La revolución pendiente

Archivado en

IGUALDAD

La revolución pendiente


Las mujeres copan sólo el 10% de los puestos directivos. La mujer en España está peor retribuida que en el resto de Europa en todos los niveles laborales


pdf
print
pmail
Hay que aprender a gestionar la diversidad en los consejos de administración. Las mujeres somos más pragmáticas y tratamos los temas con más realidad que los hombres. Es decir, preguntamos, ¿cuánto dinero vale este proyecto cuyos resultados no se verán hasta dentro de dos años? ¿Qué recursos humanos necesitamos para ponerlos en marcha? También evitamos que los hombres se distraigan en las reuniones con temas banales al perseguir que sean cortas, pero efectivas". Así de contundente se muestra la emprendedora Begoña Maestro, que ha puesto en funcionamiento cuatro compañías de diversos sectores, tras trabajar en el ICO. Esta directiva está presente en el consejo de administración de tres de las sociedades fundadas por ella junto a distintos socios.

Que las mujeres accedan a puestos directivos, como le ha sucedido a Maestro, en las empresas en España no es habitual. Sólo un 10% de los puestos de la dirección general en España están ocupados por féminas, cifra que ha disminuido cuatro puntos en dos años, según pone de manifiesto un estudio realizado por Iese en colaboración con la consultora de recursos humanos Icsa. Y lo peor es que los salarios en este nivel son un 24% inferiores a los de los hombres.

Además, en estos cargos de alta dirección, una ejecutiva española ganó de media el año pasado 42.583 euros menos que una italiana o 24.063 euros menos que una francesa. Estas diferencias se mantienen en mandos intermedios y en puestos inferiores estando siempre la mujer española peor remunerada.

"Con la crisis, ha descendido el número de mujeres en puestos de dirección general y en direcciones comerciales, mientras que se mantienen las cifras en recursos humanos", señala Nuria Chinchilla, profesora del Iese. Esto se debe a que "la crisis se ha cebado con la mujer y en más de una empresa se han dejado de aplicar políticas de igualdad", subraya Ernesto Poveda, director general de la consultora ICSA. "Las compañías -añade-que las han implantado como medida de flexibilidad las mantienen, mientras que las sociedades que lo hicieron por imagen en tiempos de crisis se han olvidado de estas políticas a favor de la mujer".

Para Chinchilla no es que exista un techo de cristal, sino de cemento "porque muchas mujeres se niegan a mimetizar a los varones en el trabajo". Y explica: "Ellas con el ascenso laboral piensan en el futuro de su familia, en la profesión... mientras que los hombres únicamente consideran el aumento de ingresos y en la próxima promoción laboral".

Elena Terol, socia fundadora de la empresa de cazatalentos Excellent Search, señala que "los directivos cuando salen de casa sólo piensan en su reunión de trabajo, mientras que las directivas dejan la nota a la empleada del hogar con la hora que hay que acudir a recoger a los hijos, el menú que hay que cocinar o cómo hay que lavar la ropa... así como en el trabajo. En definitiva, las mujeres tienen demasiados temas en su cabeza". Para Chinchilla, la revolución pendiente es que el hombre entre en casa. "Algunos que han pedido el permiso por paternidad se sienten el raro de la película porque no es habitual en nuestras empresas".

CONCHI LAFRAYA
La Vanguardia