Como ha denunciado el secretario general de CCOO, Ignacio Fernández Toxo, la forma en que la Unión Europea está abordando la crisis humanitaria de los refugiados es una vergüenza, que pone en evidencia no sólo la falta de humanidad de los dirigentes europeos, sino también su desprecio por la legalidad internacional. El acuerdo de la UE con el Gobierno turco, de intercambio de refugiados por dinero, vulnera la normativa sobre Derecho de Asilo y condena a cientos de miles de seres humanos a un futuro sin esperanza. Los derechos humanos no son negociables y la resolución de la crisis de los refugiados es una cuestión de justicia y de solidaridad, y también de supervivencia del proyecto de Modelo Social Europeo.









