Archivado en Noticias, Fusiones

La Tribuna Extreme帽a

Cajas de Ahorro Extreme帽as


NO creo que la fusi贸n de las cajas de ahorros extreme帽as sea un debate que suscite inter茅s


pdf
print
pmail
NO creo que la fusi贸n de las cajas de ahorros extreme帽as sea un debate que suscite inter茅s, ni una cuesti贸n prioritaria para los extreme帽os, aunque sean clientes de las entidades financieras susceptibles de fusi贸n, Caja Extremadura y Caja Badajoz. No creo que nadie reclame semejante medida y, francamente, ante el desinter茅s que percibo no imagino a nadie acerc谩ndose al pol铆tico de turno para reclamarle semejante cuesti贸n. Puede, eso s铆, que alg煤n sector concreto, espec铆fico y minoritario, por un inter茅s puntual, m谩s pol铆tico que econ贸mico, quiera ir en esa direcci贸n, pero no es algo de lo que se hable en el trabajo, en el bar o en las tertulias, como para que semejante medida pudiera alcanzar el estrellato y figurar en un programa electoral.

El debate que se pretende revitalizar surgi贸 ya en 1990, cuando se formaliza la fusi贸n entre la Caja de C谩ceres y la Caja de Plasencia, constituyendo ambas la Caja de Extremadura, denominaci贸n que evocaba un 谩mbito territorial deseado y una unidad financiera que no era tal, pero que bien pudiera servir de bandera para ulteriores fusiones. Digamos que la nueva denominaci贸n fue un acierto que, desde ese momento, dej贸 a la otra entidad, Caja Badajoz, con una denominaci贸n provincial que aunque estrat茅gicamente eficaz, no se correspond铆a con la realidad. Para intentar equilibrar la balanza, Caja Badajoz registr贸 para su tarjeta de cr茅dito el nombre de Extremadura. O sea, que la reducida pol茅mica viene de lejos.

Sin embargo, han transcurrido los a帽os, las cajas han crecido por separado, son entidades solventes y la fusi贸n no se produce, pese a que el tema es recurrente y con m谩s o menos fuerza no acaba de despertar ni de dormir, pero siempre se ha mantenido en 谩mbitos muy reducidos, tanto financieros y administrativos como de gesti贸n empresarial.

Es ahora cuando, por dos v铆as distintas, vuelve el asunto a las p谩ginas de la prensa y cobra nuevo inter茅s. Por un lado, las manifestaciones pol铆ticas del Sr. Fern谩ndez Vara y, por 煤ltimo, las cualificadas palabras del Gobernador del Banco de Espa帽a en un foro tan cualificado como la Fundaci贸n de Estudios Financieros. Mientras que el primero intenta avivar un fuego inexistente y deja entrever un m谩s que cuestionable clamor popular por la fusi贸n, el Gobernador formula un criterio mucho m谩s prudente y razonable, como es manifestar que, desde la entidad que preside, s贸lo se acptaran aquellas operaciones de concentraci贸n que 芦se planteen entre cajas con un escaso solapamiento geogr谩fico y sectorial禄. El requisito puede parecer simple, pero no se cumple en nuestras cajas que son competidoras en ambas provincias y que, adem谩s de participar conjuntamente en muchos proyectos de inversi贸n, existe entre ellas una colaboraci贸n fluida que no impide el crecimiento de ambas.

Las palabras de Guillermo Fern谩ndez Vara, consejero de Sanidad y Consumo y, simult谩neamente, candidato a la Presidencia de la Junta de Extremadura por parte del PSOE, al manifestar que la fusi贸n de las cajas de ahorro se la ha reclamado la mayor铆a de gente con la que ha hablado, indica que ha pisado poca calle o que sus interlocutores son 芦cajistas禄, empresarios y financieros. Ha hablado, entiendo, con muy pocos ciudadanos.

La lejan铆a de sus palabras y de sus conversaciones de la realidad regional, supone una preocupaci贸n a帽adida por quien, encerrado hasta ahora en cuestiones sanitarias, sea por profesi贸n o por ocupaci贸n, desconoce las preocupaciones reales y cotidianas del ciudadano, que como f谩cilmente puede comprobarse, tiene otras inquietudes y prioridades.

Est谩 muy claro que lo que preocupa al ciudadano es lo que le toca m谩s directamente. En Talayuela y, por extensi贸n, en la zona norte de C谩ceres, hay preocupaci贸n con el futuro agr铆cola, al cuestionarse seriamente el futuro del cultivo del tabaco. En las vegas del Guadiana, preocupa el cultivo del tomate. En Villafranca y el entorno de la Tierra de Barros, la instalaci贸n de una refiner铆a. En el sur de Badajoz, la distribuci贸n del agua es una a帽eja preocupaci贸n que debiera haberse resuelto el siglo pasado. El trazado de la carretera entre Badajoz y Levante preocupa tanto en Castuera como en Cabeza del Buey. En Herrera del Duque est谩n inquietos por el desplazamiento de todos los servicios comarcales a Talarrubias. Y en toda Extremadura preocupa el futuro por la insolidaridad territorial que est谩 fomentando el Gobierno de Espa帽a, con sus devaneos territoriales, su financiaci贸n descarada a los que m谩s tienen, su pol铆tica antiterrorista, o su gesti贸n de la inmigraci贸n. Pero de la fusi贸n de cajas de ahorro, ni citarla.

Indudablemente, han de ser ambas entidades quienes, dentro de su autonom铆a, analicen cuidadosamente las posibilidades de fusi贸n y el inter茅s o conveniencia de la misma y bajo criterios de estricta gesti贸n empresarial. Pese a sus peculiares caracter铆sticas, no dejan de ser entidades privadas que cuentan con 贸rganos de gobierno y de representaci贸n. Tal vez lo mejor que pod铆a hacer la clase pol铆tica por nuestras cajas es apartarse de ellas, despolitizando sus decisiones y dejando que sean ellas, sin empujones, las que tomen la decisi贸n. Si llega la fusi贸n, bienvenida sea, pero que sea por el inter茅s de las propias cajas y no por lo que pudiera convenir a un partido pol铆tico.