El 19 de mayo, la Comisión Europea hará público un paquete de medidas que incluiría la posibilidad de que cualquier acuerdo alcanzado en el marco del diálogo social a nivel europeo, entre sindicatos y empresarios, pueda someterse al examen de un grupo de expertos y a la consulta de otras organizaciones y particulares, antes de presentarse al Consejo Europeo; lo que supondrá un grave ataque a la autonomía de los interlocutores sociales y el debilitamiento del propio diálogo social.









