La gestión de la nueva caja se reparte entre seis direcciones generales adjuntas
Los consejos de administración de Caja España, Caja Duero y Caja Burgos se reunirán finalmente mañana (un día después de concluir el plazo fijado por el Banco de España) para aprobar el arranque oficial del proceso de fusión que deberá alumbrar una gran entidad en Castilla y León la próxima primavera, si se cumplen los plazos previstos. Después de intensificar en los últimos días las negociaciones para llegar a los consejos con un acuerdo sobre el reparto de sedes y servicios, y sobre el organigrama directivo de la nueva caja, los responsables de las tres cajas parecen haber logrado el difícil equilibrio que ha permitido el consenso.
Salamanca albergará los servicios centrales de la futura Caja y León será la sede de la Presidencia
Salamanca tendrá la dirección general de la nueva caja de ahorros que surgirá de fusionarse Caja Duero, Caja España y Caja de Burgos, mientras León alberga la presidencia de la entidad y Burgos acogerá los centros de negocio que hasta ahora están en Madrid. Este acuerdo ha sido adoptado a lo largo de este fin de semana en las diferentes reuniones mantenidas por los directivos de las tres cajas y a la que han acudido responsables políticos de la Consejería de Economía y del PSOE de Castilla y León, según han confirmado fuentes consultadas por Efe.
El acuerdo definitivo, a expensas de un presidente de consenso y de algunos flecos
Todo indica que mañana se celebrarán a la misma hora los tres consejos de administración que deben dar el visto bueno al proyecto de fusión. Sin embargo, aún no se han convocado. El motivo es que será esta tarde cuando se traten de cerrar los últimos «flecos» -más políticos que técnicos- para cerrar un acuerdo para constituir una Caja en la que también falta por saber el nombre de su presidente. Sobre éste y otros aspectos hablarán en primer lugar responsables de la Junta, del PSCL y del PP en un encuentro al que luego se sumarán lass Cajas.
Salamanca, León y Burgos pactan el reparto de los órganos de poder de la nueva caja
Las tres grandes cajas de Castilla y León han dado un paso decisivo este fin de semana en el arduo camino de su fusión. Tras el documento de viabilidad presentado ante el Banco de España el pasado 27 de octubre (un informe contractual en el que no se fijaban sede, presidencia, plantilla, ni constitución del consejo), los directivos de las tres entidades han logrado avanzar en el organigrama de la que será la mayor entidad bancaria de Castilla y León, y la sexta por activos en el conjunto de las españolas. Han llegado a un acuerdo para fijar en Burgos la sede del centro de negocios que hasta ahora, las tres entidades tenían en Madrid; Salamanca se quedará con los servicios centrales de la nueva caja de ahorros, y la presidencia y secretaría general radicará en León.
El consejo de administración, con 34 miembros, con sede en León
El consejo de administración de la futura caja de ahorros que surja de la fusión estará compuesto por 34 miembros, y tendrá su sede también en León. La recomendación que hace en este sentido el informe de la consultora KPMG se ha considerado válido por las cajas, con lo que el número de consejeros se amplía notablemente (Caja España tiene actualmente 17 miembros).
La gestión de la nueva caja se reparte entre seis direcciones generales adjuntas
Los consejos de administración de Caja España, Caja Duero y Caja Burgos se reunirán finalmente mañana (un día después de concluir el plazo fijado por el Banco de España) para aprobar el arranque oficial del proceso de fusión que deberá alumbrar una gran entidad en Castilla y León la próxima primavera, si se cumplen los plazos previstos. Después de intensificar en los últimos días las negociaciones para llegar a los consejos con un acuerdo sobre el reparto de sedes y servicios, y sobre el organigrama directivo de la nueva caja, los responsables de las tres cajas parecen haber logrado el difícil equilibrio que ha permitido el consenso.










