Archivado en Comunicados

Propuestas de CCOO para una reestructuraci贸n transparente y justa del sector financiero


Utilizar recursos p煤blicos debe ir unido a la depuraci贸n de responsabilidades de gestores, auditores y supervisores responsables de la actual situaci贸n. Se debe limitar la retribuci贸n de directivos e impedir el reparto de dividendos mientras existan necesidades de capital y/o de retorno de la inversi贸n p煤blica realizada.


pdf
print
pmail



  • Recapitalizaci贸n del sector financiero en Espa帽a y en Europa: Ese esfuerzo de recapitalizaci贸n debe contar con financiaci贸n europea a trav茅s de los mecanismos de estabilidad financiera constituidos, para devolver al sistema financiero europeo el ritmo de comportamiento perdido desde 2008.

  • El sector debe contribuir de manera decisiva a financiar el coste de capitalizaci贸n de las entidades que lo precisan. As铆 se hizo en la crisis bancaria de los 80 y 90.

  • El papel de una banca p煤blica bien gestionada: El consumo ingente de recursos p煤blicos para sanear el sector, es una ocasi贸n para mantener una parte del mismo bajo titularidad p煤blica, con red de oficinas suficiente y personal especializado para actuar como intermediario financiero en Espa帽a. La nacionalizaci贸n de entidades hace al Estado propietario o accionista mayoritario, lo que puede y debe permitir que sea operador p煤blico en un sector estrat茅gico, cuyo funcionamiento fallido en estos a帽os ha generado graves da帽os en nuestra econom铆a. Con ello se dota al Estado de mecanismos de actuaci贸n econ贸mica ante situaciones de restricci贸n crediticia, exigiendo un control de riesgos y gesti贸n profesional y de calidad que garantice la solvencia y retornos adecuados al capital p煤blico aportado, as铆 como la mayor garant铆a de los derechos de los depositantes. 

  • Recuperaci贸n del esfuerzo p煤blico realizado: En todo caso, si el Gobierno, como anuncia, finalmente vuelve a privatizar las entidades nacionalizadas, debe evitar que el conjunto de los ciudadanos asuma con sus impuestos el coste de la reestructuraci贸n sectorial recuperando lo aportado en su integridad o en el m谩ximo nivel posible. Para ello, hay diversos mecanismos, entre ellos: los costes financieros por la concesi贸n de avales, pr茅stamos o garant铆as otorgadas por el Estado; un incremento suficiente de la aportaci贸n del conjunto del sector al Fondo de Garant铆a de Dep贸sitos, para que a trav茅s de 茅ste y en un plazo razonable devuelvan al Estado las aportaciones realizadas; el establecimiento de una tasa sobre actividades financieras para constituir fondos que prevengan el coste de las crisis bancarias; venta de activos inmobiliarios u otros activos o participaciones societarias de entidades nacionalizadas, considerando al hacerlo la importancia estrat茅gica de las mismas.

La posible constituci贸n de un 聯banco malo聰 con la segregaci贸n de los activos inmobiliarios da帽ados, m谩s all谩 de la t茅cnica financiera que comporta como medida de saneamiento, no debe aumentar el coste de la recapitalizaci贸n y debe ser una oportunidad, junto con otros incentivos fiscales, para promover un nuevo modelo de acceso a la vivienda en Espa帽a, fundamentalmente en r茅gimen de alquiler. Lo cual influir铆a decisivamente tambi茅n en no volver a repetir modelos de crecimiento del cr茅dito que se han demostrado socialmente insostenibles.

Utilizar recursos p煤blicos debe ir unido a la depuraci贸n de responsabilidades de gestores, auditores y supervisores responsables de la actual situaci贸n. Se debe limitar la retribuci贸n de directivos e impedir el reparto de dividendos mientras existan necesidades de capital y/o de retorno de la inversi贸n p煤blica realizada.

  • Comisi贸n de Investigaci贸n Congreso-Senado: La gesti贸n de la crisis financiera de un buen n煤mero de cajas de ahorros, se caracteriza, adem谩s de por la mala gesti贸n del riesgo en la que se incurre desde 2002, con la inhibici贸n, cuando no el benepl谩cito del supervisor (Banco de Espa帽a) y la ausencia de papel alguno por parte de las comunidades aut贸nomas, por la improvisaci贸n, vaivenes legislativos, fallos de supervisi贸n, auditorias a conveniencia, en resumen OPACIDAD.

Opacidad en gran medida ante los propios 贸rganos de gobierno. Opacidad de las decisiones de los primeros ejecutivos (los gestores), los supervisores, los gobernantes y los auditores que en permanente conversaci贸n subterr谩nea, unas veces en connivencia y otras, sobre todo los 煤ltimos tres a帽os, en disputa, han dise帽ado la reestructuraci贸n del sector:reforma de la LORCA, inventos como los Sistemas Institucionales de Protecci贸n SIPs, fusiones inadecuadas y t贸xicas entre instituciones, cambios regulatorios, emisi贸n de preferentes, salidas a bolsa de forma y en momento que se han demostrado inadecuados, entre otras decisiones.

Proponemos la creaci贸n de una Comisi贸n de investigaci贸n Congreso-Senadocon plazo cierto y criterios de actuaci贸n consensuados.No puede ser un 谩mbito mas de confrontaci贸n pol铆tica, debe ser una verdadera comisi贸n de investigaci贸n que permita determinar responsabilidadesreales, de forma adecuada, equilibrada y exigente, sin perjuicio de las iniciativas jurisdiccionales que se han puesto en marcha.

Ha de cumplir la misi贸n de dar cauce a una indignaci贸n ciudadana creciente y, sobre todo, a la legitimaci贸n de las pol铆ticas a adoptar y a los cambios legislativos a promover, as铆 como solucionar problemas sociales de primer ordencomo preservar el Ahorro de los clientes (dar soluciones adecuadas a la emisi贸n y colocaci贸n de 聯Preferentes聰 o a salidas a bolsa que hoy aparecen como claramente inadecuadas), adem谩s de abordar los desahucios de personas que se ven expulsadas de sus casas por las deudas contra铆das para adquirirlas.

Deben implicarse las dos c谩maras legislativas. Las conclusiones han de incorporarse a la legislaci贸n con el mayor consenso posible. Resulta conveniente implicar al Senado, la c谩mara que pretende representar los intereses territoriales tan relacionados con las cajas de ahorros por las importantes competencias delegadas en las comunidades aut贸nomas: como reguladores, exclusivos en algunas materias; y como supervisores, compartidos con el Banco de Espa帽a, en otras. Tambi茅n para abordar este proceso garantizando la igualdad trato y la unidad de mercado, en materias como el mantenimiento o transformaci贸n de las cajas de ahorros preexistentes, en su caso, la regulaci贸n de las Fundaciones provenientes de cajas de ahorros a extinguir, las soluciones a los problemas derivados de los desahucios o, desde el punto de vista de los derechos de los consumidores, las soluciones a la emisi贸n de preferentes y salidas a bolsa, entre otros.

Se trata de intentar alcanzar un diagn贸stico lo m谩s compartido posible de la evoluci贸n del sector y las consecuencias de determinadas pr谩cticas y modelos de negocio, que es tanto como decir, modelos de gesti贸n. Porque esa es la clave que permite diferenciar resultados y responsables. Las responsabilidades (est谩n muy repartidas, pero unos agentes tienen m谩s que otros, tambi茅n durante los distintos periodos, unos m谩s en la gestaci贸n de los problemas, otros m谩s en la gesti贸n de las soluciones,...)


  • Traslado a la fiscal铆a de los informes de la inspecci贸n del Banco de Espa帽a: CCOO se ha dirigido en marzo de 2012 a los organismos que componen el FROB (Direcci贸n General de Tributos, Banco de Espa帽a y Comisi贸n Nacional del Mercado de Valores) para que se impliquen en la depuraci贸n de responsabilidades de las entidades intervenidas y dieran traslado a la Fiscal铆a General del Estado de las conclusiones de los informes de la inspecci贸n del Banco de Espa帽a en las empresas intervenidas.

  • Las conclusiones deben orientar los cambios legislativos a promover en materia de Gobierno Corporativo, Regulaci贸n de Mercados, arquitectura y competencias de los Supervisores, papel de los Auditores y medidas fiscales.

  • Exigimos, asimismo, transparencia y delimitar responsabilidades: de los gestores; de los supervisores (BdE, CNMV y CCAA); de los Auditores, cooperadores necesarios que han mostrado a los administradores su conformidad con los datos presentados por los gestores y han mostrado malas pr谩cticas que deben ser depuradas; y de los Consejos de Administraci贸n, en proporci贸n a la influencia en la gesti贸n y los problemas detectados: informaci贸n insuficiente, incapacidad para influir,...


Gestores:En ellos reside, sin duda, la m谩xima responsabilidad sobre la gesti贸n de las entidades financieras, el impulso de un modelo de negocio basado en el crecimiento a toda costa descuidando, cuando no ignorando, el imprescindible control de riesgos. Su responsabilidad abarca tambi茅n a la informaci贸n suministrada a terceros, supervisores, auditores, consejos de administraci贸n y, muy especialmente, a los clientes e inversores.


Supervisores y reguladores: Es preciso revisar la arquitectura y competencias de los reguladores y los supervisores para garantizar su eficacia y elevar el nivel de exigencia hacia los mismos.

Auditores:Se puso de manifiesto en los casos Enron y Parmalat, pero se han vuelto a poner de manifiesto en nuestra crisis (Deloitte audita a Bancaja y Caja Madrid durante a帽os, sin salvedades, da el visto bueno a las salidas a bolsa de Bankia y a la segregaci贸n de activos del SIP y, meses despu茅s, ve desfases contables que hasta ese momento no hab铆a detectado y sobre los que no hab铆a informado, al menos, al Consejo de Administraci贸n). Hay que establecer reglas de permanencia en los grupos, conflictos de inter茅s, contrastes de otras firmas, responsabilidades en las que incurren,...

Consejos de Administraci贸n:Se fija la atenci贸n en estos 贸rganos que, por supuesto, tienen responsabilidad, pero no exclusiva, y a la vista de los acontecimientos, ni siquiera la principal. Se demuestra en este proceso que se han visto privados de gran parte de la informaci贸n y, en ocasiones, han podido ser hasta objeto de manipulaci贸n.

Se acredita una vez m谩s, que la separaci贸n entre propiedad econ贸mica (accionistas) o participaci贸n social (en el caso de las cajas de ahorros), de un lado, y gestores (directivos), de otro, padece un mal funcionamiento estructural que dificulta el adecuado control de los gestores por los 贸rganos de administraci贸n. Esto influye en que, en ocasiones, no haya sido m谩s efectiva nuestra presencia, por otro lado minoritaria, en esos 贸rganos de gobierno.

No obstante, proliferan voces que intentan relacionar la presencia de representantes de partidos pol铆ticos, organizaciones empresariales y sindicales, impositores y otras entidades representativas, con la situaci贸n del sector financiero, ignorando que esta es la misma en entidades con buena gesti贸n acreditada y en otras que presentan problemas y/o han sido objeto de intervenci贸n.

Reivindicamos el trabajo desarrollado en los 贸rganos de administraci贸n de entidades financieras, dentro de las limitaciones que han tenido que afrontar nuestros representantes. Sabemos que la actuaci贸n en estos 贸rganos es mejorable en algunos casos, pero la calidad del trabajo de nuestros representantes no es menor, en modo alguno, de la que acreditan los miembros de consejos de administraci贸n de entidades cotizadas y sociedades an贸nimas en las que no est谩n los trabajadores. Estos problemas son comunes a las estructuras societarias de car谩cter mercantil. Por ello, adem谩s de mejorar nuestra actuaci贸n, hay que modificar tambi茅n la normativa de aplicaci贸n para garantizar que estos 贸rganos cumplen su funci贸n.


  • Necesidad de actuaciones que mejoren la legislaci贸n actual sobre Gobierno Corporativo, y promuevan cambios en el comportamiento (buena parte de los problemas est谩n m谩s en los usos y costumbres que en la legislaci贸n, por eso es tan importante la Responsabilidad Social Empresarial)


Necesitamos normas y regulaci贸n de consejos que mejoren la transparencia y la informaci贸n, haciendo de los c贸digos de buen gobierno algo m谩s que autorregulaciones y compromisos voluntarios. Capacidad de decisi贸n que sirva para limitar de forma efectiva la discrecionalidad de los gestores. Extender estos criterios a sociedades cotizadas, o no, cuando haya m煤ltiples socios o grupos de inter茅s. El problema acreditado en las cajas de ahorros no es exclusivo de ellas, es el mismo que se ha producido en los bancos espa帽oles en las crisis anteriores o en bancos internacionales en la crisis actual y puede darse en empresas de todos los sectores.


  • Por 煤ltimo, modificaci贸n de medidas impositivas que garanticen una adecuada contribuci贸n del sector financiero al Erario P煤blico como garant铆a de restituci贸n y/o rentabilizaci贸n del dinero p煤blico aportado. El tipo efectivo del Impuesto de Sociedades no puede ser el 14%, como lo fue en el periodo de mayor crecimiento de los beneficios, ni el 8% que actualmente declaran alguna de las entidades m谩s solventes. Se debe introducir, a nivel europeo, el Impuesto de Transacciones Financieras, como medida que desincentive y/o grave, en su caso, las operaciones m谩s especulativas. Asimismo, aunque no sea estrictamente fiscal, se han de revisar todo lo concerniente las aportaciones al Fondo de Garant铆a de Dep贸sito pues ha sido y debe ser el instrumento a trav茅s del cual se restablezcan las cantidades con las que el dinero p煤blico est谩 financiando la reestructuraci贸n del sector financiero.