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MUJER

Maternidad de la mujer moderna


M√°s de la mitad de las mujeres espa√Īolas percibe la maternidad como un obst√°culo en el √°mbito laboral. Desde que una mujer accede a un puesto de trabajo se encuentra la dif√≠cil tarea de conciliar la vida familiar con la profesional. Debido al esfuerzo que les supuso estudiar y obtener un buen empleo, no quieren perder su independencia econ√≥mica ni renunciar a ser madres.


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Las madres de los a√Īos 70 tuvimos que luchar por conseguir formaci√≥n y trabajo digno en Espa√Īa. Ahora nuestras hijas se plantean dejar el trabajo para poder criar a sus beb√©s. Desde que una mujer accede a un puesto de trabajo se encuentra con la dif√≠cil tarea de conciliar la vida familiar con la profesional.

Seg√ļn una reciente encuesta, m√°s de la mitad de las mujeres espa√Īolas reconoce que la maternidad es percibida como un obst√°culo en el √°mbito laboral. Un tercio de estas madres, cuando se lo permite su situaci√≥n econ√≥mica, optan por pedir una excedencia al nacer su beb√©, otro tercio se acoge a jornadas reducidas y un 17% deciden renunciar a su puesto, convencidas de que el trabajo puede esperar y que la crianza de los hijos es una etapa decisiva y maravillosa que merece ser disfrutada.

A las mujeres del √ļltimo cuarto de siglo nos vendieron tal vez un falso feminismo de supermujeres. Liberarse pasaba por acceder a la formaci√≥n necesaria y luchar por un puesto de trabajo. Muchas mujeres de entonces optaron por tener pocos hijos o por renunciar a la maternidad para entregarse de lleno a sus carreras profesionales. Eran tiempos de conseguir el reconocimiento de nuestra dignidad como mujeres. Esa batalla, felizmente ya est√° ganada. Ahora no se trata de retroceder en la lucha por la igualdad, pues la igualdad legal est√° reconocida. Pero la efectiva, con las mismas oportunidades y salarios, a√ļn est√° lejos de conseguirse.

Cada vez m√°s mujeres trabajadoras eligen quedarse en casa hasta que su beb√© cumple un a√Īo. Esta nueva tendencia se da sobre todo entre las ¬ďtreinta√Īeras¬Ē, que defienden la lactancia materna y buscan alternativas a un modelo laboral y productivo que significa para los beb√©s largas jornadas en las guarder√≠as.

Los √≠ndices de natalidad tambi√©n est√°n cambiando. En Espa√Īa, cayeron en picado entre 1975 y 2005, pasando de 3,2 hijos por mujer f√©rtil a 1,3; ahora, con la presencia de inmigrantes se ha elevado hasta el 1,6. Muchas espa√Īolas querr√≠an tener m√°s hijos, pero su deseo se ve frustrado por las dificultades de criarlos cuando se est√° dentro del mercado laboral.

Hay pa√≠ses como Finlandia y Noruega, en los que la baja maternal dura 18 meses. En Alemania, se han aprobado medidas que permiten a los padres interrumpir el trabajo durante 14 meses, cobrando un 67% de su salario. Es una situaci√≥n que dista mucho de la espa√Īola actual, donde ni siquiera todas las mujeres pueden disfrutar de los 4 meses de baja maternal legal. Algunas profesionales aut√≥nomas tienen que volver al trabajo al mes de nacer su hijo. Es una necesidad porque el sueldo de estas trabajadoras durante la baja por maternidad es mucho menor.

Adem√°s de la guarder√≠a, otra opci√≥n puede ser contratar a alguien para que cuide al ni√Īo en la casa. Pero tal vez no tiene mucho sentido pagar una buena parte de nuestro salario para que alguien ajeno se ocupe del beb√©.

La cuestión es que muchas mujeres, debido al esfuerzo que les supuso estudiar y obtener un buen empleo, no quieren perder su independencia económica. Por otro lado, la mayoría de parejas no pueden prescindir de uno de los sueldos, dado el coste de la vida y en especial de la vivienda.

El cuidado de los beb√©s es un tema crucial. Los ni√Īos ser√°n los ciudadanos del ma√Īana. En la atenci√≥n y las caricias que reciben en sus primeros meses se fragua una buena parte del car√°cter y la personalidad.

Los gobiernos han de responder en parte: el permiso de paternidad, de dos semanas, que reconoce la Ley de Igualdad espa√Īola, refleja una preocupaci√≥n creciente por el tema.

Hay experiencias pioneras que van incluso por delante de la legislación y se marcan objetivos interesantes en este sentido. La Fundación +Familia, otorga desde 2005 un certificado de empresas familiarmente responsables. Casi medio centenar de empresas ya lo han obtenido. Para dar este certificado, la citada fundación exige el cumplimiento de ciertas condiciones, desde las que permiten flexibilidad en los horarios laborales hasta las que favorecen el cuidado de los hijos.

Se tendría que buscar un equilibrio para que las madres jóvenes, si así lo deciden, puedan dedicar el tiempo necesario a sus hijos, sin que por ello pierdan después oportunidades en el mercado laboral.

María José Atiénzar
CCS