Verona, en un alarde de buena voluntad (e inocencia) quiso comprometerse a realizar una serie de medidas de urgencia para resolver los problemas de dicho centro.
¡Mec! ¡error! como nuestro técnico favorito, Gustavo, apuntó: la representación de la empresa no puede comprometerse a ninguna acción en el CSS; en el CSS sólo se puede acordar elevar propuestas a la Dirección.
Eliminada la acción más obvia Verona lo volvió a intentar, acordemos una propuesta para presentarla a Dirección.
¡Mec! ¡error! Como Gustavo apuntó de nuevo: recordándonos, eso sí, que él está sólo como asesor nos dió su opinión aunque nadie la ha pedido y sólo por si alguien la quiere escuchar que fue que la empresa no debería firmar esa propuesta y que la presentaran los Delegados de Prevención directamente.
Este es el vergonzoso extremo al que se ha llevado al Comité de Seguridad y Salud: a un guiñol en el que los representantes de la empresa ven su papel reducido al de meras marionetas; a un trámite vacío que sólo busca librarse de la próxima multa y no trabajar para la Seguridad y la Salud en la empresa.







