Archivado en Comunicados, Salario, Empleo

La mala gestión de la paga por los 100 años empaña la convención.

La sombra de la Convención: se excluye de la paga a los prejubilados y a los contratos en prácticas




pdf
print
pmail

Resulta difícil condensar las tres horas de la Convención del Centenario de BBK celebrada pasado sábado, por lo que nos gustaría destacar algunas de las cuestiones que nos parecieron más relevantes desde el orgullo compartido de pertenecer a esta institución, de ser parte de su historia y de identificarnos, especialmente, con el modelo de empresa que constituyen las cajas de ahorros.

 

El Centenario coincide con los que se calificaron como mejores resultados de la historia de BBK. Resultados que han supuesto el cumplimiento, con un año de antelación, de los objetivos del Plan Director. Uno de los aspectos más destacados de éste ha sido el desarrollo de una importante expansión. No alcanzamos a comprender las razones de la exclusión de un 25% de la plantilla de la Expansión –el personal en prácticas- de la gratificación que se ha concedido al resto de la plantilla en activo.

 

Como destacó el Sr. Irala, de los objetivos establecidos para el 2007 la firma del Convenio Colectivo es uno de los que permanece en el debe de las dos partes que tienen el mandato de cumplirlo, empresa y sindicatos. Escuchamos con mucha atención las palabras del Presidente en relación al convenio y lo más concreto que retuvimos es que somos, cierto, la única caja de ahorros que no ha realizado la transposición de Categorías a Niveles.

 

Pero no se argumentó, quizás no era el momento, en que aspectos ese “anacronismo” dificulta la gestión de los recursos humanos, la atención a la clientela o el “alineamiento con los objetivos de la entidad”. Los resultados del Plan Director, por no ir más lejos, parecen indicar que el convenio actual no supone dificultades significativas para el dinamismo de BBK, para su crecimiento, su eficiencia o su solvencia.

 

Tampoco se entiende que se considere que el cambio que BBK quiere dar al Convenio sea “inaplazable”. Y menos aún, si, como el Presidente afirmó de manera clara y rotunda, la fusión “se va a hacer” y el 2007 será el año del “pistoletazo de salida porque los políticos se van a poner de acuerdo”. A no ser que sea esa, precisamente, la razón de su carácter “inaplazable”.

 

Como hemos repetido hasta la saciedad, el problema del convenio no es la transposición de un  sistema de Categorías a uno organizado por Niveles. En ese sentido, para despejar esta cuestión y dado que tanto Kutxa como Vital ya tienen esa cuestión resuelta, estamos dispuestos a abordar la negociación de esa conversión sobre la que en breve trasladaremos a la plantilla y a la Mesa Negociadora una propuesta.

 

Una cuestión final. Tanto los valores generales de la Caja como con los que enmarca la Dirección sus posiciones sobre el convenio (empresa ciudadana, responsable socialmente, integradora, motivadora, respetuosa con las personas, conciliadora de la vida laboral y familiar, abierta a la igualdad de oportunidades y de genero...) son compartidos. El problema es que esos valores son el envoltorio de una realidad mucho más compleja cuando no abiertamente contradictoria con ellos. Y a la experiencia de la plantilla nos remitimos. Entre tantas encuestas sobre calidad, echamos en falta una sobre clima laboral y nivel de satisfacción en el trabajo. Seguro que ofrecería al Presidente más de una sorpresa.

 

 

5 de enero de 2007