LAS JORNADAS REPETITIVAS: UNA VEZ MÁS EL DÍA DE LA MARMOTA EN EL RACE
Una vez más, la Dirección del RACE nos ha convocado a sus jornadas corporativas anuales. Un evento que, lejos de ser un espacio de avance, se ha convertido en un ejercicio de exaltación narcisista y una pérdida de tiempo y recursos que roza lo absurdo.
El guion, el de siempre: Un bucle infinito y como si de una película rayada se tratase, la Dirección nos ha vuelto a deleitar con su repertorio habitual de éxitos refritos de ayer y de hoy:
El fantasma de lo mal que estaba la empresa en 2012.
La épica victoria sobre la pandemia y lo fuerte que salimos de ella
La metáfora de "no poner todos los huevos en la misma cesta" y la diversificación de negocio.
La megafacturación de estos años (para conseguir muchas veces mínimos beneficios)
Y, por supuesto, su aversión manifiesta al teletrabajo en un mundo que, le guste o no al CEO, ha cambiado y se ha modernizado.
Todo esto envuelto en vídeos de "mundos de Yupi", con un optimismo ciego que ignora la realidad: cientos de reclamaciones, pérdida de grandes colectivos y un clamor de críticas en redes sociales y compañías proveedoras de servicios de grúa que no quieren saber ya nada de nuestra empresa.
Desde la sección sindical de CCOO consideramos que para la Dirección, la autocrítica es un concepto desconocido, y la única crítica que se ha escuchado en estas jornadas ha sido hacia vuestros representantes legales. Se nos acusa de no plegarnos con suficiente pleitesía, eludiendo su directa responsabilidad sobre las negociaciones y, lo más grave, se culpa a la plantilla por no saber elegir de forma adecuada a sus representantes. Casi le ha faltado culpar a la representación sindical de estar detrás de las causas del cambio climático. Recordarle al Sr. Director que, a diferencia de su cargo, a nosotros nos ha elegido la plantilla mediante votación democrática. Menos lecciones por tanto de democracia y más respeto a la voluntad de los trabajadores.
Sobre la cifra mágica de los millones de euros que supuestamente supondrían nuestras peticiones: consideramos es un dato sacado de la chistera. Si entramos en el juego de lanzar cifras al azar en una negociación que después de diez años aún se encuentra en pañales, podríamos igualmente decir que la empresa pretende robarnos un 40% de nuestro tiempo libre con su propuesta de disponibilidad. Basta ya de demagogia y datos sin contrastar. Parece que el modelo sindical que añoran tanto la Dirección general como la Presidencia es el de los años 80, aquel donde los empleados de Rumasa salían en televisión agradeciendo la bondad y el buen trato de la familia Ruiz Mateos. Lamentamos decirles que esos tiempos ya pasaron. Los derechos no se agradecen, se defienden.
Al final, la realidad detrás de toda esta escenificación teatralizada, justificaciones para no alcanzar acuerdos y lavarse las manos sobre el transcurso de las negociaciones, está la idea de que la empresa se encuentra realmente encantada manteniendo de forma indefinida este convenio tan lesivo para nuestros derechos (convenio que en su momento CCOO se negó a firmar) y la forma de mantenerlo en ultraactividad es ofrecer a cambio de nimias subidas salariales unas condiciones inasumibles por la representación sindical en materia de flexibilidad laboral, disponibilidad y renuncias a derechos básicos y consolidados. Así, lógicamente, es imposible lograr acuerdos como entenderéis.
Nosotros, al fin y al cabo, no estamos pidiendo nada que no tengan ya regulado otras empresas del sector (actualizaciones salariales pactadas con la RLT, conciliación laboral, cambios y adaptaciones de jornada, planes de igualdad, teletrabajo, 24 días de vacaciones, etc ) En cambio, las contraprestaciones que pide la empresa estarían cercanas a condiciones que ya no se ven dentro del ámbito de las grandes empresas de la Unión Europea en pleno siglo XXI.
Paralelamente, mientras en las jornadas de Córdoba se vendían mundos de color de rosa, digitalización y modernidad, en la plataforma de Tres Cantos la realidad golpeaba de nuevo con sus huesos en el suelo: una operadora sufría una caída por la enésima rotura de una silla en lamentables condiciones. Es indignante que se gaste una importante cantidad económica en organizar estos eventos mientras las instalaciones son deficientes, no se invierte en salud laboral, ni en mobiliario, ni en equipos, ni en carrera profesional, conciliación familiar, formación y un largo etcétera. Tenemos, por tanto, condiciones tercermundistas maquilladas tras fastuosas presentaciones sacadas de un PowerPoint y videos de autobombo.
Para finalizar, desde CCOO consideramos que estas jornadas han sido de una absoluta intrascendencia. Es doloroso ver el despliegue económico y organizativo que este acto supone, por no hablar de las coacciones y chantajes realizados a la plantilla para que acudierais muchos de vosotros obligados al evento, cuando hace escasos días, se despedía a compañeros y compañeras muy queridos bajo la excusa de razones económicas. Ojalá la ausencia de este acto innecesario hubiera servido para salvar, aunque fuera uno solo, de los empleos destruidos injustamente.
Desde la sección sindical de CC.OO seguiremos trabajando día a día por la realidad y defender vuestros derechos, no por los cuentos de hadas de la Dirección general.
Seguiremos informando.
race.ccoo@gmail.com
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TODOS SOMOS LORENZO: LA DIGNIDAD NO SE VENDE NI SE NEGOCIA.
El pasado 12 de febrero, los Juzgados de lo Social fueron escenario de una batalla fundamental para toda la plantilla de RACE. Nuestro compañero y delegado sindical, Lorenzo Redondo, se enfrentó finalmente al juicio contra su despido disciplinario; un despido que, desde CCOO, siempre hemos denunciado como una clara represalia por su incansable actividad sindical y su férrea defensa de los derechos de los trabajadores y trabajadoras.
RACE intentó hasta el último minuto evitar que un juez entrara en el fondo del asunto. La empresa reiteró ofertas económicas para que Lorenzo desistiera de litigar, buscando comprar su silencio y evitar una sentencia que ponga nombre y apellidos a la injusticia. Sin embargo, Lorenzo ha dado una lección de integridad: ha decidido luchar por su dignidad y por la de todos nosotros, rechazando el dinero para que se haga justicia. Los derechos no se negocian, se defienden.
La imagen en los juzgados fue demoledora para la dirección de la compañía. Mientras la representación de RACE se presentaba en absoluta soledad, un nutrido grupo de trabajadores y extrabajadores acudió a arropar a Lorenzo, demostrando que en esta plantilla nadie camina solo cuando se trata de defender la justicia. Ese cariño y solidaridad son la mejor prueba de que el camino emprendido es el correcto.
Lo que se decida en este juicio marcará el camino para los litigios de otros compañeros y compañeras que tendrán que pasar por los juzgados a lo largo de este año. La posible victoria de Lorenzo será la victoria de todo el colectivo frente a la arbitrariedad.
Desde CCOO, agradecemos todo el apoyo recibido y hacemos un llamamiento a toda la plantilla: os emplazamos a mantener esta unidad y a brindar vuestro testimonio y apoyo mayoritario ante las injusticias que están por venir.
¡POR LA READMISIÓN DE LORENZO!
¡POR NUESTROS DERECHOS!
race.ccoo@gmail.com
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