injuriosas que atacan la honorabilidad de la empresa聰. Expresiones que 聯rebasan聰 los l铆mites de la libertad sindical y de expresi贸n.

As铆 se pronuncia el alto tribunal en una reciente sentencia en la que, por primera vez, falla sobre la procedencia de un despido disciplinario. Y lo hace por la pecularidad del caso en la que se trata de dilucidar, en el recurso de casaci贸n y de unificaci贸n de doctrina, si la conducta del trabajador [que procede as铆 con el empresario] 聯est谩 amparada o no por el ejercicio de un derecho fundamental聰 como el de la libertad sindical y, por a帽adidura, el de la libertad de expresi贸n. O bien, si los insultos hacia el empresario suponen una vulneraci贸n del Estatuto de los Trabajadores al considerar tales hechos como 聯incumplimiento del contrato y una transresi贸n de la buena fe contractual聰.

Los hechos que juzga el Supremo tras diversas sentencias contradictorias en las distintas instancias ocurrieron en agosto de 2002 ante los centros de El Corte Ingl茅s, en las calles Preciados y M茅ndez 脕lvaro, y la Fundaci贸n Ram贸n Areces, de Madrid. En esos sitios, el presidente de uno de los comit茅s de empresa y otro compa帽ero distribuyeron panfletos con reivindicaciones laborales y en el horizonte de elecciones sindicales en la empresa.

Panfleto insultante
Seg煤n declara la sentencia, el panfleto conten铆a expresiones dirigidas a directivos, jefes de la empresa como las siguientes: 聯Fauna que pasaban ante nosotros聰; 聯mafias fascistas que controlan la empresa聰; 聯el capo di tutti capi se reun铆a con la familia para repartir los territorios y los esbirros custodiaban la fortaleza, realmente era una visi贸n de los a帽os 20聰. El panfleto tambi茅n conten铆a duras descalificaciones para otros sindicatos con representaci贸n en la empresa.

Por ejemplo, 聯a los 煤nicos que echamos en falta en el sarao (sic) fue a los pistoleros a sueldo de Fasga y Fetico聰.

La Sala de lo Social consider贸 procedente el despido de los trabajadores, pero el Tribunal Superior de Justicia de Madrid lo declar贸 nulo. As铆 lleg贸 el caso ante el Tribunal Supremo, ante el cual, El Corte Ingl茅s, defendido por Federico Dur谩n, director del 谩rea laboral del bufete Garrigues, esgrimi贸 un caso similar con fallo de despido procedente dictado por el Tribunal Superior de Catalu帽a el 22 de julio de 2002 a pr贸posito de una acci贸n similar del delegado de CNT contra el alcalde de La Bisbal; es decir, la sentencia de contraste. Para apoyar el fallo, el Supremo expone varios argumentos. En primer lugar, la Sala decide estudiar el recurso porque no se trata de unificar doctrina sobre las causas laborales que justifican el despido disciplinario, sobre lo que ha rehusado pronunciarse siempre por las 聯circunstancias y casu铆stica聰 de cada caso.

Se trata de ver si se han vulnerado derechos fundamentales, como el de la libertad sindical y de expresi贸n. Y, a este respecto, el Supremo, citando la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, dice que 聯el ejercicio de la libertad de expresi贸n -tambi茅n el del derecho a la informaci贸n sindical- no puede justificar sin m谩s el empleo de apelativos insultantes, injuriosos o vejatorios que exceden el derecho de cr铆tica y son claramente atentatorias para la honorabilidad de aquel cuyo comportamiento o manifestaciones se critican聰.

Igualmente, el Supremo rebate la excusa de que el comportamiento de los sindicalistas se da en un contexto laboral y de elecciones sindicales. 聯El mundo del trabajo no es [...] una esfera separada y estanca de la sociedad donde tengan libre curso descalificaciones y expresiones vejatorias que no son de recibo en otros 谩mbitos de la vida social聰, dice el Tribunal.

Por todo ello, el fallo no exime de culpa a los sindicalistas que repartieron los folletos, aunque sean delegados y uno de ellos presidente de uno de los comit茅s de empresa de El Corte Ingl茅s. Como representante de los trabajadores y miembro del sindicato 聯est谩 obligado a conocer el dontenido de la comunicaci贸n difundida (lo que consta en este caso), y no est谩 facultado para proceder a su distribuci贸n cuando incluye apelativos insultantes, injuriosos o vejatorios聰, dice la sentencia del Tribunal Supremo.

Contrastes entre el despido por descalificar al alcalde y al empresario
La sentencia sobre el caso de El Corte Ingl茅s es la primera de unificaci贸n de doctrina que emite el Tribunal Supremo sobre un despido disciplinario gracias a que de,por medio, se juzga sobre los l铆mites que tiene un derecho fundamental; en este caso el de libertad sindical.

Sin embargo, cuatro de los miembros de la Sala han elaborado un voto particular para decir que, a煤n as铆, la Sala deber铆a haber rechazado el recurso presentado por la empresa. Y, para ello, sostienen que no hay parecido y, por tanto contradicci贸n, con la sentencia utilizada como contraste como es la que fall贸 el Tribunal Superior de Justicia de Catalu帽a el 22 de julio de 2002. Entonces, la sentencia aval贸 el despido del delegado del sindicato CNT en el Ayuntamiento de La Bisbal (Gerona) por repartir octavillas en las fiestas de la localidad con insultos dirigidos al alcalde, 聯con nombre y apellido聰 , adem谩s de con una foto, lo que no ocurre en el caso que juzga el Supremo. Es decir que, en un caso, los agredidos tal vez 聯no sean tan facilmente identificados聰 fuera de la empresa, mientras que en el otro s铆.

El voto en contra tiene en cuenta tambi茅n otras circunstancias como las diferencias que hay entre un caso y otro por el lugar donde se reparten los panfletos y si quien lo hace ha elaborado o no la propaganda. Otro caso famoso dentro de la jurisprudencia laboral de despido por insultar al empresario fue el del trabajador de Bimbo que utiliz贸 el correo electr贸nico para enviar un chiste contra la compa帽铆a que la direcci贸n consider贸 ofensivo. Entonces, la defensa del trabajador tambi茅n esgrimi贸 que la empresa hab铆a vulnerado el derecho a la libertad de expresi贸n.

Descalificaciones premeditadas
La primera sentencia del Juzgado de lo Social de Madrid sobre el caso y que respalda el Tribunal Supremo considera un agravante que las descalificaciones dirigidas hacia la empresa no sean fruto del acaloramiento del momento ante las puertas de la compa帽铆a, sino que est谩n recogidas 聯por escrito聰 en el panfleto, 聯con el 谩nimo sereno y reflexivo, y plena conciencia de lo que se pretende manifestar聰 , como llamar a la empresa 聯banda terrorista聰 o 聯Junta de accionistas: dem贸cratas y terroristas, 聯隆tu decides el bando!聰. El planfleto tambi茅n fue distribuido por la Red de la empresa en diversas ciudades espa帽olas.

Sentencias relevantes
Sentencia del Tribunal Supremo de abril de 2005. Despido procedente de dos delegados de CCOO de El Corte Ingl茅s por insultar al empresario.

Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Catalu帽a, de 22 de julio de 2002. Despido procedente del delegado de CNT en el Ayuntamiento de La Bisbal por insultar al alcalde.

Despido procedente de un trabajador de Bimbo por enviar un chiste ofensivo para la empresa a trav茅s de Internet.

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