La exposición del plan de desarrollo de negocio de Kutxabank, toda una decepción.
BASTA YA DE DESPIDOS IMPROCEDENTES
En esta última semana se han producido en Cajamar dos despidos que no deberían haberse producido jamás en ninguna empresa y menos aún en una que dice ser una Caja Rural, o sea, una empresa de economía social, en la que los trabajadores deben ser especialmente tratados como personas con una realidad profesional, personal y familiar, y nunca como meros números de empleado. Unos despidos que sin duda alguna vienen a dejar en papel mojado el Código de Conducta del GCC.






