Presentismo laboral: Estar más tiempo en la oficina no reduce las posibilidades de perder el empleo, según Trabajando.com
La crisis económica, el desempleo y la escasez de oportunidades que ofrece el mercado de trabajo han provocado un repunte del fenómeno laboral conocido como presentismo, permanecer en el lugar de trabajo más allá del horario normal de oficina con el único propósito de que se note la presencia del empleado en su puesto.
Caja Badajoz pone a la venta sus sedes y va a crear una empresa para gestionar los servicios comunes del edificio más alto de la región.
El traslado afecta a unas 130 personas pues la plantilla actual se va a reducir a lo largo del año con prejubilaciones.
Otero insta a Herrera a "echar un cable" a España-Duero ante bancarización
El portavoz del Grupo Mixto en las Cortes de Castilla y León, Joaquín Otero, reclamará al presidente del ejecutivo autonómico, Juan Vicente Herrera, que "eche un cable" a Caja España-Duero ante el "proceso de bancarización" para que la entidad no pierda su naturaleza con la entrada de capital privado.
La puntilla al músculo financiero
En vísperas de que la institutriz Merkel se acercara a revisar cómo llevamos los deberes, el Gobierno Zapatero decidía asestar el golpe de gracia a las cajas de ahorro. Arguyen que son una antigualla que lastra la credibilidad del sistema financiero español en el exterior, donde los tenebrosos 'mercados' no se fían de su solvencia. Puede que lo último sea cierto, pero no justifica que se privaticen a toda prisa unas instituciones centenarias que han jugado una importante función social redistributiva. Su necesidad de capitalización no obliga forzosamente a transformarlas en bancos. La verdadera razón es que el poder financiero no podía consentir que unas instituciones sin ánimo de lucro coparan el 50% del mercado español.
Las cajas acaparan el riesgo del ladrillo
Tras el stress test, ha llegado el striptease. Bancos y cajas de ahorros se han desnudado ante los mercados para mostrar el riesgo inmobiliario alojado en sus balances. Lo han hecho a toda prisa por recomendación -léase exigencia- del Banco de España. Aunque hay entidades que han arrastrado los pies a la hora de hacer públicos los datos o que los han presentado con menos claridad de la deseable, al final la fotografía del sector financiero español tiene una nitidez sin precedentes. Y las zonas más sombrías de esa fotografía corresponden a las cajas de ahorros, sobre todo las que han acometido procesos de integración y reestructuración con ayuda pública. El peso de los activos del ladrillo "potencialmente problemáticos" en sus balances es significativamente superior al de los bancos.





