Atraco


CC.OO. presenta una propuesta de protocolo de actuación

Cómo actuar ante un atraco

Nuestro colectivo laboral se ve expuesto a un índice de riesgo bastante superior al de otros ámbitos profesionales, además de enfrentarnos no sólo a los riesgos físicos que los atracos entrañan, sino también a sus posibles consecuencias, traducidas en ocasiones en afecciones como el estrés.

Os presentamos un PROTOCOLO DE ACTUACIÓN EN CASO DE ATRACO, dirigido preferentemente al personal que presta sus servicios en la Red de Oficinas Comerciales, y basado en cuatro principios básicos:

Prevención: establecimiento e implantación de todas las medidas de seguridad a las que obligue la normativa vigente, especialmente el RD 2364/1994 referido al Reglamento de Seguridad Privada.

Organización: concreción de los aspectos de riesgo y sus consecuencias; información y comunicación de los mismos a la plantilla; establecimiento de un marco de actuación, tanto preventivo como posterior al atraco; actualización de guías de acción e inclusión del atraco en los Planes de Contingencia de la Entidad; evaluación posterior al atraco de las causas del mismo y corrección de las deficiencias que se detectasen; depuración de responsabilidades, si las hubiera.

Formación: tanto teórica como práctica, dirigida al personal más expuesto a sufrir un atraco; normas de conducta de aplicación durante su desarrollo y simulacros-ensayos en tiempo real.

Asistencia: posterior al atraco y dirigida a quienes hayan pasado por esa situación; de carácter médico-psicológico y laboral/profesional.

La importancia de adoptar estas medidas redundará en la tranquilidad y seguridad que todos debemos tener en el desempeño de nuestras tareas, consiguiendo así una mayor calidad de vida laboral.

Aquí van algunos breves consejos:

¿Qué podemos hacer para evitar que nos atraquen?

Si bien es prácticamente imposible eliminar los atracos, sin embargo, sí podemos tener unos comportamientos diarios que hagan improbable que se produzcan y que, en caso de que sucedan, minimicen sus consecuencias. Nos parece interesante exponer estos consejos que, aunque parezcan obvios, pueden evitar disgustos.

Ser prudentes y evitar comentarios con extraños o en presencia de éstos sobre nuestro trabajo y el volumen de dinero que manejamos.

Procurar abrir las oficinas estando siempre acompañados de algún compañero/a y después de haber observado la situación. No se trata de ir al trabajo como si fuéramos a cumplir misiones secretas; simplemente que si quedamos con alguien, nuestra seguridad aumenta considerablemente y evitaremos ser sorprendidos. Obrar igualmente a la hora de la salida.

Cumplir con las normas internas sobre encajes de efectivo, utilización de submostradores, dispensadores y cajas fuertes. Sabemos que el “estricto” cumplimiento de las mismas dificulta el trabajo diario, pero debemos ser conscientes de que, en caso de atraco, el incumplimiento de esas normas, aunque sea “algo habitual” puede acarrear graves sanciones disciplinarias en la empresa y problemas con la policía.

Si observamos que la Oficina es objeto de vigilancia, dar aviso inmediato al Departamento de Seguridad.

No permitir el acceso a la oficina fuera de los horarios establecidos de atención al público, evitando siempre hacer operaciones comprometidas en presencia de personas ajenas a la Entidad (recarga de cajeros, apertura de la caja fuerte, traslado de fondos, arqueos o recuentos de efectivo…).

En definitiva, evitar las despreocupaciones y las rutinas.

¿Cómo debemos comportarnos si somos atracados?

Debemos estar preparados por si, a pesar de haber observado todas las normas de prudencia y cautela del punto anterior, se produce el atraco. Normalmente, son situaciones que cada uno vive de forma distinta, pero debemos ser conscientes que de nuestra forma de actuar puede depender la vida de alguien. Sabedores de ello, y de la dificultad que entraña poner por escrito determinados comportamientos generalizados, exponemos algunos consejos que seguramente evitarán actuaciones que pongan en peligro nuestra integridad física o la de otros.

Permanecer tranquilo. Inspira profundamente y piensa que todo va a ir bien.

No debe intentarse frustrar el atraco. No intentes ser un héroe, tus compañeros y los clientes te lo agradecerán.

Permanecer pasivo y no hacer movimientos bruscos o sospechosos. Si para cumplir una exigencia del atracador fuera necesario hacer algún movimiento extraño, explícale por qué lo haces.

Obedecer las órdenes del atracador con la mayor calma posible y sin tomar iniciativas.

No hablar, a no ser que se nos pregunte algo en concreto.

No intentar apresar, desarmar, interrumpir la huida, ni intentar la persecución del atracador.

¿Cómo tenemos que actuar después de un atraco?

Si ha habido heridos físicos, llamar rápidamente al número correspondiente de asistencia médica de urgencia (112).

Si se tiene algún conocimiento sobre primeros auxilios, atender a los heridos mientras vienen las asistencias sanitarias. Controlar y atender, en la medida de lo posible, las crisis nerviosas que pudieran surgir entre los compañeros y clientela.

Llamar al Departamento de Seguridad y a quienes señalen las normas internas.

Avisar a cualquier Delegado o Delegada de CC.OO.

Sabemos de la dificultad que todas estas cuestiones entrañan, pero debemos velar por nuestra seguridad. ES NUESTRA VIDA LA QUE PUEDE ESTAR EN JUEGO.

"Afiliate a CC.OO."