Legalmente están en su derecho, pero nos parece mentira que, después de tres sentencias contrarias, dos de la Audiencia y una del Supremo, sobre prácticamente el mismo tema, la Caja se plantee volver a recurrir.
Incluso, en la última sentencia les remarcan que "... se mantiene y empecina en su criterio ya corregido en las sentencias anteriores ...".
¿Qué han de decir las sentencias para que se enteren que no tiene razón?
¿ No sería más prudente y elegante que reconociesen que han de pagar lo que falla la sentencia y lo hicieran de buena fe ?
En cambio, parece que lo que les interese sea retardar todo el proceso lo máximo posible, especulando con el personal que vaya marchando o que no tenga ganas de complicarse la vida con juicios para reclamar lo que les pertenece.
Lamentable.
Mataró, 19 de junio de 2006.










