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Circular CC.OO. en Grupo Banco Popular
septiembre 2004

Publicado en la Intranet el Reglamento del Incentivo a Largo Plazo
MUCHO RUIDO Y POCAS NUECES


Tras unos desprestigiados “Pactos Individuales” llegó el “Bonus”, y tras de él, en una necesaria nueva vuelta de tuerca, el “Incentivo a Largo Plazo”, pero sea cual sea su nombre resultan injustos, arbitrarios e inadecuados como incentivo.


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Bastante desprestigiado venía encontrándose el sistema de "Pactos Individuales", de modo que se hacía necesario buscar otra cosa que pudiera encandilar a la plantilla, pero -eso sí- que resultara baratito. Entonces apareció el "Bonus"; lo percibiría una pequeña parte de los trabajadores, pero con suerte ilusionaría a muchos más. El establecimiento del "Plan SUMA" hizo necesaria otra vuelta de tuerca ¡y así llegó el "ILP"!

                                   

        Primero fueron

               los "Pactos

          Individuales"

 

          Después llegó

                el "Bonus"

 

     Y ahora tenemos

           el "Incentivo

         a Largo Plazo"

 

 

                     Primero

          discriminaron

       a unos cuantos.

 

                    Después

           a la mayoría.

 

                      Y ahora

                ¿podíamos

               en realidad

  esperar otra cosa?

Realmente es bastante difícil conseguir que el Grupo Banco Popular gane tantísimo dinero, pero tiene menos mérito si consideramos lo poco que paga a sus trabajadores. Sin embargo, el problema de los empleados y empleadas de esta casa no consiste sólo en una inadecuada retribución, o en que tengamos que prolongar tan exageradamente la jornada, o en que el desarrollo de nuestra carrera profesional se encuentre bajo la tutela exclusiva de la Dirección. El problema es la falta de consideración. Aquí de uno en uno y sin exigencias. Ya se valorará el cumplimiento de objetivos y ya se verá qué retribución es otorgada.

Puede ser más cómodo -y más barato a corto plazo- dirigir una plantilla sin tener que compartir criterios, negociar contraprestaciones o establecer regulaciones. Pero si un empleado piensa que no es escuchado, o se siente poco valorado, o cree que está siendo explotado, tenderá a sentirse poco concernido por la marcha de la empresa. Si son muchos los empleados quienes están en la misma situación el problema es grave ¿Qué diríamos de sistemas de retribución, como "Bonus" o "ILP", que sólo alcanzarán a un 20% de la plantilla aproximadamente? Pues que dejan en bastante mal lugar al otro 80%; es decir, a la mayoría ¡Apañados vamos si tenemos que ilusionarnos con esta espuma! (Y se puede decir que de aquellos polvos vinieron estos lodos respecto de los "Pactos Individuales" )

ALGUNAS

PREGUNTAS

 

Si "sólo"

se consiguen

900 millones

de beneficios,

con una ratio

de eficiencia

de alrededor

del 30%,

¿será un
gran fracaso?

 

Y si se

consiguieran

990 millones

¿quién va a

evitar

que cunda

la sospecha

de que

en realidad

se trata

de ahorrar

el 3%

del beneficio

del año 2006?

 

 

Quizá cueste dejar de crear falsas expectativas y quizá sea más laborioso gestionar una plantilla ateniéndose a unas reglas de juego más justas y equilibradas, donde la negociación colectiva tenga el espacio que precisa y, así, los incrementos retributivos -por ejemplo- se perciban en proporción a una justa valoración del esfuerzo realizado y alcancen a todos los que se lo merezcan, no sólo a unos pocos. Quizá sea difícil abandonar el "haz lo que yo te digo, que luego veré qué te doy a cambio". Pero quienes trabajamos en el Grupo Banco Popular deseamos ser tratados como personas con derechos y no como unidades de producción que se llevan y se traen, y luego... se arrinconan.

En resumen: hemos de seguir trabajando (todos) como locos para que una minoría (que seguramente se lo merece) cobre "Bonus" e "ILP". Y una mayoría (que también merecería cobrar) se va a quedar sin un euro y, además, va a quedar fatal, pues parecerá que se han conseguido los objetivos fijados A PESAR DE SU INSUFICIENTE COLABORACIÓN.

Desde CC.OO. volvemos a repetirlo: "Pactos Individuales", "Bonus" e "ILP" son todos injustos y arbitrarios como sistemas de retribución complementaria, no constituyen un adecuado incentivo y, en definitiva, son malos para los trabajadores y para la empresa.

septiembre de 2004