Computing. - Pero tranquilos, con la gestión de impresión se les puede cortar las alas a los desaprensivos que utilizan el papel a destajo. La consumerización, que parece ser la madre de todos los paradigmas, está provocando una gran distancia entre dos especies de humanos, los que usan smartphones y participan en las redes sociales y aquellos que se resisten a adoptar las nuevas modas (y si lo hacen es exclusivamente por motivos profesionales). Los usuarios de PC se ven desde el universo freaky como jurásicos, limitados y sin perspectivas. Hablar mal de la tecnología (o por lo menos, con un punto de vista escéptico) es ofensivo en muchos círculos donde las TI son su pan de cada día. El incondicional de Twitter se considera moderno, proactivo, dinámico, y orgulloso de no entrar en profundidades.
El abogado de las TI tradicionales apela a la corrección, a los mensajes meditados, y se inclina por un mundo más estático, aunque ya es irreal. De qué te vale haber estado veinte años trabajando con ordenadores personales, haber conocido todas las versiones de Windows, y dominado WordPerfect, Netscape o la última versión de Office on premise. Si no entras en el mundo cloud, estás muerto. Si tu móvil no conecta a Internet, es mejor que lo tires a la basura. Lo grande ya no vende ni en los departamentos de sistemas. Seguro que tu CEO mira con más lascivia un iPhone que un rack de servidores. Afina tu mensaje y empieza a soltarte la corbata, se aproximan nuevos tiempos de dogmatismo tecnológico sin posibilidad de réplica. O te adaptas, o no eres nadie.







