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En el caso del Convenio Colectivo de las Cajas de Ahorros 2007-2010 la cosa está clara, nos corresponde el IPC previsto por el Gobierno

Nos corresponde una subida del 2% para 2009


Sería difícilmente entendible por la plantilla de Caja Madrid, a la que se le exige, si cabe, un mayor esfuerzo ante la situación que estamos viviendo, que se intente regatear con su salario básico.


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► Tras la ratificación del Convenio por parte de CC.OO. y CSICA, el pasado 27 de enero, éste vuelve a tener validez legal, por lo que las cajas deben hacer efectivo el incremento salarial.

 

► La demora provocada por la impugnación de CIC ha animado a algunas cajas (¿con problemas?) a proyectar dudas sobre cuáles son los términos salariales acordados. Cuando algún sindicato minoritario juega con fuego, con temeridad y en el peor momento, puede ocurrir que alguna dirección sienta tentaciones de enredar más las cosas.

 

► También contribuye a generar dudas cierto clima general que intentan instalar algunas voces empresariales (CEOE), ante las que CC.OO. y UGT (presentes en la Mesa de Diálogo Social y el Acuerdo Nacional de Convenios) han respondido que no aceptaremos un replanteamiento de las subidas salariales pactadas en los Convenios. 

 

► En el caso del Convenio Colectivo de las Cajas de Ahorros 2007-2010 la cosa está clara, ya que el incremento que nos corresponde es el mismo de estos últimos años, o sea, el IPC previsto por el Gobierno; y dicha previsión es del 2% para 2009.

 

► Las reglas de juego de las que nos hemos dotado han valido para estos años en que el IPC final ha superado ampliamente el incremento percibido inicialmente, diferencia que hemos recuperado posteriormente, gracias a la cláusula de revisión salarial. Esas reglas del juego siguen valiendo ahora (porque son las mismas y no las hemos cambiado), cuando la previsión de crecimiento de los precios puede parecerse a la realidad.

 

► Quien intente romper las reglas deberá asumir su responsabilidad en la pérdida de la confianza que ello supone y en la conflictividad que se derive de su incumplimiento. No están las cajas –unas más que otras- para que se las señale con el dedo y corresponde a los gestores, porque es su responsabilidad, tomar las medidas adecuadas para enderezar el rumbo, con transparencia y profesionalidad; sin trampas.

 

► Existen mecanismos suficientes para atender aquellas situaciones particulares que requieran un tratamiento específico. Pero poner bajo sospecha a todo el sector puede acabar siendo un mal negocio, empezando por la quiebra de la confianza de las plantillas, el hecho diferencial que ha sido durante estos años el principal activo de estas entidades y que las ha empujado hasta alcanzar una cuota cercana al 50% del sistema financiero.

CC.OO. siempre cumplimos nuestros compromisos. Esperamos que nuestros interlocutores actúen con la misma seriedad.

Sería difícilmente entendible por la plantilla de Caja Madrid, a la que se le exige, si cabe, un mayor esfuerzo ante la situación que estamos viviendo, que se intente regatear con su salario básico.

 

                                                                                                                                                  Madrid, Febrero de 2009

 

 


* Nota de prensa del Ministerio de Economía y Hacienda en la que hacen referencia a la previsión del IPC para el 2009. Accede al documento AQUI