Sector financiero

  1. SERVICIOS FINANCIEROS:

Cajas de Ahorro


  • Estructura organizativa: Subsector perteneciente a la Agrupación Estatal de Servicios Financieros

  • Representatividad: CCOO 35,40%

  • Negociación Colectiva: Convenio Estatal de Ahorro 



Las cajas de ahorro son entidades de crédito con forma jurídica de fundaciones privadas, que realizan operaciones de depósito y préstamo de forma similar a los bancos, actuando con criterios de competencia. No obstante, una parte importante de su beneficio se reinvierte en la sociedad a través de su ?obra social?, la cual incluye aspectos tales como la concesión de becas, la recuperación del patrimonio histórico-artístico o el patrocinio de exposiciones de arte. Por lo que, además de su función financiera, realizan una labor benéfico-social. Están especializadas en canalizar el ahorro popular y en financiar a familias y pequeñas y medianas empresas, teniendo una amplia red de oficinas a nivel local. Las cajas de ahorro son propiedad de fundaciones, ayuntamientos, diputaciones provinciales o comunidades autónomas.

La recomposición del mapa de las cajas de ahorros ha sido completa, optando por fusiones o por la formación de sistemas institucionales de protección o SIPs, además de suponer la cesión de su actividad bancaria a nuevos bancos creados por las cajas involucradas. Algunos de estos bancos salieron a cotización en Bolsa al comienzo del verano de 2011. 

En su historia reciente, y como consecuencia de la crisis financiera, las cajas de ahorros han llevado a cabo la mayor consolidación bancaria realizada en España En total, el número de cajas de ahorros se ha reducido de las 45 entidades existentes en diciembre de 2009 a 13 cajas o grupos de entidades en mayo de 2012. Asimismo, es importante resaltar que dos de ellas han sido adquiridas por Bancos, y que casi todas, a excepción de Caixa Ontinyent y Caixa Pollença (que no han participado en el proceso), han optado por la constitución de bancos para el desarrollo de su actividad financiera.

Banca


  • Estructura organizativa: Subsector perteneciente a la Agrupación Estatal de Servicios Financieros
  • Representatividad: CCOO 40,14%

  • Negociación Colectiva: Convenio Estatal de Banca 

El sector de Banca comprende la actividad de las empresas bancarias, las Cámaras de Compensación Bancaria y cuántas empresas usan la denominación de Banco.

La actividad incluida en el sector, según la Clasificación Nacional de Actividades, edición 2009, es la denominada "otra intermediación monetaria", consistente en la recepción de depósitos y/o sustitutos próximos a los mismos, así como la concesión de créditos bajo diversas formas: préstamos, hipotecas, tarjetas de crédito, etc., realizada por instituciones monetarias distintas de los bancos centrales, tales como los bancos.

El negocio de la banca minorista ha sufrido una evolución en los últimos años, provocando importantes modificaciones en el sector.

Se han producido cambios en las sucursales bancarias, que han pasado de ser un centro de transacciones a convertirse en un centro de servicios, con una gran capacidad como canal de venta y como herramienta de fidelización de los clientes.

Esta transformación ha conllevado una nueva distribución física, una evolución del perfil de los/as empleados/as hacia un papel comercial y, sobre todo, un mayor aprovechamiento de las ventajas que proporcionan las tecnologías de la información y las comunicaciones

Entidades Financieras


El sector de los establecimientos financieros de crédito comprende entidades que se dedican a realizar operaciones de crédito en un ámbito muy específico: "leasing" (arrendamiento financiero con opción de compra), "factoring" (cesión de una cartera de créditos), crédito al consumo, crédito hipotecario, tarjetas, avales?

Las características principales de estas entidades son las siguientes:

  • La especialización de su actividad, que se limita a la realización de operaciones crediticias en diversas modalidades, la gestión o emisión de tarjetas de crédito y la concesión de avales y garantías.

  • La imposibilidad de captar depósitos del público. Por ello, no hace falta que estén en un Fondo de Garantía de Depósitos.


Cooperativas de Crédito


El sector de las Sociedades Cooperativas de Crédito comprende las entidades cuyo objeto principal consiste en la prestación de servicios financieros en el medio rural, de forma que también utilizan la denominación de caja rural.

Estas entidades pueden realizar toda clase de operaciones activas, pasivas y de servicios permitidas a las otras entidades de crédito, con atención preferente a las necesidades financieras de sus socios.

Sin embargo, el conjunto de las operaciones activas con terceros de una cooperativa de crédito no puede alcanzar el 50% de los recursos totales de la entidad.

Están sometidas a los mismos controles que las demás entidades de crédito.

La actividad incluida en el sector, según la Clasificación Nacional de Actividades Económicas, edición 2009, es la denominada ?otra intermediación monetaria?, consistente en la recepción de depósitos y/o sustitutos próximos a los mismos, así como la concesión de créditos bajo diversas formas: préstamos, hipotecas, tarjetas de crédito, etc., realizada por instituciones monetarias distintas de los bancos centrales, tales como cooperativas de crédito.

Bolsa y Mercado de Valores

  • Estructura organizativa: Subsector perteneciente a la Agrupación Estatal de Servicios Financieros

  • Representatividad: CCOO 36,90%

  • Negociación Colectiva: El Convenio Autonómico de Mercados de Valores está vencido desde el año 2011 y no existe patronal legitimada para su renovación. Existen convenios de empresa, como por ejemplo el Convenio Estatal del Grupo BMEX 

La Bolsa o mercado de valores es un mercado en el que se ponen en contacto los demandantes de capital (principalmente las empresas) y los oferentes o excedentarios de recursos financieros (familias, empresas y otras instituciones). Este puede ser un lugar físico o virtual (sistema informático), donde se fija un precio público o cotización que varia constantemente según las fuerzas de la oferta y la demanda y en función de las circunstancias económicas, empresariales u otras.

En España hay cuatro Bolsas oficiales de Valores: Barcelona (1915), Bilbao (1890), Madrid ?la más antigua, creada en 1831? y Valencia (1970). En ellas se negocian fundamentalmente acciones, aunque también se intercambian obligaciones (entre ellas las convertibles), derechos de suscripción y warrants.

Las acciones cotizadas en la Bolsa alcanzaron una parte importante del activo financiero de las familias en 1999, representando más de un 30%, casi equiparándose a las cantidades invertidas en los depósitos bancarios, los cuales, tras diez años de tendencia decreciente -muy influida por los descensos en los tipos de interés, la mayor asunción de riesgos por parte de los inversores y la mayor gama de productos financieros-, repuntaron en el año 2000 como consecuencia de los depósitos de alta rentabilidad ofrecidos por las instituciones financieras especializadas en la operativa a través de Internet.

La bolsa se considera un mercado secundario, es decir, un lugar o institución donde se negocian activos financieros que ya han sido emitidos con anterioridad en el mercado de emisión o primario.

Por otro lado, la Bolsa de valores se identifica como un mercado de renta variable, ya que los rendimientos de los activos que se negocian, es decir, las acciones, que se concretan principalmente en dividendos, derechos de suscripción, o en ganancias de capital (plusvalías o, en su caso, minusvalías), no son fijos ni conocidos de antemano, sino que dependen tanto de la situación económica general como de la situación particular de cada empresa que las emite. En consecuencia, la cotización de las acciones, ante la incertidumbre sobre estos rendimientos futuros, varía constantemente por la confluencia de la oferta y la demanda y sus expectativas sobre el futuro.

Si bien, hay que tener en cuenta que el concepto comúnmente utilizado para activos financieros como son las Letras del Tesoro, los Bonos y las Obligaciones, es decir, los activos financieros de renta fija, no siempre se identifica plenamente con los mismos. Esto es debido a que los activos financieros de renta fija sólo tienen este carácter, es decir, la rentabilidad que proporcionan es únicamente fija o conocida de antemano, si se mantiene tal activo desde la fecha de su suscripción hasta su vencimiento. Es decir, si se adquiere una Letra del Tesoro, Pagaré de Empresa, Bono u Obligación del Estado o empresarial en el momento de su emisión, únicamente proporcionará una rentabilidad fija y conocida de antemano, en el caso de conservar tal activo hasta su fecha de vencimiento, a saber, el año en el caso de las Letras y Pagares, a los tres o cinco años en el caso de los Bonos y a los 10, 20 ó 30 años en el caso de las Obligaciones. Sólo así proporcionará la rentabilidad especificada en la emisión, sea del 5% anual, 3% anual, etc.

Pero si, por cualquier circunstancia, se decide vender tal activo antes del vencimiento, en el mercado secundario o de negociación, o bien, si se compra en una fecha diferente a la emisión del título y se vende posteriormente, entonces, no se conocerá a priori cual va a ser el precio de compra o de venta y, por tanto, la rentabilidad que va a proporcionar el activo, ya que el mercado secundario de renta fija es un mercado donde se negocian estos activos financieros y los precios a los que cotizan dependen de las circunstancias del mercado, de los emisores y de las variaciones en los tipos de interés. En este caso, los activos financieros de renta fija pasan a proporcionar una rentabilidad variable, al igual que ocurre con las acciones, pudiendo ser esta positiva o negativa.