Banco Santander y Värde, condenados a entenderse con WiZink y Aliseda
Aliseda se encarga de gestionar los inmuebles y los créditos ligados al ladrillo de Popular, mientras que es Altamira (85% de Apollo y 15% de Santander) la que hace lo propio en el grupo presidido por Botín. Se da la circunstancia de que hay parte de los inmuebles -los que procedían de Banesto- administrados por Aktua, de Lindorff.
Santander Promociones SA: así es el gigante inmobiliario creado por Ana Botín
Además de gestionar 23.000 millones de activos tóxicos, está detrás de Metrovacesa, Testa, Merlin, Aliseda y Altamira; sin olvidar Boadilla, Ciudad Banesto, Edificio Beatriz y la nueva sede de Popular.
En la misma línea, Santander negoció en el pasado con Apollo recomprarle el 85% de Altamira, conversaciones que se rompieron porque la entidad ofrecía 800 millones, y el fondo quería 1.000, pero que tras la integración del Popular pueden volver a abrirse con un amplio abanico de opciones, ya que todavía está pendiente de activarse la concentración de los 'servicers'.
La inmobiliaria de Apollo y Santander ultima su primera compra global en Portugal
Altamira negocia en exclusiva la adquisición de Oitante, el banco malo de Banif que se quedó los activos que no quiso Santander. La plataforma inmobiliaria se ha impuesto en la puja a Servihabitat, de TPG y CaixaBank, e Hipoges, participada en un 40% por Cerberus.
Los 200 millones de la discordia: Santander se niega a pagar a Apollo 1.000 'kilos' por Altamira
Durante todo el 2016 se ha estado negociando, aunque al final las conversaciones se han roto porque los norteamericanos piden 1.000 millones de euros, una cifra que no están dispuestos a reducir. No obstante, las reuniones entre ambas compañías seguirán en 2017.
Santander y Apollo rompen negociaciones en Altamira por una diferencia de 200 millones
El banco presidido por Ana Botín y el fondo oportunista se han levantado de la mesa ante lo lejanas que están sus posturas para el traspaso de la inmobiliaria. Apollo no acepta traspasar su 85% por menos de 1.000 millones y Santander no acepta pagar más de 800 millones.











