Las cajas aseguran estar próximas a las exigencias de solvencia del Gobierno
Las cajas de ahorro se pliegan, de partida, a las mayores exigencias de solvencia que quiere imponerles el Gobierno respecto a los bancos. Aseguran que están cerca de los requerimientos, pero quieren seguir negociando con el Ministerio de Economía los -detalles- de una norma que les impone mayor rigor, con la intención de que algunas instituciones no se vean obligadas a cambiar de proyecto contra su voluntad.
El Gobierno fija el nivel de solvencia para las cajas que no coticen en el 10%
El Gobierno ha optado finalmente por exigir a las cajas de ahorros que no coticen un 10% de capital básico. Este es el nivel más alto de la horquilla que había avanzado la vicepresidenta económica, Elena Salgado. El resto de entidades debe llegar al 8%. La ministra justifica la decisión por la necesidad mantener "la confianza plena de los inversores".
Los préstamos del FROB acercan a la Caja a las exigencias del Gobierno
El cómputo de los 525 millones de euros que recibió Caja España-Caja Duero del Fondo de Reestructuración y Orientación Bancario ha elevado el core capital de la entidad hasta el 8,01% a 31 de diciembre de 2010, según informaron fuentes de la Caja y recogía la agencia Ical.
Caja España-Caja Duero necesita conventirse en banco: su core capital es del 8,01%
La fusión de Caja Duero y Caja España fue la primera en activarse en España. Pero, hasta ahora, no se ha conocido su ratio de solvencia, bautizado como core capital, que al cierre del año pasado se situó en el 8,01%.
El Gobierno exigirá un 10% de capital básico a las cajas no cotizadas
Oídos sordos a las peticiones de las cajas. La vicepresidenta económica del Gobierno, Elena Salgado, ha comunicado en una carta a bancos y cajas que exigirá un capital principal del 10% para las entidades que no coticen en Bolsa. El Ministerio de Economía había anunciado una horquilla entre el 9% y el 10% de capital sobre los activos ponderados por riesgo, es decir, los créditos de todo tipo. Al final, el Gobierno ha optado por la línea más dura, como quería el Banco de España, pese a que pública y privadamente algunos presidentes de cajas, como Rodrigo Rato, de Caja Madrid, pidieron el mismo capital para todas, del 8%.




