Cerco a las empresas con mayor siniestralidad

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SINIESTRALIDAD LABORAL

Cerco a las empresas con mayor siniestralidad


La Inspección de Trabajo aplica por primera vez un plan especial a las compañías con más accidentes laborales


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Falta de redes, zanjas sin señalizar, jornadas abusivas... son algunas de las causas que convierten cada año a un millón de trabajadores en víctimas de accidentes de trabajo, 1.000 de ellos con resultado mortal. Con el propósito de rebajar esas abultadas cifras, la Inspección de Trabajo ha puesto en marcha un plan de control sobre las 257 empresas con más siniestralidad laboral, elaborado con el acuerdo de los sindicatos y la patronal.

Ir a trabajar cuesta cada día la vida a tres personas en España. Esa terrible estadística, estancada desde hace 10 años, convierte los accidentes de trabajo en la principal lacra del mercado laboral. La incidencia de la siniestralidad duplica la media de la Unión Europea, pese a la convergencia que se ha producido en otros muchos indicadores. Para intentar atemperar las cifras, la Inspección de Trabajo está aplicando un plan que pondrá bajo la lupa a las 257 empresas con más siniestros, la mayoría vinculadas a la construcción y a la industria. "Es necesario renunciar a la visión de que los accidentes se producen por inercia. Tienen causas y hay que verlas", explica Raimundo Aragón, director general de la Inspección.

Es la primera vez que el Ministerio de Trabajo se decide a diseñar un plan de estas características, de la mano de los sindicatos CC OO y UGT, la patronal CEOE y las comunidades. Todos participan de este proyecto, que consistirá en inspeccionar in situ a las empresas con más accidentes, detectar sus debilidades y poner remedio. El proyecto cobra importancia con la inclusión también de las subcontratas, lo que puede elevar hasta 600 el número de afectadas. "Eso supone hasta un millón de trabajadores, más allá de los 200.000 directamente afectados", subraya Joaquín Nieto, responsable de salud laboral de Comisiones Obreras.

De momento, la Inspección está enviando cartas a esas empresas para avisar de que en septiembre las visitará un inspector de trabajo. Todas reúnen una serie de requisitos:

contar con más de 50 trabajadores, ser representativas de las actividades con mayor siniestralidad y tener implantación en todo el país. Para las visitas se han elegido distintas sedes, no necesariamente las centrales.

Aproximadamente la mitad de las seleccionadas están vinculadas a la construcción. "No son típicamente de construcción, sino relacionadas con el sector", explica Aragón. Otro 24,9% aglutina diferentes actividades industriales. Efectivamente, son estos dos sectores los que presentan la mayor incidencia de siniestros. Si por cada 100.000 ocupados se accidentan 6.223, en construcción esa cifra sube a 13.818, y en la industria, a 10.326, según datos de Trabajo.

El resto de las sociedades se reparte entre actividades alimentarias y servicios, con alguna curiosidad. Se han incluido dos empresas de selección y colocación de personal, una actividad en principio poco sospechosa de siniestralidad. Se trata de dos empresas de trabajo temporal que suministran trabajadores a compañías donde sí sufren percances.

"A veces tenemos la impresión de que siempre se producen los accidentes en la construcción. Pero en servicios hay muchos siniestros", explica Elena Azorit, presidenta del grupo de trabajo encargado de poner en marcha este plan y responsable de salud laboral de la Junta de Andalucía. Pese a todo, los servicios están subrepresentados en esta selección de empresas. "Es que esos accidentes suelen ser leves, no son los más relevantes", justifica el responsable de la Inspección.

El procedimiento es el siguiente. En primer lugar, se están enviando cartas a las empresas elegidas recordándoles que presentan altas tasas de siniestralidad. En las cartas se les adjunta un cuestionario para que identifiquen las posibles causas de los siniestros. A continuación se avisará tanto a la dirección de las empresas como a los delegados de prevención laboral de que en 30 días aproximadamente recibirán una visita de la Inspección y que deben tener toda la documentación preparada.

Las visitas comenzarán en septiembre con un objetivo claro: detectar cuáles son las carencias en prevención de riesgos laborales y sugerir cambios. Si las empresas no adoptan medidas para mejorar sus cifras se les hará un requerimiento formal. Al cabo de unos meses se verá cuál ha sido la evolución. "Si no colaboran se les sancionará", concluye Raimundo Aragón, aunque "la actitud no es sancionadora, sino que pretende impulsar a las empresas a cumplir las exigencias".

Joaquín Nieto comparte este diagnóstico. En su opinión, se trata más bien de que las empresas descubran cuáles son sus deficiencias e intenten poner remedio. Con la información recabada, se presentarán los primeros resultados a principios del año próximo, en la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, que reúne a todas las partes implicadas en esta iniciativa.

Los sindicatos propusieron en un primer momento centrarse en las empresas de mayor tamaño. La patronal era reticente a aceptar ese criterio, pues entendía que no era determinante para la siniestralidad. Finalmente, una buena parte del plan se aplicará a las empresas de entre 50 y 250 trabajadores (el 38%), pues la incidencia es mayor en ese grupo. La razón la explica Raimundo Aragón: muchas actividades de las grandes compañías las desempeñan otras medianas a las que subcontratan. Por eso se ha decidido echar el lazo también a la subcontratación, uno de los fenómenos más ligados a la siniestralidad.

Subcontratados estaban cuatro de los cinco obreros que murieron hace unos días en Barcelona al desprenderse un muro de contención. Los trabajadores habían advertido los días previos de que el muro, que no estaba apuntalado, "se movía".

Elena Azorit valora "el efecto multiplicador de esta campaña" y confía en que contribuya a frenar la siniestralidad. Cataluña es la comunidad donde más empresas se inspeccionarán (40 de las 257), seguida de Madrid. Extremadura y La Rioja sólo tendrán una sociedad investigada en cada caso. Los responsables del proyecto aclaran que esas proporciones no se corresponden necesariamente con la distribución de accidentes de trabajo por comunidades, sino con los criterios antes mencionados.

Si sale bien, el proyecto seguirá en años sucesivos. "Los planes especiales que han aplicado las comunidades por su cuenta han sido muy útiles. Éste, además, permitirá actuar en las empresas y en sus subcontratas, que es donde se concentra buena parte del problema", reflexiona Nieto.

LUCÍA ABELLÁN
El Pais